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FORBIDDEN PLANET: Planeta prohibido

FORBIDDEN PLANETDirigido por Fred McLeod Wilcox en 1956, se trata de una de las muestras más representativas de la ciencia-ficción de los años cincuenta, etapa cinematográfica obsesionada por el comunismo, las mutaciones y los platillos volantes. Una película que influyó en escritores como Gene Roddenberry y cineastas como George Lucas, además de adaptar, libremente, ‘La tempestad’ de William Shakespeare. Los personajes de Próspero y Miranda en dicha obra adoptan los de Morbius y Altaira en esta fascinante película que además gozó de ser el primer film de ciencia-ficción de gran presupuesto dentro del cine estadounidense. Su bien McLeod Wilcox había alcanzado el éxito con un par de películas protagonizadas por un maravilloso perro llamado Lassie, ‘Planeta prohibido’ se aleja totalmente de ese cine familiar aunque posee ciertos elementos del mismo, como la presencia de Robby, el robot, que alcanzaría una fama inesperada, protagonizando posteriormente un spin off – ‘The Invisible Boy’ (id, Herman Hoffman, 1957) – y apareciendo en varias series de televisión a lo largo de los años. Aunque, con la distancia del tiempo, lo más llamativo para los cinéfilos de hoy día es el protagonismo de Leslie Nielsen en un papel serio. ‘Planeta prohibido’ narra cómo a finales del siglo XXI una nave – el típico platillo volante, aquí de un encanto inolvidable – procedente de la Tierra, aterriza en el lejano planeta Altair IV para ver qué ha ocurrido con la expedición Bellerophon enviada tiempo atrás. De la misma sólo quedan dos supervivientes, el científico Morbius -excelente composición del veterano Walter Pidgeon – y su hija Altaira, nacida allí, personaje a cargo de Anne Francis, cuyos modelos causaron auténtico furor en la época, siendo la primera actriz en aparecer en minifalda en la historia del cine, lo que también supuso un escándalo en aquellos años. La película se toma su tiempo en exponer, o descubrir, el auténtico meollo de la cuestión, de presentar totalmente sus cartas, algo que se convertiría en un modelo a seguir en futuras películas del género. En dicho tramo, en el que la presencia de Altaria será perturbadora para una tripulación de hombres que no han visto a una mujer durante un año –detalle que alcanza matices aún más perversos con el personaje de Pidgeon−, McLeod Wilcox define una inquietante atmósfera con un inusitado uso de los travellings, marcando un ritmo pausado, y un tiempo interno casi enfermizo gracias a unos encuadres muy concisos. La muy conseguida atmósfera además se ve enriquecida del uso de una banda sonora que, por primera vez, utilizaba sonidos electrónicos en su totalidad. Los mismos, compuestos por Bebe y Louis Barron, causan un desasosiego muy interesante, por cuanto parece ocultar en forma de “banda sonora” un peligro invisible, una amenaza latente pero que no se hará visible hasta el final. Por supuesto los decorados de Cedric Gibbons – director artístico en más de mil películas, once Oscars en su haber y un currículum con el que la palabra impresionante se queda corta – también ayudan lo suyo, a pesar de cierto toque kitsch. Estremece sobre todo el interior de la gran maquinaria construida por la antigua civilización Krell, desparecida ya del planeta, que junto a los poderosos contrapicados del director dan una muestra de la inmensidad del lugar enterrado bajo tierra. Una inmensidad que juega paralelamente a las casi eternas posibilidades de la tecnología desarrollada por los Krell, avanzada a la humana en unos cuantos miles de siglos, y que propone los detalles más interesantes del argumento, la creación de monstruos a partir del subconsciente. Un monstruo invisible, impecablemente filmado por Wilcox a través de huellas en el suelo o con el uso de la cámara subjetiva, y cuya visibilidad se produce a través de un campo de fuerza a cuya creación ayudó Walt Disney prestando algunos de sus efectos visuales. La presencia del citado monstruo más el hecho de que el ser humano no está preparado para ciertos avances, esto es, poder, confieren a ‘Planeta prohibido’ matices de tragedia shakesperiana nada disimulados debido a la base literaria que toma prestada; Walter Pidgeon y su personaje son la prueba física en un film que juega con el poder de la imaginación más de lo que se ve a primera vista, nunca mejor dicho. Robby el robot y los disparos de las armas ponen el punto simpático y entrañable a un film serio e inteligente al que su influencia no ha sido del todo aún bien considerada. La idea de un remake es simplemente temible. Gene Roddenberry ha reconocido públicamente que ‘Planeta prohibido’ fue su principal inspiración a la hora de crear la saga de Star Trek. También fue una de las principales referencias de la serie televisiva Perdidos en el espacio. Poco después de su estreno, apareció la versión novelizada de Forbidden Planet escrita por Philip MacDonald utilizando el seudónimo W. J. Stuart. Aunque inspirada en el guión del film, la novela se ganó con el tiempo su propio espacio entre las obras de culto del género por su particular forma de abordar el tema (a partir de los relatos personales de sus protagonistas) y una serie de detalles y alusiones mitológicas que no aparecen en el filme.

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THE DAY THE EARTH STOOD STILL: Ultimatum a la Tierra

The Day The Earth Stood StillLas películas de ciencia ficción de los 50 son todo un clásico. Como sabéis, este es un género que ha acompañado al cine prácticamente desde sus comienzos. Ya en la época del cine mudo hubo títulos significativos, pero, como sucedió también en la literatura, este creció exponencialmente en las décadas centrales del siglo pasado. Con el final de la II Guerra Mundial, los enormes avances científicos y tecnológicos propiciaron la inspiración necesaria para la creatividad y también para que la gente se interesara por las posibilidades, reales o no, que proporcionaban estos progresos. A su vez, en un mundo sumido en un ambiente tenso debido a la Guerra Fría, la ciencia ficción servía como perfecta metáfora a la hora de trasladar muchos de los asuntos sociales, políticos o filosóficos que estaban en liza durante aquellos años. En esta ocasión, nos vamos a centrar en una película que es todo un clásico en su género ‘The Day the Earth Stood Still’ (Ultimátum a la Tierra) filmada en 1951 y que trata sobre la llegada de una nave extraterrestre, con la intención de dar un mensaje a los gobernantes de nuestro planeta. Pero éstos hacen caso omiso, y el alienígena (Klaatu) se integra en la sociedad para comprender mejor nuestra manera de ser y de vivir. También – hay que reconocerlo – es una de esas películas víctimas del paso del tiempo, y aunque éste no le haya hecho demasiado daño, sí el suficiente para poder ver sus deficiencias. Su mensaje es lo más desfasado de todo. La energía atómica era algo a descubrir y experimentar en los años 50, y la posibilidad de que otros planetas se pudiesen ver afectados por ella, suena hoy tan ridícula que no puede pasarse por alto. Al mismo tiempo, la advertencia final de Klaatu puede tomarse como una amenaza de peligrosa ideología. Que el planeta entero pague por lo que unos pocos deciden hacer con la energía, es algo que se asemeja más a un “o estás conmigo o estás contra mí”. Pero cuando se filmó esta película eran tiempos de la Guerra Fría y la paranoia de los americanos por pensar que tenían un enemigo en todos lados, está latente en films como éste. Darle la vuelta, y ponerse como víctimas es incluso pretencioso. Podríamos hablar también de la economía de medios, sobre todo en lo que respecta al robot que acompaña a Klaatu. Evidentemente, hay que ver la película en su contexto histórico, y en 1951 no se realizaban buenos efectos especiales, campo en el que se ha evolucionado de forma asombrosa. Aún así, el número de películas antiguas que han sobrellevado muy bien el paso del tiempo, es bastante elevado, fijándonos sólo en los efectos visuales. El encanto es su mayor baza, y el film, en este aspecto, lo conserva en parte. Ver al imponente robot totalmente quieto llega a impresionar, pero cuando echa a andar, sólo falta que le veamos la cremallera al traje. Curiosa sensación, realmente desconcertante. Afortunadamente, detrás de la cámara tenemos a alguien tan solvente como Robert Wise. El director de musicales tan famosos como ‘West Side Story’ o ‘Sonrisas y lágrimas’ fue uno de esos realizadores todoterreno, que lo mismo filmaba un drama pugilístico (‘Marcado por el odio’), como una cinta de cine negro (‘Born to Kill’), terror (‘The Haunting’), se iba al espacio (‘Star Trek’), western (‘Sangre en la Luna’), thriller (‘Odd Against Tomorrow’) etc. Su sobria puesta en escena, y un dominio del suspense envidiable, apoyado por un excelente montaje, consiguen empalidecer en buena parte sus posibles fallos. Wise maneja cada momento de su película como si se tratase del más importante. Tras el acercamiento de la nave (en la que la impactante aparición del robot se consigue desviando la atención del público de forma prodigiosa), nos introduce el director en una habitación donde se nos suelta una información que será el eje alrededor del que gire todo lo narrado a continuación, no sabiendo jamás qué va a ocurrir. Las escenas en las que Klaatu se mezcla con los humanos es un perfecto puente para el clímax final, lleno de tensión. Y cómo no, todo en 89 minutos. Patricia Neal, Sam Jaffe, Hugh Marlowe y Billy Gray secundan muy bien al verdadero alma de la película: Michael Rennie, un acierto de casting al tratarse de un actor desconocido para el gran público, quien soporta todo el peso del film. Su interpretación abarca desde la impavidez con la que su personaje trata a altas autoridades, hasta lo sorpresivo y afectuoso que resulta con un niño. Y siempre con una serenidad asombrosa, rayando con la inexpresividad, pero sin caer jamás en ella. ‘The Day the Earth Stood Still’ es una estupenda película de Sci-Fi, un entretenimiento en toda regla, que se permite ser también un alegato antimilitarista (uno de los aspectos que sedujeron a Robert Wise para dirigirla), que termina un poco dañado por el mensaje antes citado. El resto es con justicia recordado. Como no podía ser de otra manera, en el 2008 se hizo un remake actualizando un poco la historia pero, excepto por las lógicas mejoras en efectos especiales, está por debajo de la original.

LOS CUATRO FANTASTICOS: El origen del Universo Marvel

Fantastic FourComo sabéis, la colección de los Cuatro Fantásticos desapareció el año pasado, tras 54 años de publicación (1961-2015), debido a la pelea por los derechos cinematográficos de los personajes que mantienen 20th Century Fox (actual propietaria) y Marvel-Disney (que quiere a sus personajes de vuelta). Y también, todo hay que decirlo, a una bajada de las cifras de ventas. Todos sabemos que no tardarán mucho en volver a tener su propia colección pero, de momento, Mr. Fantástico está en Los Iluminati, la Mujer Invisible con Shield, La antorcha Humana con Los Vengadores y La Cosa con Los Guardianes de la Galaxia. Mientras se mantiene esta absurda situación, no hay nada mejor que volver a los inicios, a la colección con la que Stan Lee y Jack Kirby renovaron el cómic de Superhéroes. Y es que Panini ha publicado Marvel Gold – Los Cuatro Fantásticos: Génesis; un cómic que recopila los primeros 21 números de la colección que cambió la historia de los cómics, así como el primer anual y Los relatos del Vigilante, publicados en la colección Tales of suspense. Unas historias que siguen siendo la base de uno de los universos de ficción más influyentes de los últimos 50 años, y en el que vemos la aparición de personajes tan importantes como el Dr. Muerte, el Hombre Topo, el Amo de Marionetas, Alicia Masters, el Hombre Imposible, El Vigilante, el Pensador, los Skrulls, o el Hombre Molécula. Sin olvidar la recuperación de Namor. Hoy en día, el Universo Marvel es conocido en todo el mundo gracias a las exitosas películas de Superhéroes. Y en el 2014 celebró su 75 aniversario, que rememoraba la publicación de Marvel comics (1939), que contenía la primera aparición de Namor y de la Antorcha Humana original (y que terminaría por dar nombre a la compañía). Pero ese 75 aniversario no habría sido posible sin el éxito de Los Cuatro Fantásticos en 1961. Ese año, Marvel (una pequeña editorial que entonces se llamaba Timely Comics), sobrevivía adaptándose a las tendencias del mercado. Si el dueño, Martin Goodman, veía que se vendían las revistas de ciencia ficción, se los encargaba a Stan Lee (Director artístico y guionista). En 1961 hubo un resurgir de los cómics de superhéroes con el éxito de La Liga de la Justicia (Dc Comics). Así que Goodman encargó a Lee que crease su propia Liga de la Justicia. Para ello el plan era traer de vuelta a la Antorcha Humana Original, Namor y el Capitán América, con algún añadido. Pero Lee estaba hasta las narices de tener que “imitar” los éxitos de otros y decidió dejar el mundo de los cómics. Aunque antes quiso entregar a Goodman un cómic que fuese realmente original y rompedor. Con unos superhéroes que fueran muy humanos y que se pasaran el día discutiendo entre ellos. Total, no tenía nada que perder. “Había muchísimos superhéroes retozando alegremente con sus coloridos calzoncillos largos antes de que Los 4F aparecieran, pero prácticamente ninguno tenía problemas personales ni que preocuparse por ganarse la vida; ni tampoco discutía ni perdía los nervios con otros superhéroes, no hasta que llegó nuestro encantador cuarteto” (Stan Lee). Así nacieron Los Cuatro Fantásticos Reed Richards (Mr. Fantástico), Susan Storm (La Chica Invisible), Johnny Storm (La Antorcha Humana Original) y Ben Grimm (La Mole), que en un principio no parecían tener nada de originales. Si nos fijamos son los cuatro elementos (Tierra, aire, agua y fuego); además de que La antorcha era una actualización del personaje de los años 40 y La Mole podría ser uno de los monstruos que Lee escribía para los las series de Timely dibujadas por Jack Kirby y Steve Ditko. Sin olvidar que en sus primeros números se enfrentaban a monstruos (como los del Hombre Topo) y a extraterrestres (los Skrulls). Pero el concepto, los personajes y las relaciones entre ellos eran totalmente novedosos. Para empezar, los Cuatro fantásticos eran una familia, y se pasaban gran parte del día discutiendo, por lo que sus historias familiares eran casi tan interesantes como las peleas con los villanos de turno. Y eran tan humanos y creíbles que los lectores se podían identificar con ellos (algo que Lee llevó al extremo, en Spider-Man, consiguiendo que algunos frikis quisieran ser Peter Parker). Además, no tenían identidades secretas (algo que también era revolucionario en el género); no tenían uniformes de superhéroes; y tampoco vivían en universos ficticios como Gotham o Metrópolis, sino en Nueva York. Sin olvidar que cada uno tenía una personalidad muy definida y hablaba de una manera diferente (marca de la casa de Stan Lee); Por ejemplo, la famosa frase de la Mole antes de entrar en acción: ¡Llegó la hora de pelear!. Un proyecto que terminó de cuajar gracias a la incorporación de Jack kirby, el dibujante definitivo del género de superhéroes, que aportó su dinamismo y espectacularidad, además de su imaginación sin límites para crear muchos de los iconos del cómic mundial. El éxito fue inmediato, hasta tal punto de que en su tercer número ya llevaba en su portada la etiqueta de ¡El mejor cómic del mundo! (Una de esas argucias publicitarias que tanto le gustaban a Stan Lee). Parte de ese éxito se debió también a la capacidad de Stan Lee para comunicarse con los lectores a través de los correos o de su famosa columna de opinión. Lo que le permitía saber en dónde acertaba y en qué se equivocaba. De ahí que, atendiendo a las peticiones de los lectores, pusiese uniformes a los protagonistas a partir del tercer número (los cuales, con variaciones, han estado presentes durante más de 50 años). Por supuesto, gracias a ese éxito Stan Lee no sólo no abandonó el mundo de los cómics sino que en la década de los 60 (la de su mayor creatividad) construyó todo un universo (el Universo Marvel) junto a artistas como Jack Kirby (Los Cuatro Fantásticos, Los Vengadores, La Patrulla X, El Hombre de Hierro, Thor…), Steve Ditko (Spider-Man, El Doctor Extraño) o Bill Everet (Daredevil). En los Cuatro Fantásticos, el tándem Stan Lee y Jack Kirby permanecería hasta el número 102, todo un récord que tardaría años en ser superado, hasta que el dibujante dejó Marvel por no estar de acuerdo con la política de derechos y por creer que Lee le restaba méritos. En sus cómics en solitario seguiría demostrando una capacidad inigualable para crear conceptos y personajes, pero siempre le faltó esa chispa que hacía tan especiales sus creaciones junto a Lee. Juntos, Lee y Kirby crearían clásicos del cómic como los recogidos en este volumen o la etapa que iniciaron en el número 48 de la colección, y que está considerada una de las mejores de la historia del noveno arte. Las historias gráficas de los Cuatro Fantásticos supusieron un éxito tan rotundo, que la compañía Marvel inició la búsqueda de otras formas de explotar dicha popularidad comercialmente. Los 4 Fantásticos han sido adaptados en otros medios, incluyendo cuatro series animadas y cuatro películas de acción en vivo. Una de ellas fue por supuesto la de realizar una serie de animación para la televisión. La primera serie de televisión animada de los Cuatro Fantásticos fue producida por Hanna-Barbera en 1967. Para ello contaron con la colaboración de Alex Toth y se crearon 20 capítulos que se emitieron en el programa infantil Saturday Morning Tv, emitido por la cadena Estadounidense CBS. En las siguientes décadas llegaron otras series, así como películas, la última de las cuales estrenada en agosto del 2015, fue un fracaso absoluto, por lo que la Fox decidió cancelar la secuela prevista para el 2017. A pesar de ello, no debe sorprendernos si al final la Fox y Marvel resuelven sus diferencias y Los 4 Fantásticos regresen en el futuro, ya que al fin y al cabo, negocios son negocios.


DIE UNENDLICHE GESCHICHTE: Una historia interminable

DIE UNENDLICHE GESCHICHTEEn la industria cinematográfica actual, que parece agotada de ideas, no todo son remakes, reboots, secuelas y precuelas. En los últimos tiempos también se están poniendo de moda los reestrenos, el regreso a la gran pantalla de versiones restauradas de clásicos del séptimo arte. Una de ellas es Die unendliche Geschichte (La historia interminable, 1984) un icono del cine fantástico considerada una película de culto. Como sabéis, se trata de una adaptación cinematográfica de la novela homónima de 1979 del escritor alemán Michael Ende. Dirigida por Wolfgang Petersen y coproducida por Alemania y Estados Unidos, la película no tardo en convertirse en un referente del cine familiar de la década de los 80. El argumento gira en torno a Bastian, un niño de 10 años que a menudo sufre el acoso de sus compañeros de clase. Escondido en el desván de su colegio, el pequeño devora durante horas un enigmático libro llamado La historia interminable, en el que se relata la inminente destrucción del Reino de Fantasía. La Nada amenaza con devorar ese mundo y a las criaturas que lo habitan y solo un héroe puede impedirlo. Todo empieza a adquirir un cariz más sorprendente cuando el libro parece implicar al propio lector, a Bastian, como uno más de los personajes de la historia que está leyendo. El mundo de Fantasía en el que Bastian se sumerge a través de la lectura está poblado por infinidad de sorprendentes criaturas. El héroe de ese mundo es Atreyu, un joven cazador que, acompañado por su caballo Ártax (protagonista de una de las escenas más emotivas del filme), ejerce como heraldo de la Emperatriz Infantil. Ella es la monarca de ese reino, reside en La Torre de Marfil y, a pesar de su aspecto de niña de rostro níveo, tiene más edad que ningún otro ser. Si ella muriese, Fantasía dejaría de existir. Sin embargo, la figura más representativa de La historia interminable es la de Fújur, un enorme dragón blanco de la suerte con un cuerpo alargado y flexible que es capaz de volar sin alas. Su adorable rostro, algo perruno, se ha convertido en un símbolo del cine ochentero. Otros personajes memorables son la pareja de gnomos Enguivuck y Urgl, el Comepiedras, la anciana y sabia tortuga Morla, el caracol de carreras y Gmork, el enorme y terrorífico lobo que sirve a la Nada. La película conserva el juego metaliterario que es el alma de La historia interminable, un libro dentro de un libro en el que el lector es también uno de los protagonistas. Aunque buena parte de la profundidad de la novela se pierde en la adaptación, esta conserva los elementos esenciales: la idea de un joven que se ve atrapado por la magia de la lectura, la Nada que destruye Fantasía como representación del fin de la imaginación y, en consecuencia, del impulso creativo, la necesidad de dar un nuevo nombre a la emperatriz como prueba de fuego para dar el salto de lector a escritor… El simbolismo de La historia interminable también tiene forma física, la del Auryn, un poderoso amuleto circular con dos serpientes entrelazadas mordiéndose por las colas que representan la relación que hay entre el mundo real de los humanos y el reino de Fantasía. Esta joya, que es la que protege a Atreyu y lo identifica como heraldo de la emperatriz, aparece también esculpida en relieve en la portada del libro que lee Bastian. A día de hoy, La historia interminable sigue siendo considerada uno de los mejores ejemplos en la realización de efectos especiales artesanos. Todas las criaturas de la película fueron creadas a mano por el artista británico Colin Arthur. “El primer personaje que creamos fue el Caracol Veloz. Salió de mi imaginación. Una vez que se acepta ese diseño, los demás tienen que adaptarse y seguir esa línea”, contó Arthur, que a sus más de 80 años permanece en activo y aplicando técnicas artesanales casi extinguidas por la avalancha digital. Luego de Caracol llegó el dragón Fújur, una aparatosa estructura de 14 metros de largo, fabricado con látex, escamas, plumas y lana de angora, y relleno de un montón de cables con tensores que movían 20 marionetistas coordinados por un director de orquesta. Casi tan mítica como la película en sí, es la canción The never ending story, tema principal del filme e himno del cine ochentero. Su autor fue el cantante inglés Limahl, que acabó siendo víctima del fenómeno one hit wonder: nunca volvió a obtener un éxito siquiera cercano al de su primer single. Avalada por crítica y público, la novela solo tardó cinco años en ser llevada a la gran pantalla. Sin embargo, Michael Ende no quedó satisfecho con la película y pidió que se retirara su nombre de los créditos iniciales. Uno de los cambios más notables de la adaptación es que el largometraje sólo contaba la primera mitad de su novela, pero hubo más cambios importantes en el salto de la historia al celuloide. En la película Bastian aparece como un niño delgado de aspecto frágil mientras que en la novela es un niño gordo y torpe que solo cambia de aspecto cuando salta al mundo de Fantasía, la Nada pasa de ser una fuerza inquietante y sutil a un huracán devastador que lo destruye todo… Quizás lo peor del filme es su final, un desenlace que destroza por completo la filosofía del libro cuando Bastian trae a Fújur al mundo real para vengarse de los niños que le han tratado mal. Ende dijo que los realizadores de la película habían “cambiado completamente el sentido de la historia” solo con la intención de hacer más dinero en taquilla. Como era de esperar, la película tuvo dos continuaciones, cada una de ellas con distintos actores y director, aún más alejadas de la obra original y con un nivel de calidad bastante bajo. The Neverending Story II: The Next Chapter (La historia interminable 2: El siguiente capítulo, 1990) aún tomaba algunos elementos de la novela de Ende pero muy modificados. The Neverending Story III: Escape from Fantasia (La historia interminable 3: Escape de la fantasía, 1994) se independizó completamente de la historia de Ende y, a pesar de contar con más recursos técnicos, está considerada la peor de la trilogía. Ninguna de las continuaciones logró un éxito ni siquiera cercano a la cinta original. Además de estas tres películas, ha dado lugar a dos series de televisión, una animada y otra de acción real, y a una obra dramática con ballet y opera en Alemania.

THE GRINCH: Aquella extraña criatura que se robó la Navidad

The GrinchUno de los personajes infaltables de la temporada navideña es sin lugar a dudas el Grinch, que fue llevado a la pantalla grande en el año 2000. En efecto, se trata de una película estadounidense producida por Universal Pictures e Imagine Entertainment, basada en el cuento navideño del mismo nombre del autor infantil estadounidense Theodor Seuss Geisel (1904-1991), quien firmaba sus obras como Dr. Seuss. Escrito en versos y con ilustraciones del mismo autor, ‘¡Cómo el Grinch robó la Navidad!’ (‘How the Grinch stole Christmas!’) es un clásico de la literatura infantil – publicado por primera vez en 1957 – donde critica que la Navidad se vea como una fecha comercial y se burla de quienes pretenden ganar bienes materiales en una celebración en la que debe privilegiarse al amor, no los regalos. En la historia, el ‘Grinch’ es un ser peludo, verde y renegón con un corazón ‘dos tallas menor’ porque parece no querer a nadie. Vive en una cueva en lo alto de una montaña, el ‘Monte Crumpit’, al norte de la ciudad imaginaria de ‘Whoville’, hogar de los ‘quién’.El ‘Grinch’ vive solo con su perro ‘Max’ y, desde lo alto, escucha los preparativos navideños de los felices ‘quién’ en la llamada ‘Villaquién’. Molesto con la alegría de los ‘quién’, el Grinch baja al pueblo y roba todos los adornos y regalos navideños para dejarlos sin Navidad. Sin embargo, el ‘Grinch’ descubre que, a pesar de dejarlos sin obsequios, la Navidad está en el corazón de la gente porque su esencia es el amor, no los regalos ni las cosas materiales. Al darse cuenta del verdadero espíritu de la Navidad, el corazón del ‘Grinch’ se hace ‘tres veces más grande’, devuelve los regalos y adornos robados, y los ‘quién’ lo reciben con cariño para celebrar juntos. Como la película está basada en este libro infantil, se han añadido más tramas a la película para convertirla en un largometraje, incluyendo algunas sobre el origen del personaje. Muchas de las rimas del libro son usadas en la película, aunque algunas algo cambiadas, y también se han añadido otras. La película está dirigida por Ron Howard, producida por él y Brian Grazer y protagonizada por Jim Carrey. Es el primer largometraje basado en una obra del Dr. Seuss. Recibió críticas muy variadas en su estreno, aunque durante cuatro semanas fue la película más vista en Estados Unidos. Originalmente iba a ser co-producida por DreamWorks, pero se retiró en el último momento co-produciendo en 2003 The Cat in the Hat. Con una recaudación de 345.141.403 de dólares en todo el mundo, es la segunda película navideña más taquillera de todos los tiempos, superada sólo por Home Alone. Si bien es cierto la película intenta cuestionar la excesiva importancia que hoy en día se le brinda a lo material, descuidando lo esencial de la Navidad, es irónico que en ella se muestre constantemente un abundante merchandising navideño, animándonos a comprar regalos para celebrar esa fecha. Aprovecho el momento para desearos unas Felices Fiestas.

SCREAM: La máscara de la muerte

ScreamUna obra maestra de Wes Craven que fue estrenada en los EE.UU. el 20 de diciembre de 1996. Producida por Dimension Films, fue protagonizada por Neve Campbell, Courtney Cox y David Arquette. La historia nos sitúa en la ciudad ficticia de Woodsboro, en California, donde un asesino enmascarado provocará el pánico de sus habitantes. Sidney Prescott, interpretada por Neve Campbell,será nuestra protagonista y principal objetivo del asesino, además de sus diferentes compañeros y amigos. No podemos hablar de grandes interpretaciones, aunque sí podemos halagar la labor de Jamie Kennedy o la escena inicial, protagonizada por Drew Barrymore. Fue la primera entrega —de cuatro— que hizo Wes Craven de la exitosa serie de películas clásicas del género slasher, La primera (y la mejor) se puede calificar como un maravilloso homenaje a las películas clásicas del horror film. Como sabéis, en los últimos años esta clase de producciones habían perdido toda su fuerza porque para Hollywood estos guiones auguraban un fracaso imperdonable para con su margen de beneficios. Pero con ‘Scream’ todo cambió. ¿Por qué ver ‘Scream’? Porque la cinta acertó de lleno dedicando constantes guiños a las reglas básicas: “Número uno: nunca puedes tener sexo. El sexo es igual a la muerte. Número dos: nunca puedes beber alcohol o drogarte. Es un pecado. Es la extensión del número uno. Y número tres: nunca, bajo ninguna circunstancia digas, “regreso en un momento” porque nunca regresarás”. Estos diálogos, acompañados por numerosos guiños a otras películas de terror como Viernes 13 o Halloween, consiguen hacer cómplices a los espectadores de lo que están viendo. Para continuar, asegura sustos memorables (por aquel entonces no existía ‘Saw’). Con los años muchos largometrajes se degradan y adquieren un tono ridículo, pero lo curioso de ‘Scream’ es que a día de hoy sigue siendo referente bien para nostálgicos o bien para jóvenes que empiezan a interesarse por este género. Por último es destacable la nueva corriente que nace con ella de matar a personajes famosos nada más comenzar la película en el que se nos presenta la clase de asesino y sus ganas de jugar con las víctimas. Fue asimismo un éxito de taquilla, ya que logró recaudar 173,046,663 dólares a nivel internacional y recibió críticas muy positivas. Convertido en un referente de las películas de terror, Scream es todo un clásico sin duda alguna. Y que buena ocasión para volver a apreciarlo en la noche de Halloween.

ROSWELL: La esperanza es lo último que se pierde

Roswell Basada en los libros de la escritora Melinda Metz, Roswell es una serie de televisión de ciencia ficción – pero con muchos matices de romance – creada por Jason Katims y trasmitida por Warner Channel desde el 6 de octubre de 1999 hasta el 14 de mayo del 2002, con una duración de tres temporadas y 62 episodios incluyendo el piloto. La serie está enfocada en unos alienígenas adolescentes que están ocultos como humanos, nada menos que en Roswell, Nuevo Méjico. Los alienígenas son supervivientes del incidente OVNI ocurrido en Roswell en 1947 (en el cual una nave de origen desconocido se estrello en el lugar, dando inicio a desde entonces a una serie de complots y encubrimientos por parte del gobierno estadounidense para tratar de negar el hecho, a pesar de la existencia de muchos testimonios que contradicen la versión “oficial”). La historia de amor ocurre cuando Max Evans (un extraterrestre, interpretado por Jason Behr) y Liz Parker (una humana, interpretada por Shiri Appleby) se enamoran luego que él le salvó la vida con sus poderes y ella descubre que no es de este mundo, ayudándole desde entonces a el y sus amigos – que también eran extraterrestres – a guardar el secreto ya que eran objeto de una intensa persecución, por lo que la serie asimismo mantiene su cuota de acción y suspenso. Han pasado casi 16 años desde que se estrenase en televisión: Pero ¿qué ha pasado con los actores principales? 1.- Jason Behr. Antes de protagonizar Roswell, estuvo como actor invitado en Dawson’s Creek y en Buffy The vampire Slayer. Al terminar Roswell se alejó un buen tiempo de la televisión. Probó suerte en el cine sin muy buenos resultados. De hecho, la única película destacable es The Grudge, donde compartió roles con Sarah Michelle Gellar. Jason también ha interpretado a un personaje homosexual en la película Rites of Pasaje, donde interpreta a un adolescente que se venga de su padre por frustrar su historia de amor. Jason siempre ha disfrutado jugando al baloncesto, es un gran admirador de Michael Jordan. También le gusta jugar al golf y además es monitor de esquí. Su debilidad más grande es comer caramelos. Jason es una persona que se cuida mucho, para él es muy importante estar en forma y comer sano. 2.- Shiri Appleby. Luego del cese de Roswell, Appleby realizó papeles destacados en el thriller sicológico Swimfan, en el drama A time for dancing y en la comedia Pizza My Heart. Además ha interpretado papeles secundarios en las películas Caos, Undertow y Charlie Wilson’s War. Además de sus incursiones en cine y televisión, Appleby actuó en videos musicales como “It’s My Life” de Bon Jovi, “I Don’t Want to Be” de Gavin DeGraw, “Save Yourself” de Sense Field; este último forma parte de la banda sonora de Roswell. 3.- Katherine Heig. Comenzó su carrera como modelo (agencia Wilhelmina) y con algunas apariciones en televisión a la edad de doce años. Su debut en la gran pantalla fue en la película Aquella noche, filmada en 1992. Tiempo después, en la pequeña pantalla, le llegaría otro éxito con Roswell, en la que daba vida a Isabel. Otros créditos en distintas series para la televisión incluyen Romy and Michelle, Behind The Velvet Rope, Vegas Dick, Evil Never Dies para TBS, y volvió a un papel protagonista con Grey’s Anatomy, como Izzie Stevens. En septiembre de 2007 consigue un Emmy a la mejor actriz secundaria en una serie dramática por su papel de Izzie Stevens en Grey’s Anatomy. Y antes, en diciembre de 2006, consiguió una nominación a los Globos de Oro a mejor actriz secundaria en una serie por el mismo papel. Vanity Fair publicó la lista de los Top 40 celebridades de Hollywood con más ingresos a lo largo de 2010 y Heigl ocupaba el puesto 33 en la lista al ingresar unos 16 millones de dólares por sus películas. 4.- Brendan Fehr. Ha modelado para Levi’s, Calvin Klein, Armani, DKNY Jeans y sus fotos han aparecido en muchas revistas. En 1996 fue elegido para una telenovela de Internet, CR6. Él irrumpió en la televisión en 1997 cuando fue elegido en Breaker High. Disfrutó de un papel regular en la serie de televisión de ciencia ficción Roswell de 1999 a 2002. En 2001, protagonizó el video de U2 “Stuck in a Moment You Can’t Get Out Of”. Interpreta a un jugador de fútbol novato llamado Paul Hewson (nombre real de Bono). Desde 2008, ha protagonizado como Jake Stanton la mini-serie de ABC, Samurai Girl, y ha tenido un papel recurrente como el personaje Jared Booth en Bones. Fehr desempeñó recientemente un hombre de negocios en la película A Christmas Kiss y el navegador de un buque de guerra de Estados Unidos en la película X-Men First Class. En 2014, Brendan comenzó a interpretar el papel del Dr. Drew Alister, un veterano del Ejército y cirujano en un hospital de San Antonio, en el drama de la NBC, The Night Shift.

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