Archivo para 25 junio 2018

PORSCHE: 70 años de fascinación por el automóvil deportivo

1956 Porsche 356El nombre de Porsche se asocia hoy con coches deportivos y todoterrenos de lujo, pero los albores de la empresa alemana fueron muy diferentes y se remontan al III Reich. En efecto, la compañía Porsche de Stuttgart fue fundada en 1931 por el ingeniero Ferdinand Porsche, pero no construía automóviles para el mercado, sino que se ocupaba de diseñarlos y de fabricar prototipos. Por eso la marca como fabricante de automóviles nació en 1948. En 1933, Porsche se acercó a Adolf Hitler luego de que éste llegara al poder y logró que el nuevo Gobierno invirtiera en sus proyectos. Echó mano de cada oportunidad que le brindó el Estado para conseguir contratos lucrativos, ya fuera fabricando tractores, vehículos militares o tanques. Su mayor encargo fue el desarrollo del Volkswagen, el “auto del pueblo”, el famoso escarabajo hoy tan conocido. En 1939, Ferdinand Porsche fundó una oficina de ingeniería y ya empezó a mostrar sus primeras ideas con su idea de lo que debía ser un deportivo. Su sueño lo terminó realizando Ferry, con el Type 356 en 1948, el cual fue sustituido posteriormente por el 911 en la década de los 60. Hay coches que superan cualquier expectativa y se convierten en leyenda. El Porsche 911 es, sin duda, uno de estos vehículos. Ferdinand Alexander Porsche, el hijo de Ferry Porsche, fue el culpable de que vea la luz por primera vez asombrando a todo el planeta. Desde entonces, más de un millón de unidades se han construido del coche más famoso de la marca. “Aunque el 911 se ha ido desarrollando a lo largo de estas décadas y mejorando continuamente, ningún otro coche ha sabido mantener su esencia original tan bien como este”, expuso Blume. Y es que el Porsche 911 es moderno y clásico a la vez, sinónimo de calidad, deportividad y clase. “Todos los Porsche que se desarrollan ahora, y que lo harán en el futuro, están basados en este deportivo. El 911 se ha ganado el corazón de los amantes de autómoviles de todo el mundo”, se enorgulleció el presidente del consejo de dirección de la marca. Si bien el modelo 911 es la cara de Porsche, hoy en día los súper ventas son otros. Más de 97.000 unidades del tipo Macan se vendieron el pasado año, a lo que hay que sumar casi 64.000 del modelo Cayenne. Con estas elevadas ventas surgen voces que alertan del peligro de que el mito del deportivo se diluya. Incluso Wolfgang Porsche, reconoció recientemente estas preocupaciones. Es importante preservar la exclusividad cuando se venden más de un cuarto millón de automóviles al año, opinó. Pero no todos piensan igual. Oliver Blume, director ejecutivo, disipa estas preocupaciones. “Un Porsche seguirá siendo siempre un Porsche”, declaró el responsable de dirigir desde el otoño del 2015 los asuntos de la empresa, filial actualmente del Grupo Volkswagen. A mediados de la década del año 2000, Porsche intentó hacerse con la poderosa Volkswagen. Sin embargo, el plan se frustró. Actualmente, si bien la sociedad matriz Porsche SE tiene la mayoría de Volkswagen, el fabricante de automóviles Porsche AG está incorporado dentro del poderoso Grupo Volkswagen. Ahora, en pleno auge de los automóviles eléctricos, Porsche no se queda atrás. En el 2019, saldrá al mercado su modelo Mission E, puramente eléctrico, donde los clientes que sigan queriendo un lujoso deportivo no tendrán de qué preocuparse, “Porsche seguirá siendo Porsche”.

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FUJIFILM X-T100: Muéstrame tu mundo

Fujifilm X-T100Los rumores de los últimos días se han confirmado y Fujifilm hizo oficial el lanzamiento de una nueva cámara sin espejo a la serie X: la nueva Fujifilm X-T100 (no confundir con la X100T). Se trata de una cámara que abre una nueva gama (la más sencilla de las X-T), con su sello de identidad en cuanto a su diseño retro, propio de la serie X, llega con un tamaño muy comedido y tecnología para llegar a un mercado amplio, que busque una cámara para todo, pequeña y, también, bonita. Se trata de un modelo sencillo y asequible en aras de atraer a un público que busca algo diferente a una réflex común, con mejor diseño pero sin renunciar a prestaciones de última tecnología en fotografía digital. Así, encontramos que llega con un sensor de 24,2 megapíxeles (mismo CMOS de la también sencilla X-A5), función avanzada de reconocimiento de escena automático, con pantalla táctil de ángulo variable, visor electrónico y también conectividad a través de Bluetooth (de bajo consumo). La X-T100 presume de ligereza y pesa solo 448 gramos, pero sin renunciar a una construcción sólida, con revestimiento de aluminio anodizado y un aspecto cuidado y elegante. Precisamente su diseño marcadamente retro es uno de sus puntos fuertes, porque se presenta con variedad de opciones: plateado oscuro, negro y dorado champagne. Además, encontramos que incluye tres diales en su parte superior, siendo similar la serie X-T. Según cuentan desde Fujifilm este nuevo modelo incorpora un sistema de autoenfoque con detección de fase y un algoritmo de nuevo desarrollo para lograr un AF inteligente y veloz. También incorpora el modo SR+ Auto mejorado para combinar reconocimiento de escenas y sujetos. Se ha optimizado su autonomía y permite alcanzar hasta 430 capturas con una carga completa de la batería. Su objetivo habitual en el kit será el XC15-45 mm F3.5-5.6 OIS PZ, pero se puede usar cualquiera del catálogo de la montura que ya asciende a un total de 26 objetivos, entre ópticas de focal fija y zooms. Con su enfoque a usuarios de todo tipo, no podían faltar los modos de simulación de película (11) y variaciones de los filtros avanzados (17) para los que gusten de aplicar estilos creativos y aprovechar las diferentes reproducciones de color que ya hemos visto en modelos anteriores, y tan propios del fabricante. En cuanto a su coste y disponibilidad, su precio de lanzamiento es de 699 euros y estará en las tiendas a partir de este lunes 18 de junio en negro, plateado oscuro y dorado champagne.

MATRIOSKA: De Rusia al mundo

MatrioskaCon el 2018 FIFA World Cup Russia a escasos días de su inicio, toca referirnos en esta oportunidad – para estar a tono con la cita mundialista – de unas curiosas muñecas de origen ruso hechas de madera con varios tamaños y que se guardan una dentro de la otra, como si fuera una sucesión infinita. Es la llamada matrioska y cuyo número mínimo que pueden encontrarse una dentro de otra es de cinco y hasta un máximo de veinte. Ello dependerá de lo grande que el artesano decida hacer la primera de las muñecas, en el interior de la cual irán todas las demás una dentro de otra. “Hay muchas versiones del origen de la matrioska. Según la más acertada, la muñeca apareció en 1898 en Moscú en el estudio de la familia Mamontov, unos famosos comerciantes y filántropos rusos”, dice Vera Polyakova, curadora del Museo Artístico y Pedagógico de Moscú. El juguete recibió originalmente el nombre de matryona, que significa “madre”, pero sonaba tan serio que la gente empezó a usar su diminutivo, “matrioska”. “En este estudio, el artesano que trabajaba con madera Vasily Zvezdochka y el artista Sergey Malyutin diseñaron el primer modelo del juguete. La primera matrioska tenía ocho figuras”.La figura externa de la primera matrioska era de una niña rusa con un vestido y una pañoleta sosteniendo un gallo y los juguetes del interior retrataban niños rusos. La leyenda sobre la historia de estas muñecas está vinculada al libro del búlgaro Dimiter Inkiow, en el que se cuenta que un carpintero de nombre Sergei salía todas las mañanas al bosque y en una de las frías madrugadas rusas encontró un trozo de madera muy bonito, estuvo pensando durante mucho tiempo que tallar y al final se decidió por una muñeca a la que llamo Matrioska. Le salio tan bien que en lugar de venderla y ganar dinero, se la quedo. Todos los días el carpintero hablaba con su muñeca, hasta que en una ocasión esta le contesto. Al cabo de los días, Sergei se daba cuenta de que su muñeca estaba triste y le pregunto a que se debía, Matrioska le contesto que se sentía sola y que ella quería una hija, el carpintero le dijo que podría tallarla pero que le dolería mucho porque tendría que abrirla. Matrioska le dijo que adelante y que las cosas importantes requerían de sacrificios. Sergei creo otra muñeca y la llamo Trioska. Con esta segunda le pasó exactamente lo mismo y talló a Oska. Oska también estaba triste porque quería una hija, pero casi no quedaba madera en ella para poder hacer más muñecas. El carpintero tallo entonces a Ka, le hizo con bigotes y le dijo que era un hombre que no podía tener hijos. De esta manera metió a Ka dentro de Oska, a Oska dentro de Trioska y a Trioska dentro de Matrioska. Debido a su popularidad, las matrioskas empezaron a producirse en masa para venderse a Occidente y como consecuencia de ello han aumentado su variedad, traspasando sus límites tradicionales. Actualmente son el típico souvenir que cualquier turista quiere traerse de recuerdo a su país luego de haber visitado Rusia. Cada artesano hace sus propias muñecas, todas diferentes y convertidas en piezas de autor con mucho valor. De otro lado, regalar una matrioska tiene un gran significado para los rusos. Y es que cuando alguien te la regala, tienes que pedir un deseo y cuando éste se haya cumplido entonces y solo entonces podrás abrirla y ver la otra matrioska que hay en su interior y tendrás que volver a pedir un deseo. Esto lo tendrás que hacer hasta que llegues a la última de las matrioskas, que deberás entregar al descendiente de la casa, como símbolo de que vuela del nido. En un principio esto lo hacían solo las mujeres y encargadas de los hogares, ya que podían pedir los deseos para después ser ellas quienes le diesen la última a su hijo. Por este motivo si alguien te regala una matrioska y además conoce su significado, te está regalando su cariño en forma de una muñeca.

COTTON CANDY MACHINE: Aquellas máquinas para hacer algodón de azúcar

COTTON CANDY MACHINENo hay parque de atracciones que se precie en la que no nos embriague un dulce aroma procedente del puesto de algodón de azúcar. Pero ¿sabrías decir de dónde viene? Para nadie es un secreto que el algodón de azúcar y las ferias son conceptos inseparables, y es que de hecho, no se puede explicar de dónde vienen sin hablar de ferias. Los primeros datos de este pegajoso dulce de color rosa reconocida mundialmente como algodón de azúcar tienen su origen en Italia, allá por el siglo XV. Se dice que los cocineros tenían la costumbre de calentar azúcar para obtener un fino caramelo líquido con el que cuidadosamente decoraban sus creaciones de repostería. Este fue solo el inicio de un nuevo concepto y utilización del azúcar. Pero realmente, el algodón de azúcar industrial, el que todos conocemos, viene de la mano de los inventores William Morrison y John C. Wharton, que lo apodaron como Fairy Floss (Seda de hadas) y fueron quienes inventaron la primera máquina de algodón de azúcar, la cual fue presentada en la Exposición Universal de París en el año 1900, a un valor de 25 centavos de dólar la porción. El invento logró tener un gran éxito, y se vendieron multitud de máquinas de algodón de azúcar en las ferias que se celebraron luego de la de París. La máquina -conocida como Cotton Candy – no tenía ningún misterio, y es que realmente a día de hoy, con el avance de la tecnología, simplemente se ha modernizado, ya que se sigue elaborando con la misma receta compuesta por agua, azúcar y colorante. Asimismo, su funcionamiento es básico: al igual que en los parques de atracciones, el truco está en monetizar la fuerza centrífuga. El azúcar y el colorante se ponen en el centro de la máquina, donde hay un pequeño cuenco con un dispositivo dispuesto a hacerlo rotar a gran velocidad y una fuente de calor que a su vez ira derritiendo el contenido. Luego, gracias a la fuerza centrífuga, el líquido se filtra por unos pequeños agujeros que hay a los lados. Cuando el azúcar entra en contacto con el aire se solidifica, provocando que se formen unos hilos muy finos que nos recuerdan al algodón. El feriante entonces los junta con un palo o con su mano y hace entrega del dulce manjar. Como la mayor parte es aire, el tamaño de la golosina queda bastante grande, provocando que el algodón parezca que se está comiendo al niño. A pesar de la creencia general de que esta golosina puede causar caries dado que en esencia es azúcar, es importante señalar que tiene una cantidad mucho menor que una lata de refresco típica de 350 centímetros cúbicos, es decir una cantidad cercana a una cucharadita. De todas maneras, no es bueno abusar de ella ¿vale?

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