AGFA CLICK: Cámaras sin fronteras

AGFA CLICKImprescindible en cualquier colección de cámaras antíguas, la Agfa Click fue fabricada durante los años 70. Las fotografías que realizaba eran en formato cuadrado, similar al de las cámaras de 126. Para su correcto funcionamiento, necesitaba dos pilas PX625 que alimentaban el fotómetro. La cámara era de lo más básica ya que no tenía ningún tipo de posibilidad de elegir velocidad de obturación ni apertura de diafragma. Simplemente era cargar y disparar. Además tenía la posibilidad de acoplarle un flash tipo cubo. Hay que agregar además que la Agfa Click utilizaba una película de 35 mm con el sistema de carretes Rapid. Cabe destacar que este sistema apareció en 1964 para competir con los carretes 126 de Kodak. La película era la habitual de 35 mm pero iba introducida en unos cartuchos especiales de metal. Comparada con el sistema habitual de 35 mm el sistema rapid era mucho más sencillo de cargar en la cámara. El funcionamiento era el siguiente: Se compraba uno de los cartuchos de metal que contenía la película, se metía a un lado de la cámara y el extremo de la película simplemente se introducía en otro cartucho vacío que había al otro lado. Una vez terminado no era necesario rebobinar, el cartucho vacío ahora estaba lleno y listo para llevarlo a revelar mientras que el que se había comprado ahora estaba vacío y se usaba como receptor de la próxima película que uno comprara. Esto tenía otra ventaja y es que, si por accidente se abría la cámara, ni la película expuesta ni la virgen se echaban a perder. Como podéis imaginar, con estas características, el diseño de la cámara era sencillo, pero proporcionaba a su vez una sensación de robustez que combinada con ese aspecto tan retro lo cual daba como resultado una cámara de lo más atractiva. Como curiosidad, la película utilizada en los carretes Rapid es la misma que las recientemente descontinuadas de 35mm. Es por ello que hoy en día, todavía se pueden seguir usando estas cámaras y su precio por lo demás, es de lo más económico, por lo que no habría ningún problema de hacerte con una de ellas.

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EL MICROFONO: Un dispositivo acústico diseñado para amplificar sonidos

EL MICROFONOEs increíble que la hayamos pasado por alto hasta el momento, pero el micrófono tiene una interesante historia que vale la pena destacar. Ante todo, debemos decir que se trata de un transductor electroacústico, cuya función consiste en traducir las vibraciones debidas a la presión acústica ejercida sobre su cápsula por las ondas sonoras en energía eléctrica, lo que permite por ejemplo grabar sonidos de cualquier lugar o elemento. En 1827, Charles Wheatstone utilizó por primera vez la palabra “micrófono” para describirlo, la cual procede de los vocablos griegos “micrófono” (pequeño) y “phon” (sonido). Para el año de 1876 el famoso Alexander Graham Bell, registraba su revolucionaria patente del teléfono que él llamaba “Telégrafo hablado” que incluía un micrófono funcional utilizando un electroimán. Una definición muy conocida del micrófono es, dispositivo electromecánico que utiliza vibraciones para crear una señal eléctrica proporcional a la vibración que suele ser una onda de presión de aire. A partir de ahí el desarrollo de los micrófonos fue una sucesión de aplicaciones que permitieron el aparecimiento en 1877 del micrófono de “contacto suelto” o “carbón”, un diseño no magnético que tomaba como base el uso de partículas conductoras de carbón que también se usan en los teléfonos. El año siguiente se mostraba al mundo el nuevo micrófono de bobina móvil. Y se seguía investigando todo su potencial, así que la llegada del siglo XX mostró a los sorprendidos humanos, muchos nuevos modelos y aplicaciones del micrófono como el micrófono de condensador práctico que fue exhibido en 1917. Los inventores dejaron de ser solitarios experimentando sobre la microfonía porque para el año 1931 la empresa Western Electric que se había dedicado a la investigación en este sentido desde años atrás, patentó el primer micro dinámico: el modelo 600, serie 618. Ese mismo año la famosa RCA, hizo lo propio ocn el primer micrófono de cinta bidireccional: 44ª de imán permanente. No solo en Norteamérica se progresaba en sentido de microfonía porque para 1947 se inauguraba la que con el tiempo se convertiría en un gigante en la producción e investigación de los micrófonos la AKG de Viena, Austria. En 1948, Neumann lanza el micro a válvulas U47, Un micro de condensador con patrón conmutable entre cardioide y omnidirecciona, con válvulas U47 fue presentado por Neumman en el año de 1948 y el que como anécdota se puede mencionar que lamentablemente hizo famoso al mafioso Frank Sinatra que lo prefería por sobre el resto de micrófonos y tal preferencia contribuyó a su difusión. Para más allá de mediados del siglo XX, irrumpieron los micrófonos de fabricación asiática, con la presentación en 1962, de los denominados AT.1 y AT.3 MM que usaban cápsulas estereofónicas que también comenzaron a venderse a los fabricantes de productos de audio y que eran producidas en la fábrica Audio.Technica Corporation fundada en Tokio por Hideo Matsushita. Esta fábrica también contribuyó a la microfonía con la fabricación de los auriculares de condensador ATH-8 y ATH-7, que supusieron toda una novedad en el campo de la microfonía y audio. Es sorprendente la gran cantidad de micrófonos que se producieron en esos años y que cada uno se convirtió en un suceso de ventas, debido a las cualidades que cada uno mostraba y que era claro está resultado de la constante investigación que se llevaba a cabo en todo el mundo. El 1978 fue el año que el mundo conoció los micrófonos de la llamada Serie 800 producidos por Audio-Technica Ltd. de Leeds, Inglaterra. Y en los años 90 el micrófono de condensador AT 4033, y por primera vez una planta de producción de micrófonos, auriculares, mezcladores de micrófonos y sistemas inalámbricos logra ser catalogada dentro de la certificación de calidad ISO9002. Fue Audio-Technica la que tuvo un gran crecimiento durante esa década con sus productos, debido a su constante innovación que la convirtió en todo un referente para los especialistas en microfonía, tanto que le valió ser la marca oficial de micrófonos y auriculares en el evento deportivo del 1996, los Juegos Olimpicos de Atlanta, Estados Unidos, lo sería también en los juegos de Sydney Australia en el 2000. Liderazgo mundial que confirmaría con el lanzamiento en 1998 del micrófono con condensador a válvulas de estudio AT4060. Hoy en día existen toda una suerte de micrófonos de todo tipo y para toda exigencia y actividad lo que en alguna medida sirvió también para permitir que los costos que del mismo eran muy altos en los principios de la microfonía se fueran abaratando aunque debido a la tecnología empleada de los nuevos micrófonos algunos modelos sigan siendo muy caros, sobretodo los destinados a la amplificación de gran alcance, y pese a ello como hemos dicho antes, hay toda clase de micrófonos al alcance de todos, de uso doméstico hasta uso industrial y con el nuevo siglo, algunos de tecnología de punta que hacen parecer muy obsoletos los primeros micrófonos que se vislumbraron cuando Graham Bell hacía sus primeros inventos. Con tal versatilidad los micrófonos se convirtieron en parte de la vida diaria, tanto que llegaron a crearse y convertirse en muy populares los micrófonos de juguete con la misma técnica pero adecuados al uso infantil. ¿Qué nos deparara el futuro?

IBM 5150: Un mundo por descubrir

IBM 5150El 12 de agosto de 1981 es una fecha especial dentro del mundo de la computación porque marcó un punto de inflexión en la fabricación de computadores y, además, popularizó su uso extendiéndolos más allá del mundo empresarial o del mundo universitario. Han pasado 37 años desde que IBM lanzase al mercado el IBM 5150, también conocido como IBM PC. Fue un ordenador que, además de democratizar el acceso al mundo de la informática, estableció un estándar de hardware y software que supuso el abandono de las investigaciones de muchas empresas en otras tecnologías y logró poner, al fin, de acuerdo a los fabricantes apostando por la interoperabilidad. El concepto de PC (Personal Computer) no era nuevo, de hecho, ya existían computadores destinados al usuario doméstico como el Commodore PET, la familia Atari de 8 bits, el Apple II, el TRS-80, y varias máquinas CP/M, como el Osborne. Incluso IBM ya había lanzado, en 1975, el IBM 5100 que incorporaba un monitor, un teclado y un sistema de almacenamiento de datos integrados en un único chasis (si bien su precio no era nada popular, 20.000 dólares de la época) y estaba orientado a entornos profesionales principalmente. Así que viendo la tendencia de sus competidores, IBM se puso manos a la obra, en julio de 1980, para desarrollar un ordenador personal que pudiese irrumpir en todos los hogares, eso sí, debería basarse en una arquitectura abierta, seleccionando los mejores componentes y el software de las mejores empresas; principios que catapultarían al IBM PC hacia el éxito y lo convertirían en un estándar de mercado. El equipo, formado por 12 personas, estaba dirigido por Don Estridge y Lewis Eggebrecht como Diseñador en Jefe. Desarrollaron el equipo en un tiempo récord, un año, lo cual hizo que necesitasen permisos especiales por parte de IBM para “saltarse” algunos de los flujos internos de la compañía. La primera parte del problema, la del hardware, resultó la más sencilla y comenzó con la elección de los componentes y el tipo de arquitectura. Con el procesador, el equipo de IBM lo tuvo muy claro y optó por el Intel 8088 (dado que Intel era líder en el mercado de procesadores en esa época), un procesador con un bus de 8 bits diseñado en 1978 y cuya versión anterior (el 8086) había resultado todo un éxito. Una vez elegido el procesador había que seleccionar el resto de componentes y, una vez más, rompieron con una de las tradiciones de IBM. Hasta ese momento, IBM siempre había desarrollado sus propios componentes pero, si se buscaba un desarrollo ágil, había que seleccionar componentes existentes en el mercado (OEM). Para el monitor, decidieron utilizar uno que había sido diseñado por IBM Japón y como impresora, un modelo de EPSON. Se optó por una arquitectura abierta que permitiese a otros fabricantes desarrollar y vender componentes, periféricos y aplicaciones compatibles con el IBM PC sin necesidad de pagar licencias, con tal fin, IBM redactó (y vendió) un manual (el IBM PC Technical Reference Manual) que incluía esquemas de los circuitos, el código fuente de la BIOS e información sobre la programación de la máquina. Sin embargo, el verdadero problema de IBM era la elección del sistema operativo, algo que podría determinar el éxito o el estrepitoso fracaso del proyecto. En esa época el CP/M gozaba de mucha aceptación y se usaba en otras computadoras, curiosamente, IBM pensaba que el CP/M había sido desarrollado por la recién nacida Microsoft (y no por Digital Research), así que una delegación de IBM se reunió con Bill Gates dispuesta a “comprarle” el CP/M. Lógicamente, de esta reunión no salió ningún acuerdo y, tras el patinazo, IBM fijó una reunión con Digital Resarch. Gary Kidall, que era el dueño de la compañía, faltó a la cita y su mujer, que también dirigía la empresa, pidió a IBM tiempo para revisar el acuerdo con sus abogados. IBM, que no quería esperar, volvió a citarse con Gates para ver si Microsoft podría ofrecerles un sistema operativo para su PC. Gates, en uno de los movimientos más astutos de la historia, prometió a IBM un sistema operativo más potente que el CP/M si bien no se lo vendería, les ofrecería licencias. Los ejecutivos de IBM, más centrados en vender máquinas que otra cosa, pensaron que era un buen trato así que aceptaron las condiciones de Gates. Sin embargo, Gates no tenía nada que ofrecer aún, así que compró por 50.000 dólares el QDOS de Tim Paterson, un sistema del que decían era un plagio del CP/M y que Gates rebautizó a MS-DOS (aunque en su primera versión, vinculada al IBM PC, se lanzó como PC DOS 1.0). Finalmente, tras 11 meses de trabajo, el 12 de Agosto de 1981 IBM lanzó exitosamente su nueva creación, el IBM PC, con un microprocesador Intel 8088, 16k de RAM, ampliables a 256k, una unidad de diskettes de 160k, un monitor de pantalla verde monocromo y equipado con PC-DOS. Su precio de venta era de 3.285 dólares, unos 2.300 euros, un lujo para esa época. Seis semanas después de su lanzamiento, Tecmar tenía 20 periféricos disponibles para el IBM PC: expansión de memoria, tarjetas de adquisición de datos, chasis de expansión, etc. Las previsiones de ventas se superaron con creces, las estimaciones para cinco años se superaron en un solo mes y, en tres años, IBM había vendido más de 250.000 unidades. No obstante, seguía siendo caro para gran parte de los consumidores si bien, gracias a que IBM era considerada una marca sólida frente a empresas jóvenes como Apple o Commodore, las ventas fueron a buen ritmo. Los desarrolladores de software vieron en el IBM PC una plataforma en la que podrían desarrollar aplicaciones que pudiesen extenderse a otras plataformas más avanzadas por lo que, gracias a la compatibilidad, el negocio del software se activó muchísimo. La hegemonía a IBM no llegó a durar ni tan siquiera dos años. Las condiciones de Bill Gates, al licenciar el sistema operativo, y la arquitectura abierta de IBM, propiciaron que otros fabricantes lanzasen computadoras compatibles IBM PC. Estos clónicos, además de desbancar a IBM (50 fabricantes comenzaron a lanzar sus modelos con precios mucho más bajos), catapultaron los ingresos de Microsoft y la situó en una posición extremadamente ventajosa. Intel y Microsoft cerraron un acuerdo, conocido como Wintel, fruto del cual cada vez que Intel lanzase un nuevo procesador al mercado, Microsoft ya tendría lista una nueva versión de MS-DOS para vender. IBM, gracias al IBM 5150, sentó las bases de la arquitectura que hoy en día siguen, prácticamente, todos los fabricantes de computadoras sin embargo, su aportación (y un mal acuerdo comercial) le hizo perder su posición en el mercado y lo amplió hasta llegar a lo que conocemos hoy.

LAMBORGHINI MIURA SVR: Una leyenda que vuelve a la vida

LAMBORGHINI MIURA SVRLa última joya firmada por Lamborghini Polo Storico enamorará a muchos y a muchas. Se trata del legendario y exclusivo Lamborghini Miura SVR, una variante única del toro de Sant’Agata Bolognese, famoso por convertirse en inspiración para cómics manga y juguetes nipones. Este modelo de leyenda tiene una historia cuanto menos curiosa, que comenzó en Alemania y terminó en Japón, y cuya única unidad existente acaba de ser restaurada para nuestro deleite. La producción del Lamborghini Miura fue ya de por sí limitada. Estuvo en el mercado de 1966 a 1972 y sólo 763 unidades vieron la luz. Pero de todos los Miura que salieron de fábrica, uno de los más icónicos y especiales es sin duda el Lamborghini Miura SVR. Una única unidad fue producida en los años 70 y curiosamente nació de una preparación exclusiva. La historia del Lamborghini Miura SVR comenzó con un Miura P400S de 1966. Con chasis nº 3781 y motor 2511, esta unidad en concreto fue la número 383 del superdeportivo italiano e iba pintada en el clásico Verde Scandal, el mismo que vestía otro de los Miura recientemente restaurados por Polo Storico. Originalmente fue vendido en Turín en 1968, para pasar por las manos de hasta ocho propietarios diferentes. En 1974 era adquirido por el alemán Heinz Straber, que quiso llevar al toro más allá convirtiéndolo en SVR, una evolución del Miura P400 Jota con motor V12 de 4.0 litros en posición trasera transversal y que fue desarrollada por el piloto neozelandés Bob Wallace. Por desgracia, este Miura único quedó completamente destruido en un accidente. Ante la expectación generada por esta versión vitaminada, Lamborghini lanzó unas pocas unidades exclusivas del Miura con apellido SVJ, que mejoraba en potencia, suspensión y acabados, y, de forma exclusiva, un único Miura SVR, cuyo propulsor V12 elevaba su potencia hasta los 440 CV. Esta unidad fue adquirida en 1976 por un japonés, Hiromitsu Ito, que se lo llevó a Japón donde causó una enorme sensación. Tanto es así, que autor manga Satoshi Ikezawa, se inspiró en este Lamborghini SVR para la creación del popular cómic ‘Circuit no kami’, conocido internacionalmente como ‘The Circuit Wolf’ y que se editó en forma de serial en la famosa publicación manga ‘Weekly Shōnen Jump’ desde enero de 1975 hasta junio de 1979. El éxito del manga, uno de los más longevos de la historia, trajo consigo un buen número de juguetes y recreaciones a escala del Miura SVR, razón por la cual es todo un icono en el país del Sol Naciente, y en general para los coleccionistas automovilísticos. El único Lamborghini Miura SVR ha permanecido en Japón desde entonces, hasta ser adquirido por un nuevo dueño que ha dejado en manos de Lamborghini Polo Storico su restauración. El departamento de la marca italiana ha tardado un total de 19 meses en realizar el encargo, que no ha sido precisamente sencillo. Y es que la hoja de producción original del Miura de poco les servía a los ingenieros, que han tenido que echar mano de archivo para conseguir las especificaciones de las modificaciones perpetradas por Straber y Wallace en 1974, las cuales no eran pocas. Este Lamborghini Miura SVR es idéntico al concebido de forma única entonces, excepto por los cinturones de seguridad de cuatro puntos, la barra antivuelco extraíble y unos nuevos asientos deportivos. Todo ello a petición del cliente, claro. Su hábitat serán las carreras de exhibición y para que vaya calentando motores ha fue mostrado al mundo en el Circuito de Nakayama, ubicado en la prefactura de Okayama. Por lo visto, la leyenda continua.

INFOBAR XV: Clásico por fuera, Android por dentro

INFOBAR XVComo sabéis, poco a poco los móviles conocidos como “feature phone” o teléfono básico, van ganando cierta cuota de mercado, casi testimonial, pero ahí están. Algo que sobre todo ha aumentado exponencialmente desde la llegada del Nokia 3310, el cual por cierto, ahora tiene un nuevo competidor que llega desde la tierra del sol naciente. Es una edición de aniversario que tiene un diseño realmente atractivo y que le da un acabado muy Premium. Se trata del Infobar XV, el cual celebra el 15º aniversario de la saga y cuyo primer modelo fue mostrado en el 2003. Este móvil Android en su interior aunque nos recuerda claramente a un móvil como los Nokia antiguos. Pese a tener Android y ser compatible con gestos táctiles, el móvil cuenta con botones físicos y un teclado tipo T9 que ya han desaparecido casi por completo en el mundo occidental. El Infobar XV es muy llamativo por múltiples aspectos. Por un lado tenemos teclas físicas de diferentes colores, con una cruceta en el centro. La pantalla es de 3,1 pulgadas con una resolución WVGA de 800 x 480 píxeles, tiene una cámara trasera de 8 megapíxeles y dispone de conectividad LTE. En su interior tenemos una batería de 1.500 mAh y todo en un móvil de 14mm de grosor. El terminal es resistente al polvo, dispone de radio FM y NFC. Pero más allá de las características técnicas son las líneas de diseño. El logo de Infobar está situado en el lateral, el móvil no es puramente plano y la combinación de colores de la carcasa y las teclas aporta un estilo retro que resulta muy atractivo en las imágenes. Claramente es un móvil de gama de entrada, el cual será puesto a la venta en octubre únicamente en el Japón y estará disponible en tres variaciones de color diferentes, a un precio de 7560 yenes, unos 58 euros al cambio actual. Aunque no se verá oficialmente en occidente, para tenerlo o viajamos a ese lejano país o difícilmente podremos disfrutarlo.

POLYMEGA: La consola modular para jugar todos los videojuegos retro

POLYMEGAEn pleno apogeo de la industria retro en los videojuegos, una nueva consola promete resolver el problema de poder jugar todos los títulos retro sin importar al sistema que pertenezcan. Se llama Polymega y es una creación de Playmaji que ideó una consola modular que incluye módulos con conectividad para Nintendo, Super Nintendo, Genesis de SEGA, Neo Geo, Sega CD y PlayStation, todos en HD con calidad de 1080p. El gadget fue presentado en el E3 de este año aunque ya había debutado en el Retroblox del año pasado. Polymega emplea un sistema de emulación híbrida para ejecutar los videojuegos, que permite la lectura directa de hardware de chips especializados contenidos, tanto en CDs como en cartuchos de juegos retro que son difíciles de emular. Esta solución ofrece total compatibilidad con todos los títulos clásicos. Cada módulo es desmontable e intercambiable y cuenta con puertos para conectar los controles. Además de que Playmaji también está creando sus propios accesorios como controles para cada sistema. El paquete inicial de Polymega permite correr juegos de NES, SNES, Genesis / Mega Drive, PC Engine / TG-16 e incluso juegos de Neo Geo CD a través de diferentes módulos de soporte. Aunque según Playmaji, la compatibilidad se ampliará en una segunda etapa a Sega CD, PC Engine CD / TG-16 CD y juegos de PlayStation. Además, cada vez que ejecutes un videojuego Polymega te permite añadirlo a tu colección digital, de tal manera que no será necesario que vuelvas a meter el cartucho o el CD. Otro atractivo de esta consola modular es que mejora los juegos retro de forma nativa, desde su resolución original hasta Full HD 1080p. Y quienes prefieran la estética retro también pueden configurar la apariencia de los televisores antiguos. Según el sitio oficial de la consola, su disponibilidad para pre-órdenes aún está por definirse, lo que sí anuncian ya es que su precio no rebasará los 249.99 dólares, un costo más que razonable para todas las posibilidades que nos ofrece.

THEM!: La Humanidad en peligro (1954)

THEM!Como sabéis, hay películas que quedan en el subconsciente cuando se ven. Es el caso de la película que nos ocupa, filmada en 1954, dirigida por Gordon Douglas y protagonizada por James Whitmore y Edmund Gwenn, con Warner Bros detrás de la producción, cuenta las consecuencias inesperadas de unas pruebas atómicas realizadas por el Ejército en un desierto del suroeste de los Estados Unidos. Como resultado de las radiaciones, las hormigas sufren una mutación que las hace crecer hasta alcanzar gigantescas dimensiones, convirtiéndose en una importante amenaza para las ciudades más cercanas, por lo que un grupo de científicos y militares intentará impedir el desastre. Cualquier devorador de cine, que la haya visto guardará en su cerebro imágenes de la misma aunque no recuerde su título. Pese al recelo de los estudios Warner, que recortaron el presupuesto por miedo a que no funcionase en taquilla -craso error-, la película es prácticamente impecable y sus fallos, de los que no carece, no hacen sino agrandar el conjunto. Así, se pueden encontrar fallos menores: el equipo visible en algunas escenas y fallos del script o de continuidad. El guión es bastante sólido. Incluso cuando parece que vas a pillarles en una tontería la aclaran a los dos segundos dejándote con un palmo de narices. Pese a eso, se encuentran varias cosas dignas de ser discutidas. 1.- El azúcar. Que las hormigas gigantes se hayan vuelto carnívoras por la falta de su alimento habitual pase, pero que sigan buscando azúcar una vez cambian de hábitos no deja de ser absurdo, más aún en la primera secuencia en la que aparece un ataque, con los azucarillos desparramados por la encima de la caravana. Que unas hormigas gigantes “roben” 40 toneladas de azúcar de un vagón de tren, bueno, es una cantidad propia de su tamaño, pero ¿azucarillos? ¿Se estarían tomando un café en ese momento y no necesitaban más? 2.- El tiempo. No se relata muy bien cómo transcurre el tiempo entre que se crea el primer hormiguero, se encuentra y se destruye, pero la mayor confusión se produce con el hormiguero de Los Ángeles. Se supone que hace dos meses que han descubierto el hormiguero de New Méjico y cuando van a ver a Jensen al hospital, éste les dice que lleva unos 5 meses viendo a las hormigas saliendo de los sumideros. Si cuando destruyen la colonia de New Méjico las nuevas reinas acaban de marcharse, ¿dónde quedan los 3 meses restantes? 3.- Las huellas. El descubrimiento de una huella en la arena, en mitad de un desierto en el que el viento se mueve más que los precios, es del todo sospechoso. Si se asume que se puede encontrar una huella, ¿por qué no se encuentra el resto de ellas? ¡Oiga, que tienen seis patas, que tiene que haber huellas para dar y regalar! ¿Por qué el viento borra todas menos una? ¿Iba la hormiga saltando sobre una sola pata de aquí para allá? ¿Algún capullo gigante le fue quitando patas para ver si seguía andando sólo con una? Y si esto es un poco extraño, lo de hacer un molde de escayola con una huella en la arena…vamos. 4.- El asalto a la colonia de New Méjico. El Dr. Harold Medford explica que las hormigas construyen sus hormigueros con cavidades o desagües para evitar las inundaciones; sin embargo, lo primero que propone ee inundar el hormiguero. Afortunadamente no hay agua suficiente para hacerlo. Y llegamos al aspecto visual de la película, que es donde se peca de una inocencia sin igual probablemente motivada por los recortes de presupuesto de la Warner. Las hormigas gigantes parecen haber sido diseñadas, en parte, por Jim Henson. De hecho los pelos de las hormigas son más peluche que otra cosa. Pero hay algo que chirría más que eso: la rapidez de los insectos. Teniendo en cuenta que las hormigas son bastante rápidas para su tamaño, ver cómo se están más quietas que un pedrusco en mitad de un monte es un poco aberrante. A pesar de estas objeciones que se le pueden hacer, ‘Them! La Humanidad en peligro’ es un clásico del mundo post apocalíptico que nos relata los miedos ocasionados por la llegada de la era nuclear y las consecuencias que ello acarrearía a nuestro planeta. Se trata de película sencilla, sin grandes pretensiones, pero muy bien estructurada, dirigida e interpretada, que de haber contado con un presupuesto mejor, en contra a la opinión de la Warner -que acabó ganando 2.200.000 dólares- y que a pesar de sus limitaciones, estuvo nominado al Oscar a los Mejores efectos especiales en 1954, podría haberse convertido en una de las mejores películas de ciencia ficción de la Historia.

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