Cuántas horas habrán pasado aquellos que han jugado en el clásico Atari 800XL allá por los años ochenta y también esperando pacientemente a que cargarán sus juegos. Sin embargo, cada minuto valió la pena ya que ahora podrán revivir esos tiempos y que mejor que la propia compañía haya decidido mirar su historia y recuperar uno de sus computadores más emblemáticos. Bautizado oficialmente como THE 800XL, este nuevo modelo es una recreación fiel del ordenador de 8 bits que se vendió desde 1983, desarrollada junto a las especialistas en retro: Retro Games Ltd. y Plaion, que mantiene su inconfundible diseño en tonos beige, café y naranja, pero incorpora algunas mejoras necesarias para conectarlo fácilmente a los televisores actuales. Como sabéis, el 800XL original era el buque insignia de la línea de ordenadores personales de Atari: 64 KB de memoria, chips personalizados de gráficos y sonido, BASIC integrado y la computadora entera – ranura de cartucho incluida – metida dentro de un teclado de perfil bajo y tamaño real, tal como lo evoca Bleeding Cool, que será compatible con la mayoría de los juegos publicados para los computadores Atari 400, 800, XL y XE. Además, podrá ejecutar títulos desarrollados para la consola Atari 5200 y cargar juegos o programas mediante una memoria USB. La reedición conserva ese espíritu con un teclado mecánico completo diseñado por Retro Games Ltd., la casa detrás de otras recreaciones de hardware de los 80, y una fabricación a cargo de PLAION REPLAI. El matiz que el anuncio quiere proteger es el más interesante: escribir código. La recreación trae Atari BASIC de serie y permite redactar, guardar y cargar programas, como se hacía hace más de cuatro décadas, una característica que seguramente encantará a quienes dieron sus primeros pasos en la programación frente a uno de estos equipos, con el teclado mecánico como herramienta de trabajo y no solo de ocio. «El 800XL fue una de esas máquinas raras que realmente mostraron de qué era capaz un ordenador doméstico de 8 bits», se lee en las palabras de Stuart Chiplin, COO de Retro Games Ltd., recogidas en el comunicado. «El 800XL fue una de esas máquinas raras que realmente mostraron de qué era capaz un ordenador doméstico de 8 bits», se lee en las palabras de Stuart Chiplin, COO de Retro Games Ltd., recogidas en el comunicado. El Atari 800XL llegará con 25 juegos instalados, entre los que aparecen clásicos como Asteroids, Centipede, Missile Command, Boulder Dash, BattleZone, M.U.L.E., Berzerk, Millipede y Miner 2049er. Ocho títulos son de la propia Atari y 17 tienen licencia de terceros, según el desglose de Games Press. Y hay guiño de coleccionista: Castle Crisis y Super Breakout están ocultos en el carrusel y se desbloquean al conectar un mando analógico. Para jugar incluirá el nuevo THECXSTICK, una reinterpretación del clásico joystick de Atari que conserva su tradicional diseño, pero ahora suma ocho botones y nuevas funciones. El equipo también incorpora salida HDMI, modos de imagen en formato 4:3, filtros que imitan la apariencia de un antiguo televisor CRT, cuatro puertos USB-A y alimentación mediante USB-C. y permitirá guardar las partidas y retroceder algunos segundos cuando cometamos un error. En cuanto a su coste y disponibilidad, la preventa ya está abierta en la web oficial de Atari, por 219,99 dólares o euros, 199,99 libras y 349,99 dólares australianos, con envío desde el 23 de abril del 2027, como recoge el comunicado que difunde Impulse Gamer.
U2: 50 años no pasan en vano
U2 representa una época importante dentro de la historia del rock gracias a la temática de sus letras y su particular sonido. Sus integrantes se conocieron en la adolescencia y que siguen juntos. Un sueño que arrancó a mediados de los ’70, en plena explosión punk con grupos como Sex Pistols, The Clash y The Damned, en Inglaterra, y Television, Patti Smith o Ramones en los Estados Unidos. The Boomtown Rats, con Bob Geldof, y The Radiators From Space fueron las primeras propuestas irlandesas que lograrían repercusión nacional y que llegarían a los más jóvenes. “Baterista busca músicos para formar una banda; contactar con Larry Mullen, de tercer curso”, escribió Larry de 14 años en un papel que colgó en la escuela Temple Mount School de Dublín. Pocos de sus compañeros o profesores sabían de su interés por la música. Según recordó The Irish Times, salvo su profesora de educación religiosa, Sophie Shirley, que ahora tiene 80 años, tenía conocimiento que Larry quería era ser batería. “Cuando vi la nota, pensé: ‘Larry está haciendo algo al respecto”. “Era difícil de educar. No terminaba de entender el tema académico. Cuando puse el anuncio no lo hacía buscando simplemente divertirme. Lo hacía porque era lo único que podía hacer”, recordó el baterista. Gracias al aviso, el 25 de septiembre de 1976, cuatro adolescentes se juntaron en la casa de la familia de Mullen Jr. para ensayar por primera vez. Bono, The Edge y Adam Clayton respondieron al anuncio y se sumaron a la aventura de tener una banda de rock. “Este extraño grupo de gente se reunió en mi cocina en Artane, zona residencial norte de la ciudad de Dublín. Y ahí es donde empezó”, destacó Larry. Por su parte, el bajista Clayton reconoció que había descubierto el rock tres años antes de ese primer ensayo y que con 13 años convenció a su padre para que le comprara un bajo: “Simplemente sonaba bien para mí. Profunda, desbordante y satisfactoria”. Para el guitarrista The Edge (Dave Evans) fue la posibilidad de hacer música sin pensar si realmente tocaban bien. El atractivo de su música tenía relación con “la energía” y con que “trataba de decir algo”. El guitarrista, que por aquellos días tenía 15 años, se siente agradecido después de 50 años por aquella nota. “Lo curioso es que nunca vi la nota físicamente, porque fue mi profesor de música, Albert Bradshaw, quien me lo contó. Otro compañero también tocaba la batería y tenía una banda. Fui a un ensayo y pensé: ‘Esto es divertidísimo. Me encantaría estar en un grupo así’. La semana siguiente me enteré del aviso que publicó Larry”, describió en un reciente podcast de The Irish Times. Bono, verdadero nombre Paul Hewson, recordó que en aquella tarde no podía entender cómo todos ellos, junto a amigos, entraron en la cocina para ser testigos de ese momento tan especial. El cantante primero probó como guitarrista, pero no mostró mucho talento. Fue su personalidad su cuota importante para el proyecto. Tenía que estar. En aquella primera etapa también formó parte de la banda Dick Evans, hermano del guitarrista, aunque la abandonaría antes de la grabación del primer disco para fundar el grupo The Virgin Prunes. Feedback y The Hype fueron los primeros nombres, pero en 1978, sugerido por un amigo, Steve Averill, aparecería U2. La idea gustó porque no estaba relacionada con un sonido en particular y hacía un juego de palabras en inglés con “you too” (vos también) o en referencia al avión espía estadounidense Lockheed U-2. El primer show de U2 fue en el colegio, a principios de 1978. Bono recordó en varias ocasiones que fue un gran concierto. “Pasarían otros dos años antes que volviéramos a tocar uno como ese. Ya desde el principio queríamos algo que fuera poderoso como los Who y sensitivo como Neil Young. Pero nuestras principales influencias dentro del grupo no están afuera: somos nosotros mismos”. En aquel año, el grupo tuvo su primera aparición en televisión el 2 de marzo, como parte del programa juvenil irlandés “Youngline” de la cadena pública irlandesa RTÉ. “Street Mission”, uno de los primeros temas que compusieron, fue la que eligieron para tocar. El grupo todavía se presentaba bajo el nombre de The Hype. En 1979 ganaron un concurso donde compitieron con bandas más experimentadas, logrando un impulso para su carrera. “Sabíamos que teníamos algo. Sabía el efecto que teníamos sobre la audiencia, comparando a los otros grupos con toda su música ajustada e interpretación pomposa. Construimos esta banda alrededor de una chispa. Solo podíamos tocar tres acordes cuando empezamos, pero sabíamos que había algo excitante entre los cuatro y aun cuando tocáramos para diez personas podíamos comunicarlo”, describió Bono. En 1979, la banda grabó su sencillo de debut, “U2 Three”, con una tirada de 1000 ejemplares solo para Irlanda, donde encabezó las listas. Luego empezaron a actuar en Inglaterra, pero no tuvieron demasiado éxito. El segundo tema publicado fue “Another Day” y en 1980 Island Records les firmó el primer contrato. A finales de año sacaron su álbum de debut, Boy, producido por Steve Lillywhite. En aquel primer trabajo discográfico llamado Boy, los irlandeses mostraron su sonido alimentado por el postpunk, con guitarras cargadas de melodías y efectos (armónicos, delays y cámaras de eco), una base contundente y una voz personal cargada de emoción, con un contenido político y cierta rebeldía. Three, un EP de tres canciones, había sido la primera experiencia de U2 en el estudio. Un material que salió a la venta el 26 de septiembre de 1979 y que fue producido por el grupo junto a Chas de Whalley y solo estuvo disponible en Irlanda. En un principio se pensó en Martin Hannett como productor, que era conocido por su trabajo con Joy Division, y que había estado junto a U2 en el simple “11 O’Clock Tick Tock”. La experiencia no fue buena en el estudio, tanto para la banda como para las discográficas, y se decidió dejarlo de lado. Steve Lillywhite, un joven productor que ya había trabajado con Siouxsie and The Banshees, Ultravox y Psychedelic Furs, entre otros, recibió una copia del material y aceptó el desafío. Boy se grabó en los estudios Windmill Lane en Dublín, entre julio y septiembre de 1980, y salió el 20 de octubre de ese año. “I Will Follow” fue uno de los primeros éxitos del grupo que tuvo Boy. Fue escrito por Bono sobre la muerte de su madre, en 1974, a causa de una hemorragia cerebral durante el funeral de su abuelo. Un dolor muy fuerte para el artista, que apenas tenía 14 años. La canción se transformó en uno de los primeros himnos de la banda. “Grabamos en un lugar llamado Windmill Lane, en Dublín. Era genial para la música tradicional irlandesa, pero ninguna banda de rock había trabajado en ese lugar. El equipo del estudio se sorprendió cuando decidí grabar la batería en el pasillo con la recepcionista, ya que había un maravilloso sonido que quería conseguir”, recordó Steve. “Out of Control” tiene un sentimiento muy especial: “Tiene que ver con despertarte el día de tu cumpleaños 18 y darte cuenta de que las dos decisiones más importantes de tu vida, nacer y morir, no dependen de vos”, le explicó Bono a la revista Hot Press. “Electric co.”, abreviación de “electric convulsion therapy” (las descargas eléctricas que sufrían los pacientes de los psiquiátricos como parte de su tratamiento), fue otro de los cortes. Un conocido del grupo fue uno de estos pacientes en Irlanda y decidieron escribir una canción como protesta. El tema también apareció en otros trabajos en vivo de la banda como Under a Blood Red Sky, U2 Live at Red Rocks; Live from Boston 1981, Vertigo 2005: Live from Chicago y Live from Paris. Sandy Porter aparece acreditada como la fotógrafa de la portada. Por su parte, Bruno-Christian Tilley se encargó del diseño. El gran protagonista fue el pequeño Peter Rowen (hermano de Guggi, un amigo de Bono), quien aparece en primer plano, aunque ya había posado en el EP, y que luego estaría en War (1983), The Best of 1980-1990 (1998) y Early Demos (2004). La portada fue otra en Canadá y los Estados Unidos por una imagen distorsionada del grupo, debido a la posibilidad de que la banda pudiera ser acusada de pedofilia. A lo largo de sus 50 años de carrera, la banda irlandesa publicó 14 discos de estudio -el último fue Songs of Experience (2017)- que llegaron a vender más de 170 millones de álbumes a nivel mundial. Canciones que se convirtieron en himnos y que llegaron a los primeros puestos de las listas de éxitos. La banda ganó 22 premios Grammy y en el 2005, fueron incluidos en el Rock and Roll Hall of Fame. Mientras preparan un nuevo material discográfico, U2 compartió un nuevo adelanto, “Silencio”, y celebran su recorrido musical. Por cierto, el anuncio del lanzamiento del nuevo disco que saldrá a la luz el 13 de noviembre, también reavivó las expectativas por una gira mundial por Europa, América y Asia a realizarse entre el 2027 y el 2028. Por ahora, U2 no anunció fechas oficiales, aunque una de las posibilidades apunta a un comienzo hacia finales de febrero del próximo año. Antes de eso, la banda ya tiene una cita confirmada. El 5 de febrero del 2027, U2 recibirá el reconocimiento de MusiCares como Personas del Año en el Peacock Theater de Los Ángeles, dos noches antes de los premios Grammy. La distinción reconocerá sus cinco décadas de trayectoria musical y el trabajo humanitario que Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. desarrollaron a través de distintas organizaciones e iniciativas. Como sabéis, la dimensión de U2 ha trascendido también el ámbito musical, especialmente a través del activismo de Bono. El cantante ha convertido la lucha contra la pobreza extrema, el sida y la desigualdad en una parte destacada de su actividad pública y ha participado durante décadas en campañas de organizaciones como Amnistía Internacional. Su activismo le ha llevado a intervenir en foros internacionales y ha contribuido a que U2 no solo sea percibido como una banda de rock, sino también como un actor relevante en debates sobre derechos humanos y cooperación internacional.
FORD MUSTANG DARK HORSE 2026: El retorno de un ícono del pasado
Se trata de un auténtico purasangre. Nos referimos al Ford Mustang Dark Horse, la versión más radical del mítico deportivo americano que demuestra que los motores V8 de gasolina siguen vivos. En efecto, la séptima generación del deportivo americano preservó con orgullo la musculosa silueta fastback, las luces traseras de tres barras secuenciales y el capó alargado que enamoró al mundo en 1964. En el interior, la cabina rompe con el pasado mediante una doble pantalla panorámica continua que envuelve al conductor, manteniendo intacta la postura de manejo baja y agresiva. Su corazón mecánico es un colosal motor V8 Coyote atmosférico de 5.0 litros que entrega 500 caballos de fuerza y 418 libras pie de torque, disponible con caja manual Tremec de seis velocidades con ajuste de revoluciones. Los amortiguadores magnéticos y el sistema de escape activo completan una máquina creada para devorar circuitos con el rugido clásico de los mejores días de Detroit. Es un icono americano que sigue enamorando a aficionados a los deportivos de todo el mundo. Por cierto, es un coche muy especial. Un punto y aparte en la industria del automóvil. Un nombre de leyenda para un coche legendario. Pero si olvidamos por un momento la actualidad de la automoción, dedicada casi exclusivamente a la electrificación, resulta altamente estimulante ponerse al volante de este “muscle car” con motor 5.0 V8 de 454 auténticos caballos americanos. Entendemos, sobre todo en Europa, que un motor tan grande, de 5 litros, admisión atmosférica y 8 cilindros en V, no tiene cabida en el panorama actual, pero mientras no los prohíban siempre existirá la posibilidad de vivir una experiencia tan auténtica y genuina como conducir un Mustang. El Dark Horse es la versión inspirada en la competición. Cuenta con elementos de diseño funcionales únicos que ponen de relieve su pedigrí deportivo y su enfoque de alto rendimiento. Incorpora, por ejemplo, un alerón trasero fijo inspirado en los coches de carreras, faldones laterales, salidas de escape cuádruples oscurecidas y un difusor trasero que también mejora el rendimiento aerodinámico. El chasis recibe una puesta a punto específica para mejorar su comportamiento dinámico, en circuito y en carretera. Así, la suspensión rebaja la altura del coche, lleva frenos mejorados y neumáticos Pirelli P Zero de altas prestaciones, de excelente agarre, en medida 255/40 R19 (delante) y 275/40 R19 (detrás). Sobre los frenos, hay que comentar que son del fabricante Brembo y llevan pinzas en rojo, y las delanteras son de seis pistones. El motor es el conocido V8 Coyote, con nueva electrónica, refrigeración mejorada y detalles tecnológicos destacables como las bielas de titanio del Shelby GT 500. Como podéis suponer, posee más detalles que mejoran sus prestaciones en carretera: diferencial trasero autoblocante Torsen, soportes en la suspensión delantera con una barra antitorsión, suspensión magnética MagneRide y un freno de mano eléctrico, pero que se activa de forma clásica, con una palanca. Esta versión del Mustang incluye en su equipamiento una pantalla central de 13,2 pulgadas, con una configuración Vintage que replica los relojes clásicos del Mustang Fox Body de los años 60. Los asientos deportivos, que sujetan bastante bien, tienen calefacción y ventilación. Destaca, asimismo, el sistema de sonido premium Bang & Olufsen con doce altavoces y las costuras interiores en color azul Indigo. Por cierto, intentar comparar un Mustang con un BMW M4 o un Porsche 911 es tarea inútil. Estos deportivos alemanes ganan en agilidad y tacto deportivo afinado. Pero a los incondicionales del Mustang eso les va a importar bien poco. Es verdad que el Dark Horse podría tener más caballos, ser más ligero y disponer de un cambio más rápido. También es bastante más barato: 78.128 euros. En cualquier caso, el Mustang Dark Horse es un coche apasionante de conducir. Y más esta versión de chasis mejorada. Cargado de glamour, es un deportivo pasional como pocos. El motor V8 es una maravilla por cómo funciona y por lo que representa. Dejando de lado su consumo, tiene un sonido que enamora desde el mismo momento de pulsar el botón rojo de la consola que pone “Engine/Start/Stop”. El carácter y manera de comportarse del V8 poco o nada tiene que ver con los motores actuales, equipados habitualmente con turbo. Este V8 atmosférico no reacciona hasta las 4.000 rpm, pero, a partir de ahí, se desata un vendaval de potencia y empuje que pega al conductor materialmente a su asiento. Asimismo, dispone de diferentes modos de conducción que son: el modo Normal, el Deportivo, el Deslizante (muy útil en días de lluvia y piso resbaladizo), los modos Mustang personalizables, pasando por los modos de Salida en parado (al estilo Dragster) o el modo Circuito, donde deja en manos del conductor el máximo control sobre el vehículo y sus reacciones. Puede que este Mustang y su poderoso V8 sea una especie en extinción, pero este coche es toda una delicia para los amantes de los motores clásicos de gasolina y de un concepto de automóvil deportivo que sacrifica casi todo por la pureza y la esencia de lo genuino. Y sí, el Mustang sigue estando de moda. Damos fe.
CASIO ABL 100WE-2A: La perdurabilidad de una leyenda
Un buen reloj lo es todo en un look. Puede resultar la pieza más elegante, la que mejor refleja la personalidad de quien lo lleva y la que puede durar años sin que pase de moda. Este es el caso de los relojes retro de Casio que, luego de años, sus diseños siguen estando a la orden del día. Todos ellos siguen la estética clásica de la marca y, algunos, disponen de detalles más modernos que marcan la diferencia. Ahora, amplía su línea icónica con relojes digitales de estética clásica que suman podómetro y conexión Bluetooth. Esta propuesta de incorporar funciones inteligentes en siluetas icónicas, permite disfrutar de una estética tradicional sin renunciar al monitoreo de la actividad diaria en la muñeca. Para tal efecto, la serie Vintage de la compañía nipona suma oficialmente dos nuevos integrantes en el mercado norteamericano: los modelos ABL100WE-2A y ABL100WE-7A. Ambos dispositivos conservan la inconfundible silueta cuadrada que caracteriza a la marca desde hace décadas. Con un valor oficial de 94,95 dólares cada uno, representan una alternativa accesible que equilibra el encanto estético con las exigencias del ritmo de vida actual. El chasis exterior utiliza resina cromada con dimensiones compactas de 41,6 x 37,9 x 8,2 milímetros y un peso liviano de apenas 60 gramos. Una correa de acero inoxidable con cierre ajustable garantiza solidez en el uso cotidiano, mientras que un cristal de resina resguarda la clásica pantalla LCD digital. Esta construcción sencilla pero duradera asegura comodidad durante jornadas completas de trabajo o entrenamiento. Pero la verdadera innovación de estas piezas reside en su sensor interno orientado al bienestar. Cada modelo porta un acelerómetro capaz de registrar la actividad en tiempo real, operando como un eficaz contador de pasos capaz de contabilizar hasta 999.999 pasos en pantalla. El usuario puede fijar metas diarias de movimiento que oscilan entre los 1.000 y los 50.000 pasos según sus hábitos personales. En efecto, la pantalla muestra un gráfico histórico con las últimas siete horas de caminata para evaluar la constancia. Para evitar el sedentarismo, la interfaz incluye recordatorios mediante alertas visuales y un pitido sonoro cuando detecta períodos prolongados de inactividad. Esta función convierte a estos accesorios de estética retro en herramientas ideales para mantener un estilo de vida saludable. Por cierto, el apartado digital se potencia gracias a la integración de tecnología Bluetooth de bajo consumo. Esta conexión permite enlazar el dispositivo con la aplicación móvil Casio Watches para sincronizar las métricas físicas de forma automática. Además, el sistema ajusta la hora exacta sin intervención manual y brinda acceso inmediato al huso horario de aproximadamente 300 ciudades globales. La aplicación oficial facilita la configuración completa del hardware directamente desde la pantalla del smartphone. Entre sus utilidades prácticas destaca una función de localización para encontrar el teléfono en caso de extravío cercano. Toda esta arquitectura electrónica funciona mediante una pila de botón CR2016 estándar, la cual ofrece una autonomía estimada de dos años continuos de uso. Pero más allá de sus funciones de conectividad, estos accesorios conservan las prestaciones tradicionales que convirtieron a la marca en un referente global. Incorporan resistencia básica al agua para salpicaduras accidentales, un cronómetro de precisión de 1/100 de segundo con memoria para 200 registros y un temporizador de cuenta regresiva de 60 minutos. El equipo se completa con cinco alarmas diarias configurables, función de intercambio entre dos zonas horarias, señal horaria cada sesenta minutos y retroiluminación LED en tono ámbar para entornos oscuros. La inclusión de un contador de pasos preciso dentro de una caja con estética retro demuestra que la tradición horológica evoluciona de forma inteligente. De esta manera, la marca consolida un catálogo donde la nostalgia de los años ochenta y las herramientas digitales cotidianas conviven en perfecta armonía.
STAR TREK: 60 años de viajes intergalácticos en busca de la frontera final
Hace 60 años, la nave USS Enterprise comenzaba su viaje espacial en la cadena estadounidense NBC. La tripulación formada por el capitán Kirk, Spock, McCoy, Sulu, Chekov y Uhura dejaron para el recuerdo sus memorables aventuras galácticas, por lugares donde ningún ser humano había llegado antes. La serie creada por Gene Roddenberry apenas sobrevivió tres temporadas antes de ser cancelada, pero las repeticiones permitieron que encontrara una audiencia cada vez mayor y terminara convirtiéndose en uno de los fenómenos culturales más importantes de la ciencia ficción. Hoy, luego de 60 años, Star Trek no es solamente una franquicia de películas, series, novelas, videojuegos y productos derivados. Es una forma particular de mirar el mundo. Quizá ahí esté la razón por la que sigue funcionando. Todo comienza, con una nave espacial viajando por el universo en busca de nuevos mundos y nuevas civilizaciones. Intentando llegar, hasta donde nadie ha llegado antes. Pero Star Trek nunca estuvo realmente interesada solamente en los planetas. Cada nuevo mundo era una excusa para hablar de la Tierra. La guerra, el racismo, la desigualdad, el colonialismo, la inteligencia artificial, la religión, el poder, la libertad, la identidad, la discriminación y los límites de la ciencia aparecieron una y otra vez detrás de alienígenas, civilizaciones desconocidas y conflictos interplanetarios. Roddenberry utilizó la ciencia ficción para plantear preguntas que probablemente habrían sido mucho más difíciles de discutir de manera directa en la televisión estadounidense de los años sesenta. La genialidad estaba precisamente ahí: hablar del presente fingiendo que se hablaba del futuro. La Federación Unida de Planetas no representa únicamente una alianza política ficticia. También funciona como una aspiración. La idea de que distintas especies, culturas y formas de pensamiento pueden compartir un proyecto común resulta especialmente poderosa porque no parte de la eliminación de las diferencias, sino de su convivencia. Ese planteamiento sigue siendo sorprendentemente actual. Parte de la importancia de Star Trek está en algo que hoy puede parecer normal, pero que en 1966 estaba lejos de serlo. En el Enterprise convivían personas de diferentes nacionalidades, culturas y especies. Sulu era japonés-estadounidense. Uhura era una mujer negra estadounidense ocupando un puesto de responsabilidad. Scotty era escocés. Spock era mitad humano y mitad vulcano. Más adelante aparecería incluso Chekov, un oficial ruso, en plena Guerra Fría. No era una casualidad. La tripulación representaba una idea radical para su época: el futuro no pertenecía a una raza, una nación o una cultura determinada. Pertenecía a todos. El caso de Nichelle Nichols resulta particularmente significativo. Como la teniente Nyota Uhura, Nichols interpretó a una negra como oficial de comunicaciones en una de las series más importantes de la televisión estadounidense. Su personaje no estaba construido alrededor de los estereotipos que normalmente limitaban la representación de las negras en pantalla. Era una profesional, una integrante indispensable de la tripulación y una autoridad dentro de su campo. Nichols llegó incluso a considerar abandonar la serie. Martin Luther King Jr., admirador de Star Trek, la convenció de permanecer en ella por el significado que tenía su presencia para la representación de la comunidad en televisión. Mismo caso y mención especial, para el Dr. Joseph M’Benga, quien es un médico de la Flota Estelar en el universo de Star Trek. Su personaje normalizó que un negro sea doctor y posea una posición de poder, cuestión que rompió barreras para su época, además, de ser una de las figuras más interesantes de la franquicia, ya que conecta la era clásica de los años 60 con las producciones modernas. Debido a que, en los últimos años la franquicia ha profundizado en el personaje. A dos años de su estreno, los personajes de Uhura y Kirk protagonizarían uno de los momentos más recordados de la televisión estadounidense: un beso interracial en pantalla. Más allá de la escena en sí, lo importante era lo que representaba. Star Trek estaba mostrando un futuro en el que aquello que todavía dividía a la sociedad estadounidense podía dejar de hacerlo. Pero si existe un personaje que resume buena parte de la filosofía de Star Trek, ese es Spock. El personaje de Leonard Nimoy es uno de los grandes ejemplos de cómo la franquicia consiguió convertir la ciencia ficción en un estudio sobre identidad. Spock es mitad humano y mitad vulcano. Defiende la lógica, controla sus emociones y trata de mantener distancia respecto de aquello que considera irracional. Sin embargo, la contradicción es precisamente lo que lo vuelve interesante. Mientras más intenta negar su lado humano, más evidente resulta que su conflicto no consiste en escoger entre humanidad y lógica. Consiste en aprender que ambas pueden coexistir. Lo mismo ocurre con Kirk y McCoy. Kirk representa la intuición, la voluntad y el liderazgo. McCoy, la empatía y la preocupación por la vida. Spock, la fortaleza científica y la lógica. El funcionamiento de la Enterprise depende de que ninguno tenga siempre la razón. Es ahí donde aparece una de las mayores fortalezas de la franquicia: los personajes no están diseñados para pensar igual, sino para complementarse. La amistad entre los tres funciona porque existe desacuerdo. Y esa idea se convertiría en uno de los pilares de las distintas generaciones de Star Trek, ya que la evolución de los personajes también cambió la franquicia. Uno de los mayores errores sería pensar que Star Trek es simplemente Kirk, Spock y una nave espacial. La franquicia consiguió sobrevivir porque logro evolucionar. The Next Generation sustituyó a Kirk por Jean-Luc Picard, interpretado por Patrick Stewart, un actor británico de enorme prestigio teatral que posteriormente sería reconocido también por interpretar al profesor Charles Xavier en la saga cinematográfica de X-Men. Picard era diferente a Kirk. No necesitaba demostrar constantemente que era el hombre más fuerte de la habitación. Su autoridad estaba basada en el conocimiento, la diplomacia y la capacidad de escuchar. La serie llevó todavía más lejos la idea de que el conflicto no siempre debe resolverse disparando primero. Sus personajes evolucionaron durante siete temporadas: Data exploró qué significa ser un humano consciente, siendo el un androide; Worf tuvo que reconciliar su identidad klingon con su pertenencia a la Federación; Beverly Crusher enfrentó dilemas médicos y familiares; Deanna Troi exploró los límites de la empatía; Riker tuvo que decidir qué clase de oficial quería ser. La Enterprise dejó de ser simplemente una nave. Se convirtió en una comunidad. Deep Space Nine fue todavía más lejos y cuestionó directamente el optimismo de sus antecesoras. En lugar de viajar constantemente hacia nuevos mundos, puso a sus personajes en una estación espacial marcada por conflictos políticos, religiosos y militares. Su gran pregunta fue incómoda: ¿Qué ocurre cuando defender nuestros principios se vuelve mucho más difícil? La serie exploró precisamente esa tensión entre ideales y realidad, hasta convertir a personajes como Sisko, Kira Nerys, Odo, Quark y Garak en figuras mucho más ambiguas de lo que el modelo clásico de héroe y villano permitía. Voyager volvió a poner el viaje en el centro, pero desde otra perspectiva: una tripulación aislada a miles de años luz de casa. Enterprise retrocedió hasta los primeros pasos de la exploración interestelar. Y las producciones más recientes, desde Discovery hasta Picard y Strange New Worlds, han utilizado distintas épocas y estilos para volver a discutir las mismas preguntas. Eso explica algo importante: Star Trek no se mantiene vigente porque repita siempre la misma fórmula. Se mantiene vigente porque cambia mientras conserva sus principios. Hay otro elemento que explica su longevidad. Star Trek siempre ha sabido jugar con las expectativas del género. Cuando parecía que una historia espacial necesitaba un villano, podía convertir el conflicto en un dilema moral. Cuando parecía necesario resolver un problema mediante una batalla, podía plantear una negociación. Cuando aparecía una civilización alienígena, no necesariamente era una amenaza, a veces era un espejo. Y cuando presentaba una tecnología imposible, la historia no siempre estaba interesada en explicar cómo funcionaba, sino en preguntarse qué haríamos los seres humanos si realmente existiera. Así, el comunicador de Kirk anticipó conceptualmente los teléfonos móviles. Las tablets recuerdan inevitablemente a los dispositivos utilizados por distintas tripulaciones. Las videollamadas, los traductores automáticos, las interfaces de voz, la realidad virtual y otras tecnologías asociadas a la franquicia han encontrado equivalentes en el mundo real. La propia página oficial de Star Trek ha documentado varias de estas conexiones. No significa que Star Trek haya inventado cada una de esas tecnologías. El impacto es más interesante que eso. Ayudó a convertirlas en posibilidades imaginables. La relación entre Star Trek y la ciencia tampoco terminó en la pantalla. La NASA (National Aeronautics and Space Administration) mantiene desde hace décadas una relación simbólica y cultural con la franquicia. El primer transbordador espacial construido para pruebas de vuelo fue bautizado Enterprise luego de que miles de fanáticos escribieran para solicitar ese nombre. Astronautas y tripulaciones de misiones espaciales también han utilizado referencias a Star Trek en fotografías, uniformes y materiales oficiales. La influencia llegó incluso a quienes terminaron trabajando en la exploración espacial. Asimismo, la NASA ha documentado testimonios de científicos e ingenieros que reconocen haber encontrado inspiración en la serie. Entre ellos se encuentra la astrofísica Sara Seager, cuyos trabajos estudian las atmósferas de planetas fuera del Sistema Solar. Otros científicos vinculados con la búsqueda de exoplanetas han señalado el papel de la ficción en despertar su interés por explorar otros mundos, por ejemplo, la forma en que viajan a velocidades super lumínicas las naves en Star Trek. Aquí aparece una de las ideas más poderosas de toda la franquicia: antes de construir algo, hay que ser capaces de imaginarlo. La ciencia necesita ecuaciones, experimentos y evidencia. Pero también necesita personas capaces de preguntarse qué podría existir más allá de lo conocido. Star Trek ayudó a hacer esa pregunta culturalmente posible. Sin embargo, reducir Star Trek a sus predicciones tecnológicas sería quedarse en la superficie. La verdadera revolución de la franquicia no fue imaginar teléfonos sin cables. Fue imaginar una civilización que había superado buena parte de sus conflictos internos. La Federación no está obsesionada con acumular riqueza. La exploración no se presenta como una carrera por conquistar territorios. El conocimiento tiene valor por sí mismo. Y eso es particularmente interesante porque contradice uno de los principios habituales de la ciencia ficción. Muchas historias imaginan el futuro como una versión más tecnológica de nuestros problemas actuales. Star Trek se atrevió a imaginar otra posibilidad: que la humanidad también pudiera evolucionar moralmente. No significa que sus personajes sean perfectos. De hecho, la franquicia funciona precisamente porque no lo son. Kirk se equivoca. Picard duda. Sisko toma decisiones difíciles. Janeway carga con las consecuencias de sus órdenes. Michael Burnham comete errores. Spock se contradice. La diferencia está en que el universo de Star Trek no considera el error como una sentencia definitiva. Existe la posibilidad de aprender. Y quizá esa sea una de las ideas más optimistas que haya permeado dentro de la cultura popular. Cabe precisar que la conexión entre los personajes es el verdadero motor. En última instancia, Star Trek nunca ha sido realmente sobre viajes espaciales. Ha sido sobre personas que tienen que aprender a convivir dentro de ellas. Por eso funcionan tanto las relaciones entre Kirk, Spock y McCoy como la amistad entre Picard y Riker, la compleja relación entre Data y su tripulación, el vínculo entre Sisko y su familia, la relación entre Janeway y Chakotay o las conexiones que aparecen entre las nuevas generaciones de oficiales. Incluso los conflictos con especies como los klingon, romulanos, cardassianos o borg terminan funcionando como extensiones de preguntas sobre nosotros mismos. ¿Qué ocurre cuando el otro piensa diferente? ¿Hasta dónde puede llegar una sociedad para protegerse? ¿Cuándo la seguridad comienza a convertirse en control? ¿Es posible defender la paz sin renunciar a los propios principios? ¿Puede una máquina desarrollar conciencia? ¿Una inteligencia superior necesariamente debe tener derechos? Son preguntas que siguen vigentes porque no pertenecen al siglo XXIII, sino al presente. Quizá el mayor legado de Star Trek sea haber defendido una idea que hoy puede resultar más radical que cuando fue creada: el futuro puede ser mejor. No necesariamente perfecto. Mejor. Un futuro en el que diferentes culturas puedan colaborar. En el que la ciencia sea una herramienta para comprender y no solamente para controlar. En el que explorar no signifique conquistar. En el que la diversidad no sea una amenaza, sino una fuente de conocimiento. El aniversario oficial del 2026 ha resumido esa aspiración bajo una idea sencilla: «Space for Everybody», un futuro asociado con esperanza, exploración e inclusión. Pero más allá de campañas y celebraciones, la pregunta sigue siendo la misma que la franquicia ha planteado durante seis décadas: ¿Qué clase de humanidad queremos llevar hacia las estrellas? Porque imaginar una nave capaz de viajar más rápido que la luz es relativamente sencillo. Lo verdaderamente difícil es imaginar una sociedad capaz de hacerlo sin llevar consigo los mismos prejuicios, miedos y conflictos que todavía arrastra en la Tierra. Por cierto ¿Por dónde empezar a ver Star Trek? La enorme cantidad de series puede intimidar a quien nunca se ha acercado a la franquicia. No hace falta comenzar siguiendo la cronología interna. Una buena puerta de entrada puede ser: Star Trek: The Original Series: para conocer a Kirk, Spock, McCoy y la esencia fundacional de Roddenberry; Star Trek: The Next Generation: probablemente el mejor punto de entrada para descubrir el lado filosófico y social de la franquicia; Star Trek: Deep Space Nine: ideal para quienes prefieren conflictos políticos, dilemas morales y personajes que cambian con el tiempo; Star Trek: Voyager: para quienes disfrutan de una historia de exploración y supervivencia; Star Trek: Strange New Worlds: una de las alternativas más accesibles para el público actual, con una estructura episódica que recupera el espíritu de exploración de la serie original. La producción sigue al capitán Christopher Pike, Spock y Number One antes de la llegada de Kirk al Enterprise. Y sí, se puede empezar por cualquiera de ellas. No es necesario conocer cada planeta, especie, capitán o conflicto ocurrido durante los últimos 60 años. Lo importante es entrar con curiosidad. Al fin y al cabo, esa siempre fue la invitación. A sesenta años de aquel primer viaje del Enterprise, Star Trek continúa siendo una de las grandes obras de la ciencia ficción porque nunca estuvo realmente obsesionada con el futuro. Estaba obsesionada con nosotros. Con nuestras contradicciones. Con nuestros prejuicios. Con nuestra capacidad de destruir y también de aprender. Con la posibilidad de que una sociedad pueda crecer sin perder la curiosidad que la llevó a explorar. Su mayor acierto fue subvertir una idea muy arraigada en la ciencia ficción: que avanzar significa tener más poder. En Star Trek, avanzar significa comprender más. Por eso sus mejores episodios no son necesariamente aquellos con las batallas más grandes, sino los que terminan con una pregunta rondando la cabeza luego de que aparecen los créditos. La franquicia ha imaginado comunicadores, computadores, naves, androides, hologramas y mundos que todavía pertenecen a la ficción. Pero su legado más importante no está en ninguna de esas tecnologías. Está en haber enseñado a varias generaciones que explorar lo desconocido no debería servir para demostrar que somos superiores, sino para descubrir que todavía tenemos mucho que aprender. Por eso, pasado seis décadas, la última frontera sigue estando exactamente donde Star Trek siempre la colocó: no en el espacio, sino en aquello que todavía podemos explorar dentro de nosotros mismos.
PLAYSTATION LEGO: De vuelta a la vida
Sony y LEGO han confirmado lo que se rumoreaba: el set LEGO PlayStation existe y es tan nostálgico como suena. En efecto, aunque ya se había filtrado previamente, State of Play ha dado a conocer de forma oficial la llegada de este próximo mes de octubre de la colaboración entre LEGO y PlayStation para lanzar al mercado una réplica de la PS1. Un set muy especial que tendrá una escala prácticamente 1:1, que incluirá 1911 piezas y que medirá unos 26 centímetros de ancho cuando esté montada. La gran novedad que aporta esta filtración son los detalles que se aprecian en su empaquetado. El set, con la referencia 72306, replica la primera PlayStation con 1.911 piezas e incluye un mando fiel al original, reconstruido pieza a pieza. Pero lo más llamativo son los pequeños dioramas desplegables que acompañan a la consola y que rinden homenaje a algunos de los juegos más emblemáticos de la plataforma: se distinguen claramente escenas inspiradas en Gran Turismo y en Ape Escape, dos sagas que definieron la primera era de la marca. Además, la consola cuenta con una tapa que se abre, como la original, y estaría construida prácticamente a escala real. Cada diorama presenta elementos personalizables: Gran Turismo incluye una pista en miniatura completa con coches reducidos, mientras que el Ape Escapediorama tiene una escena nostálgica de la isla con una luz azul o roja intercambiable en el casco del mono. El conjunto interactivo tiene mecanismos funcionales para los botones de encendido y apertura de la consola, un controlador que se puede conectar a la consola y la capacidad de eliminar ambos dioramas del juego para que puedan mostrarse por separado. Es precisamente ese nivel de detalle lo que eleva la propuesta por encima de un simple objeto de exhibición. Como sabéis, la primera PlayStation es una de las consolas más icónicas de la historia, con más de cien millones de unidades vendidas y una legión de jugadores que la recuerdan como su primera gran experiencia con los videojuegos. Un set que la reconstruye con este mimo, incluyendo guiños a sus juegos más queridos, es el tipo de producto que apela directamente a la fibra nostálgica de toda una generación. La PlayStation LEGO estará disponible directamente desde PlayStation en direct.playstation.com a partir del 1 de octubre de 2026, en los Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Austria, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Italia, España y Portugal. El conjunto también estará disponible a partir del 1 de octubre de 2026, para LEGO Insiders Early Access y para todos a través de LEGO.com y LEGO Stores a partir del 4 de octubre de 2026. El precio de venta recomendado (PVP) es de 179,99 USD | 159,99 € EUR | 139,99 £ GBP | 27.980 ¥ JPY (impuestos incluidos). Y hay una guinda especialmente golosa para los seguidores de PlayStation: quienes adquieran el set a través de la tienda oficial de LEGO recibirían de regalo, por tiempo limitado, un set adicional de Astro Bot, con la referencia 40899. La mascota por excelencia de la marca desde el lanzamiento de PS5, protagonista del juego más premiado del 2024, sería el acompañante perfecto para esta oda a la consola que lo empezó todo. Si la filtración se confirma, y todo apunta a que hay mucho de real en ella, este set se perfila como uno de los regalos más deseados de cara a las próximas navidades. Habrá que estar muy atentos a un posible anuncio oficial de LEGO en las próximas semanas. Ya llevéis con PlayStation desde 1994 o seáis fans más nuevos, esperamos que disfrutéis de construir una pieza de la historia de PlayStation con este próximo set de LEGO.
NOKIA 300 CHARGE: Un móvil retro con funciones útiles
HMD Global sigue explotando la nostalgia de Nokia con móviles sencillos, resistentes y diseñados para ofrecer la mejor autonomía. ¿El último ejemplo? El nuevo Nokia 300 Charge, un teléfono de teclas que recupera funciones ya casi olvidadas, como la radio, la ranura para tarjetas microSD o el conector de auriculares, pero añade una característica muy poco habitual: puede cargar otros dispositivos. Este es sin duda el móvil básico de Nokia con más batería que hemos conocido nunca. Recordemos que de media las baterías de estos teléfonos suelen tener unos 1450 mAh, y este nuevo Nokia 300 Charge, integra una de nada menos que 3700 mAh, que para un teléfono de estas características es algo sencillamente gigantesco. Y todo evitando que el teléfono sea más grande, es más grueso, pero sigue siendo un móvil muy compacto. Esta se recarga mediante un conector USB C, y lo más importante, actúa como batería externa. Ya que en el lateral tiene un botón físico, que, al pulsarlo, activa la carga inversa. Eso quiere decir que los dispositivos que conectemos a su puerto USB tipo C mediante cable, se cargarán con la batería del Nokia 300 Charge con una potencia de 10W, y por tanto, nos ayudará a completar la carga de varios dispositivos que tengamos a mano y necesiten de un empujón de energía, como un smartphone, una tablet y otros tantos dispositivos. Pero además de esto, se trata de un dispositivo básico, un dumb phone de esos que nos ofrecen una enorme autonomía, y funciones básicas de teléfono con la máxima calidad. En este caso es un móvil que cuenta con conectividad 2G, lo que le convierte ya en un dispositivo un tanto limitado en algunas regiones donde ya se están apagando las antenas de esta conectividad. Evidentemente, esas cifras no están pensadas para instalar aplicaciones ni para usar redes sociales. El Nokia 300 Charge funciona con el sistema S30+, el habitual en los móviles clásicos de la marca, y apuesta por una experiencia mucho más simple. Es un hándicap en su contra, desde luego, y tiene una pantalla de 2,4 pulgadas con tecnología LCD y resolución de 320 x 240 píxeles. A este le acompañan solo 4 megas de memoria RAM y 4 megas de almacenamiento interno. Eso sí, hay una ranura para tarjetas microSD que permite aumentar el almacenamiento hasta los 32 GB. Su peso es de 138 gramos, muy ligero a pesar de su gran batería, y el chip que lo mueve es un Unisoc SC6531E bastante básico. Presume además de una linterna ultrabrillante, tanto que es hasta cuatro veces más brillante que la del iPhone 16 Pro. Y todo ello por apenas 30 euros al cambio, en el mercado malayo, donde ha sido lanzado. Aun así, es un precio de derribo. Eso sí, tenemos dudas acerca de que este modelo llegue a Europa, precisamente porque la conectividad 2G supone una gran limitación frente a sus alternativas con 5G.