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A CHRISTMAS CAROL: Un cuento de Navidad

A Christmas CarolEbenezer Scrooge es un tipo avaro acostumbrado a tratar mal a las personas que le rodean, incluido su fiel secretario. Su mezquindad le impide disfrutar de la Navidad, una fiesta que odia profundamente, pero este año todo va a ser diferente. Scrooge se encuentra con Marley, su difunto socio, quien, además de echarle en cara su maldad, le anuncia la visita de tres espíritus. Los fantasmas de las Navidades Pasadas, Presentes y Futuras intentarán abrir los ojos a Scrooge antes de que sea muy tarde … es la sinopsis de “Cuento de Navidad”, sin duda, una de las historias de fantasmas más famosas de la literatura universal y uno de los grandes clásicos de Charles Dickens. Son muchas las adaptaciones que se han hecho de este texto del siglo XIX, pero en 2009 llega a las pantallas la más novedosa de manos de la factoría Walt Disney. En “Cuento de Navidad (A Christmas carol)”, el realizador Robert Zemeckis da un paso más en la tecnología que hizo posible sus “Polar Express” y “Beowulf”, capturando el movimiento de actores reales y convirtiéndolo en imágenes animadas tridimensionales de gran realismo. Es el revolucionario RealD 3D. Bajo la apariencia de personajes animados, encontramos a un Jim Carrey irreconocible por las ilimitadas posibilidades de la era digital. Él da vida al viejo egoísta Scrooge, pero también al fantasma de las Navidades Pasadas (un ser luminoso que enseña al protagonista recuerdos de su juventud), al fantasma de las Navidades Presentes (un divertido gigante que le sitúa ante su forma de ser actual) y al fantasma de las Navidades Futuras (un monstruo siniestro que le advierte sobre lo que puede pasar). Además de Carrey, distinguimos a Gary Oldman, Colin Firth y Robin Wright Penn. Haciendo una critica del film, “Cuento de Navidad” está a medio camino entre “Polar Express” y “Beowulf”; mucho más lúdica y rítmica que aquella, pero lejos del ejemplar hálito aventurero de la segunda, una película extraordinaria independientemente de la tosquedad inherente a las limitaciones del cine de avatares. Zemeckis da un paso más, sus personajes son un poco más humanos, la expresividad facial mejora (especialmente la muy mejorable animación de las bocas), pero seguimos sin compartir el entusiasmo por esa filosofía del cuento a caballo entre un mundo real de carne y hueso y la pantalla interactiva de un videojuego. El director de “Regreso al futuro” es un adelantado a su tiempo; sus ambiciosas pretensiones simplemente no tienen eco en el estándar real tecnológico del cine animado. Para que una película como “Cuento de Navidad” funcione sin fisuras en lo formal probablemente debería haberse filmado dentro de una década, año arriba año abajo. Lo cierto, sin embargo, es que hay película debajo del disfraz ultratecnológico; Zemeckis no acaba de decidir a qué público quiere dirigirse. La fascinante ingenuidad cristiana y primitiva de la deliciosa fábula de Dickens es carnaza de público infantil, por el color de su moraleja, por la limpieza ética del ejemplar subtexto. Sin embargo “Cuento de Navidad” muda frecuentemente de rostro virando hacia lo macabro, hacia el escalofrío de ultratumba, hacia la escasa hospitalidad de un más allá sórdido y adulto. No hay sitio para los más pequeños, el cuento luce demasiado siniestro como para dar coba al público más bajito. En esa incómoda tierra de nadie, Zemeckis rescata toda la fuerza moral e iniciática de la legendaria parábola natalicia. Visualmente es un espectáculo gigantesco; la puesta en escena apabullante (Zemeckis explota mejor que nadie las bondades del 3D y las posibilidades formales que éste ofrece) y exhala efluvios dickensianos por los cuatro costados; la incalculable capacidad sugestiva del cuento está casi intacta y la visualización onírica del mundo pasado, presente y futuro de Scrooge es un regalo impagable para la vista. Ahora bien, nuevamente, como en “Polar Express” el relato tropieza en la incontenible tendencia al exceso acrobático de su ambicioso director. Sobra efectos tobogán y, sobre todo, sobran, desvaríos histriónicos en la caracterización chillona del anciano Scrooge. Hay mucho de Jim Carrey, en el mal sentido, en la incontinencia gestual del viejo y en el exceso de entusiasmo de un desenlace que reinterpreta la reinserción moral de Scrooge en el ámbito de la enajenación mental, como si todo el vía crucis por las navidades pasadas, presentes y futuras fueran fruto de un desvarío senil que desemboca en la felicidad ficticia del lunático. Una de cal y otra de arena para una película que, no obstante, recupera con un fenomenal alarde de medios, el sabor genuino del mito natalicio, reivindicando a Dickens y la magia inherente a su impagable atemporal literatura.

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GNOMOS: Los duendes de la Navidad

Cabra Yule¿Quien no se ha preguntado alguna vez de donde saca Santa Claus los juguetes que tiene que repartir la noche del 24 de Diciembre? Lo que sucede es que tiene la ayuda de los gnomos navideños (también conocidos como elfos). Se tratan de unas pequeñas criaturas mágicas que se encargan de la construcción de los juguetes en la gran fábrica de los sueños ubicada en el Polo Norte, los cuales posteriormente entregara a todos los niños que hayan demostrado ser lo suficientemente buenos y obedientes. Se les describe generalmente como un hombre mayor con una larga barba blanca, de tres pies de altura (el tamaño de un niño pequeño) Tienen una vestimenta de color verde, gorro de lana rojo con forma de cono y zapatillas con terminación en punta. Aunque en los países nórdicos, son representados vestidos de color rojo. Procedentes de la mitología escandinava, los gnomos se han convertido en los ayudantes oficiales de Santa Claus y están encargados no solo de los juguetes, sino también que todo este a punto – como el cargamento con los regalos, el mantenimiento del trineo, el cuidado de los renos – y que el gordo bonachón no tenga ningún inconveniente al momento de iniciar su tan esperado viaje anual. En cuanto a su origen, las primeras historias sobre los gnomos aparecieron en el norte de Europa y se fueron integrando a la de Santa Claus para permanecer como un elemento importante al momento de elaborar los regalos que se reparten cada año. Posteriormente, esta costumbre fue acogida en los Estados Unidos y de ahí se extendió a otras partes del mundo donde actualmente se festeja la Navidad. El resto del año, también tienen un recargado trabajo, ya que ayudan a Santa a observar si los niños se portan bien para agregarlos a la lista de aquellos que recibirán su regalo la noche del 24 de diciembre. Mira que son soplones. Sin embargo, cada lugar tiene una propia percepción de los duendes durante esta fiesta. En Estados Unidos y Canadá, los duendes solamente ayudan a Santa Claus a repartir todo tipo de regalos para los chicos sin importar lo pedido. En los países escandinavos por ejemplo hacen la misma labor, con la diferencia de que van montados sobre una cabra yule, que precede a Santa Claus, llevando regalos a las casas. Este símbolo ancestral suele colgarse de los árboles o en las puertas las casas en Suecia durante la Navidad. En otros países, al ser muy traviesos, los gnomos hacen bromas a escondidas para divertir a los niños. Asimismo, en Finlandia, los gnomos siempre han estado dispuestos para guardar y echar una manita a aquellos que viven en el campo o en el bosque. Calientan las saunas, vigilan y atienden a los niños, el grano almacenado en los silos y el ganado y los caballos en sus establos. Y con los gatos y los perros se llevan a partir un piñón. El hábitat natural de los gnomos son las casas viejas, donde se sienten a sus anchas. Los finlandeses aprecian mucho a los gnomos y agradecen sus servicios con comida. En muchas casas no les falta su plato de julegrøt (gachas de arroz) en Nochebuena y, aunque les parezca extraño, a la mañana siguiente el plato suele aparecer reluciente… Convertidos en parte integral de la tradición navideña, suelen ser representados en adornos para decorar el hogar o especialmente como enanos de jardín, así como también son utilizados para campañas de publicidad. No cabe duda que estas pequeñas criaturas se han ganado el corazón de muchos.

¿ALGUIEN SE ACUERDA DE SU EXISTENCIA?: El origen de las tarjetas navideñas

tarjeta-navidenaHoy en día la mayoría de nosotros nos felicitamos las fiestas enviándonos mensajes de whatsapp o dejando alguna nota junto a una imagen o GIF a través de nuestras redes sociales, pero hasta hace prácticamente una década lo propio era hacerlo enviando por correo postal una tarjeta navideña. Esta costumbre se estuvo llevando a cabo durante algo más de un siglo y medio, aunque cabe destacar que durante los primeros cincuenta años fue algo realizado exclusivamente por las clases más pudientes de la sociedad. En cuanto a su origen, las tarjetas navideñas fueron inventadas en 1843 por sir Henry Cole, quien encargó a su amigo, el ilustrador John Calcott Horsley, que le dibujara y pintara estampa típicamente navideña, con el propósito de a una imprenta para que le hiciera varias copias y, posteriormente, escribir en ellas unos breves deseos de felicidad, firmarlas y enviarlas por correo a familiares y amigos. La postal navideña realizada por el dibujante representaba a una familia que brindaba por sus amigos ausentes. Como llegó a imprimir más tarjetas de las que necesitaba, vendió las restantes al precio de un chelín. La idea de Henry Cole pareció gustar a algunos sectores de la aristocracia británica que imitaron en los años posteriores la idea. Para 1862 ya se imprimían tarjetas navideñas de serie, convirtiéndose en un rotundo éxito. En 1893 la costumbre recibió la confirmación real cuando la Reina Victoria encargó 1.000 tarjetas a una imprenta y felicitó con ellas a todas las Casa Reales, aristócratas y personas afines a la monarquía británica. A partir de ahí la popularización de las mismas fue total, convirtiéndose en una de las costumbres que más personas realizaban al acercarse las navidades durante el pasado siglo. Desde el principio, las tarjetas de Navidad han sido coleccionadas ávidamente. La reina Maria de Inglaterra reunió una gran colección que ahora se guarda en el Museo Británico Los ejemplares de la edad de oro de la impresión (1840s-1890s) son especialmente estimados y se venden en grandes sumas en las subastas. En diciembre de 2005, una de las tarjetas originales de Horsley fue vendida en casi £9000. Los coleccionistas pueden centrarse en imágenes particulares como Santa Claus, el Árbol de Navidad, el nacimiento de Jesús , los Reyes Magos o determinadas técnicas de impresión. En sus últimos tiempos, se volvieron musicales ya que al abrirlos, se prendían unas luces que adornaban la imagen que aparecía grabada y se escuchaba una melodía navideña, gracias a una pequeña pila adosada a ella. Sin embargo, el avance de la tecnología marco su inevitable declive y hoy por hoy se han convertido en parte del pasado. Si bien siguen existiendo, son cada vez menos quienes los utilizan por estas fechas ya que muchos lo ven como algo anacrónico y fuera de lugar. Aprovecho el momento para desearles una Feliz Navidad y agradecerles por sus constantes visitas. Eso me anima a seguir adelante.

SU ORIGEN CELTA ES INCUESTIONABLE: ¿Por qué el árbol de Navidad se arma el 8 de diciembre?

christmas-treeUno de los momentos más añorados por todos es cuando llega la hora de armar el árbol de Navidad y darle un clima festivo al hogar con luces de colores y adornos en cada rincón. ¿Pero cuánto sabemos del significado del árbol y cada uno de los objetos usados para su decoración? Su origen podemos encontrarlo entre los antiguos celtas, para quienes el árbol era considerado un elemento sagrado. Se sabe de árboles adornados y venerados por los druidas de centro de Europa, cuyas creencias giraban en torno a la sacralización de diversos elementos y fuerzas de la naturaleza. En ella se celebraba cada 8 de diciembre el cumpleaños de Frey (dios del Sol y la fertilidad) adornando un árbol perenne, que generalmente era un roble. El árbol tenía el nombre de Divino Idrasil (Árbol del Universo): en cuya copa se hallaba el cielo, Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín), mientras que en las raíces profundas se encontraba el Helheim (reino de los muertos). Cuando el cristianismo llegó el centro y norte de Europa de la mano de una corrupta y decadente Iglesia Católica, esta decidió apropiarse de sus celebraciones ancestrales, ‘cristianizándolas’ y tomó la idea del árbol para celebrar el ‘nacimiento’ de Cristo, cambiando su significado original. A partir de entonces, el árbol representaba ‘el amor de Dios y la vida eterna, mientras que su forma simbolizó a la Santísima Trinidad’. Una leyenda interesada creada siglos después, llego a afirmar que Bonifacio (680-754), evangelizador de Alemania, encontró en los bosques del norte de Europa un árbol sagrado que seguía siendo adorado en secreto, por lo que tomó un hacha y cortó el roble que representaba al Yggdrasil (aunque también pudo ser un árbol consagrado a Thor), y en su lugar plantó un pino, que por ser perenne, simbolizó el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas. Según la versión ‘oficial’, las manzanas simbolizaban el pecado original y las tentaciones, mientras que las velas representaban la luz de Jesucristo, como luz del mundo. Otra tradición dada a conocer durante la Reforma del Cristianismo, cuenta que Martín Lucero – enemigo de Roma – fue quien habría impuesto los árboles de pino para celebrar la Navidad hacia el 1.500. La historia cuenta que caminando de regreso a su casa una noche de invierno, Lucero fue sorprendido por el brillo de las estrellas entre los árboles. Quiso entonces reproducir esa escena en su hogar, y colocó un rama de árbol de pino en una habitación, y le instaló alambres en sus ramas para sostener velas encendidas. A medida que pasó el tiempo, las manzanas y las luces, se transformaron en esferas y otros adornos como los actuales, mientras que la estrella, colocada generalmente en la punta del árbol, representa la fe que debe guiar la vida del cristiano, recordando a la estrella de Belén. Asimismo, se agregó la tradición de poner regalos para los niños bajo el árbol, enviados por los Reyes Magos o Santa Claus dependiendo la leyenda de la región donde se encuentre. Esta costumbre ‘cristiana’ – para variar – también se origino entre los antiguos celtas, quienes se repartían las antorchas como augurio de pronto verano. Finalmente, el 8 de diciembre de 1854, Pío IX proclamó que María fue ‘preservada del pecado original’ desde el primer instante de su existencia (?) De ahí el armado del árbol el 8 de diciembre, sea conocido de la Virgen Inmaculada Concepción. Como podéis notar, una vez más la Iglesia Católica demostrando su total falta de originalidad, hizo suya una celebración ancestral que de ‘cristiana’ no tiene nada.

THE GRINCH: Aquella extraña criatura que se robó la Navidad

The GrinchUno de los personajes infaltables de la temporada navideña es sin lugar a dudas el Grinch, que fue llevado a la pantalla grande en el año 2000. En efecto, se trata de una película estadounidense producida por Universal Pictures e Imagine Entertainment, basada en el cuento navideño del mismo nombre del autor infantil estadounidense Theodor Seuss Geisel (1904-1991), quien firmaba sus obras como Dr. Seuss. Escrito en versos y con ilustraciones del mismo autor, ‘¡Cómo el Grinch robó la Navidad!’ (‘How the Grinch stole Christmas!’) es un clásico de la literatura infantil – publicado por primera vez en 1957 – donde critica que la Navidad se vea como una fecha comercial y se burla de quienes pretenden ganar bienes materiales en una celebración en la que debe privilegiarse al amor, no los regalos. En la historia, el ‘Grinch’ es un ser peludo, verde y renegón con un corazón ‘dos tallas menor’ porque parece no querer a nadie. Vive en una cueva en lo alto de una montaña, el ‘Monte Crumpit’, al norte de la ciudad imaginaria de ‘Whoville’, hogar de los ‘quién’.El ‘Grinch’ vive solo con su perro ‘Max’ y, desde lo alto, escucha los preparativos navideños de los felices ‘quién’ en la llamada ‘Villaquién’. Molesto con la alegría de los ‘quién’, el Grinch baja al pueblo y roba todos los adornos y regalos navideños para dejarlos sin Navidad. Sin embargo, el ‘Grinch’ descubre que, a pesar de dejarlos sin obsequios, la Navidad está en el corazón de la gente porque su esencia es el amor, no los regalos ni las cosas materiales. Al darse cuenta del verdadero espíritu de la Navidad, el corazón del ‘Grinch’ se hace ‘tres veces más grande’, devuelve los regalos y adornos robados, y los ‘quién’ lo reciben con cariño para celebrar juntos. Como la película está basada en este libro infantil, se han añadido más tramas a la película para convertirla en un largometraje, incluyendo algunas sobre el origen del personaje. Muchas de las rimas del libro son usadas en la película, aunque algunas algo cambiadas, y también se han añadido otras. La película está dirigida por Ron Howard, producida por él y Brian Grazer y protagonizada por Jim Carrey. Es el primer largometraje basado en una obra del Dr. Seuss. Recibió críticas muy variadas en su estreno, aunque durante cuatro semanas fue la película más vista en Estados Unidos. Originalmente iba a ser co-producida por DreamWorks, pero se retiró en el último momento co-produciendo en 2003 The Cat in the Hat. Con una recaudación de 345.141.403 de dólares en todo el mundo, es la segunda película navideña más taquillera de todos los tiempos, superada sólo por Home Alone. Si bien es cierto la película intenta cuestionar la excesiva importancia que hoy en día se le brinda a lo material, descuidando lo esencial de la Navidad, es irónico que en ella se muestre constantemente un abundante merchandising navideño, animándonos a comprar regalos para celebrar esa fecha. Aprovecho el momento para desearos unas Felices Fiestas.

SNOW GLOBE: El misterio de la nieve encerrada en las esferas de cristal

Snow globeVenga ya ¿quién no ha tenido aquellas esferas que al sacudirse suavemente, se puede ver como cae la nieve lentamente? Yo aún conservo la mía – en el cual se encuentra Santa Claus en su trineo – y la coloco en estas fiestas junto al árbol de Navidad. Pero ¿cuándo se inventaron y de que están hechas? Se trata de una esfera transparente hecha generalmente del cristal, el cual incluye una escena miniaturizada de cierto tipo, a menudo junto con un modelo de un paisaje. La esfera también contiene agua en el globo, que sirve como el medio con el cual la “nieve” cae. Para activar la nieve, el globo se sacude físicamente para agitar las partículas blancas. El globo entonces se coloca de nuevo en su posición inicial y las escamas caen hacia abajo lentamente a través del agua creando la imagen de un paisaje nevado. Su origen es confuso, pero parecen estar datadas en Francia a comienzos del siglo XIX. Pudo haber aparecido como sucesor al pisapapeles de cristal, que llegó a ser popular algunos años anteriores. Las bolas de nieve aparecieron en la Exposición Universal de París en 1878, y antes de 1879, por lo menos cinco compañías producían los globos de nieve y los vendían en Europa. En 1889, una esfera de nieve que contenía un modelo de la recientemente construida torre Eiffel fue producido para conmemorar la exposición internacional en París, que marcó el centenario de la revolución francesa. Este globo se convirtió en rápidamente el recuerdo favorito para los asistentes. Las esferas de nieve llegaron a ser populares en Inglaterra durante la era Victoriana y en los comienzos de los años 20, cruzaron el Atlántico a los Estados Unidos en donde se convirtieron en un artículo popular para los coleccionistas. Muchos de estos globos fueron producidos por Atlas Crystal Works, que tenían fábricas en Alemania y América. En los Estados Unidos, la primera patente relacionada con la esfera de nieve fue concedida en 1927. Durante los años 40, las esferas de nieve fueron utilizadas a menudo como soporte publicitario. En Europa, durante los años 40 y 50, fueron regalos comunes para los niños católicos. Asimismo, estas esferas han aparecido en cierto número de escenas de películas clásicas, como en el comienzo de Ciudadano Kane de 1941. En los años 50 los globos, que eran previamente de cristal, llegaron a estar disponibles en plástico. Actualmente, hay muchos diversos tipos de esferas de nieve disponibles. Estos globos son producidos por un gran número de países y de gamas desde las producciones en masa de Hong-Kong y de China a los tipos terminados a mano todavía producidos en Alemania. Las esferas ofrecen escenas diversas, extendiéndose desde los recuerdos típicos del día de fiesta a coleccionables más eclécticos que ofrecen escenas de Navidad, figuras de Disney, iconos populares, animales, figuras militares, escenas históricas e incluso se han utilizado para las campañas electorales. Las esferas de nieve consistieron inicialmente en una bóveda pesada de cristal de plomo que fue colocada sobre una figura o un cuadro de cerámica en una base de cerámica de molde negro. Se llenaban de agua y después se sellaban. La nieve fue creada por medio de virutas de hueso o de pedazos de porcelana. Cuando llegaron a ser más sofisticados, el cristal llegó a ser más fino, las bases eran más ligeras y la nieve fue hecha a partir de partículas de pan de oro o de jabón insoluble en forma escamas aunque hoy en día, por razones de salud y de seguridad, se utilizan pedazos pequeños de plástico blanco. Más adelante, el líquido fue cambiado al aceite ligero, después agua con anticongelante (glicerina o glicol). Una ventaja agregada era que la glicerina y el glicol retardaron la caída de las escamas. Las esferas de nieve actuales pueden incluir cajas de la música, piezas móviles, luces internas e incluso motores eléctricos que hacen el movimiento de la “nieve” de modo que ya no sea un necesario sacudir el globo, aunque uno no siempre puede resistirse a la tentación de hacerlo ¿no lo creen ustedes?

LA NAVIDAD: Una celebración ancestral que no tiene nada de “cristiana”

Árbol de NavidadLa Navidad, revela más que ninguna otra fiesta “cristiana” la asimilación de cultos anteriores realizados con oscuros propósitos por una corrupta y decadente Iglesia Católica (protector de genocidas y encubridor de curas pederastas) Como sabéis, en la noche del 24 al 25 de diciembre, el solsticio de invierno según el calendario juliano, los romanos celebraban el nacimiento del Sol. Culminaba así una semana de carnaval orgiástico en el que se rompían las normas sociales, las llamadas Saturnalias, cuando los esclavos podían burlarse de sus señores, se cometían excesos de comida y bebida, se hacían regalos y se adornaban los árboles. Es obvio que muchas de estas costumbres se han mantenido en las fiestas de Navidad, demostrando la falta de originalidad de una pequeña secta judía de ignorantes pescadores que mediante la violencia y el engaño iba a transformarse en la religión dominante del mundo occidental. No fue un proceso sencillo convertir el nacimiento de Mitra en el del imaginario Cristo, confluyeron muy distintas influencias culturales. El paganismo greco-romano tenía un trasfondo de religión de la naturaleza, en la que se festejaban los ciclos de cosechas, floraciones y cambios de estación. Parece un culto muy natural el dedicado al Sol, que tras una temporada en inquietante disminución de horas diurnas, aumento del frío, pérdida de las hojas de los árboles, en fin, un aparente proceso de muerte de la naturaleza, renace cada año en el solsticio invernal. A partir de ahí los días son cada vez más largos, el Sol crece como un niño. Los griegos lo personificaron en Helios, un joven en la plenitud de su virilidad, con una rubia cabellera resplandeciente como los rayos solares. Es significativo que adopte esta figura la más antigua representación del Cristo conocida, en un panteón del cementerio donde está la denominada “tumba” de San Pedro, ubicada bajo la basílica de San Pedro en Roma y cuyo osario contiene únicamente huesos de cerdo en su interior (tal como lo dimos a conocer en Cortocircuito, el 25 de noviembre del 2013). Cada mañana Helios – conocido con el nombre de Apolo por los romanos- partía en su carro tirado por cuatro veloces caballos y recorría un camino por la bóveda celeste, hasta desaparecer en el Océano. Al mito solar greco-romano se sobrepuso, más o menos hacia el siglo I, el de Mitra, una divinidad solar persa que las legiones romanas que combatían en Oriente, identificaron con Apolo, adaptándolo como su dios protector y se hizo sumamente popular a su regreso a casa. Los romanos tenían una enorme capacidad de sincretismo, e incorporaron numerosos dioses extranjeros a su panteón. La religión mitráica era de un modelo extendido en Oriente, por las religiones mistéricas de salvación. El nacimiento de Mitra en la noche del 24 al 25 de diciembre, tuvo lugar en una cueva y lo adoraron unos reyes venidos de oriente guiados por una estrella, circunstancias que luego serian burdamente copiadas por la Iglesia Católica. Fue en el año 274 de nuestra era, cuando el Estado romano oficializó el culto solar oriental, decretando el 25 de diciembre como el día de Natalis Solis Invicti, el Nacimiento del Sol Invencible, en honor a Mitra. Con la llegada de Constantino al poder y decretar al “cristianismo” como la religión oficial que la iglesia, esta a la par que inicio una sangrienta persecución de los seguidores de Mitra, se fue apoderando de todas sus festividades, empezando por la del nacimiento de Mitra el 25 de diciembre, “cristianizándola” y reemplazándolo por la de un imaginario Jesús – del cual no existe prueba alguna de su existencia – y así ha llegado a nuestros días. La farsa estaba consumada Es por ello que al celebrar la Navidad, celebramos en realidad el nacimiento de Mitra. Aprovecho el momento para desearos unas Felices Fiestas.

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