SNOWMAN: Aquel muñeco de nieve imprescindible en la Navidad

SnowmanVenga ya, que recuerdos se me vienen a la mente al ocuparme en esta oportunidad del familiar muñeco de nieve. Se trata de una figura antropomorfa hecha de nieve condensada. Su imagen está conectada popularmente con la Navidad y ligada a la cultura occidental. Se trata de un entretenimiento invernal para los niños en países y regiones en que abunda este elemento, como por ejemplo en Europa, EE.UU. y Canadá, donde su celebración coincide con el crudo invierno. Un muñeco de nieve puede ser construido haciendo rodar una bola grande de nieve para fabricar un “cuerpo”. Una segunda (y a menudo una tercera) bola más pequeña se pone encima figurando la superior como la “cabeza”. Los rasgos faciales como por ejemplo los ojos y la boca se agregan tradicionalmente usando trozos de carbón o pequeñas piedras, al igual que botones. También se puede añadir una nariz utilizando una zanahoria. Asimismo en los laterales se colocan a veces unos palos para formar los brazos y para finalizar, se le agrega una pipa en la “boca”, un sombrero en la “cabeza” y una bufanda alrededor del “cuello” y listo, ya tenemos a nuestro propio muñeco. En cuanto a su origen, procede del norte de Europa – al igual que el Árbol y Santa Claus – de donde se expandieron al resto del continente. Con la llegada del cristianismo y al celebrar la Navidad en invierno, rápidamente se adaptaron a ella, formando parte desde entonces de dicha festividad “cristiana”. Si bien existen autores como Bob Eckstein, quien escribió “La historia de los muñecos de nieve” (The History of the Snowman), en el cual afirma que las primeras documentaciones sobre los muñecos de nieve se remontan hasta la Edad Media, lo cierto es que tienen un origen celta. Fue en al época medieval – al que hace referencia Exkstein – en que los muñecos de nieve aparecieron por primera vez en una representación marginal de una obra titulada Libro de Horas de 1380, que se encuentra en Koninklijke Bibliotheek, en La Haya. Como olvidarnos asimismo de Hans Crhristian Andersen quien escribió un famoso cuento cuyo protagonista es un muñeco de nieve, publicado por C. A. Reitzel en Copenhague en marzo de 1861 y titulado Sneemanden. Sin embargo, fueron los medios de comunicación en el Siglo XX, como el cine y la televisión, los que contribuyeron a su gran popularidad. No es de extrañar por ello que muchos niños esperen impacientes la llegada del invierno para que con las primeras nieves, construir al muñeco que los acompañará durante las fiestas.

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