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PARA TENERLO EN CUENTA: ¿Qué significado tienen el conejo y el huevo de Pascua?

Conejo de PascuaComo sabéis, la Semana Santa es una de las fiestas religiosas del año más importantes tanto en España como en los países de mayoría católica ¿Pero cómo se celebra esta tradición en países anglosajones como Reino Unido o los Estados Unidos, que tienen costumbres tan poco parecidas a las de los países meridionales? Al respecto, ABA English nos ha revelado el significado que existe detrás de algo tan simbólico en estas fechas como es el conejo y el huevo de Pascua y cómo se han convertido en el germen de unas tradiciones que entremezclan costumbres paganas y religiosas. El mismo término inglés para denominar la Pascua, Easter, proviene del nombre de la diosa pagana Eostre, venerada en primavera por los sajones como protectora de la fertilidad y la nueva vida. La diosa Eostre era representada por una liebre, de los cuales se originan los famosos conejos de Pascua (Easter Bunnies en inglés). Entorno al siglo VIII, los anglosajones ya habían adoptado este mismo nombre para denominar la celebración de la resurrección de Cristo. Pero ¿Porqué se reparten huevos en Pascua? La tradición pagana simboliza en los huevos el comienzo de una nueva vida. Una vida que renace en la primavera y que se celebra con la fiesta del equinoccio. Asimismo, regalar huevos en Pascua es una costumbre con muchos siglos de historia, de raíz pagana, pero luego ‘adoptada’ por las religiones monoteistas. La tradición cristiana, tanto católica como ortodoxa, desaconsejaba el consumo de huevos durante la Cuaresma, pero las gallinas no dejaban de ponerlos. En lugar de tirarlos, se guardaban hasta el domingo de resurrección, fecha en la que este precepto dejaba de regir. Para preservarlos, los huevos se cocían y, tras la abstinencia, se repartían como gesto de gran detalle con los allegados. En muchas culturas, se pintaban y decoraban los huevos y de ahí provienen algunas obras de arte, como los famosos huevos Fabergé, ornamentados e incrustados de joyas por encargo de los zares de Rusia. De otro lado, el Domingo de Pascua en los países anglosajones como el Reino Unido o Estados Unidos, es habitual la celebración con los niños del ‘Easter Egg Hunt’ (la búsqueda de huevos de Pascua). Las familias esconden en el jardín o por la casa huevos de chocolate, pintados o de plástico rellenos de caprichos. Los niños, por su parte, tratan de encontrarlos pensando que es el Conejito de Pascua o el Easter Bunny quien les trae los huevos o regalos. Así, los más pequeños esconden una cesta por el jardín para que el Conejito de Pascua les deje los huevos o regalos deseados. De hecho, se cree que la tradición de la búsqueda de huevos de Pascua es de origen alemán y que se extendió hace varios siglos a países vecinos como el Reino Unido y a Estados Unidos de la mano de inmigrantes alemanes. Tradicionalmente celebrado durante el Lunes de Pascua, el ‘Egg Roll’ (rodar o empujar el huevo) es un juego muy popular y antiguo celebrado en los países anglosajones. Tras la misa de Pascua del lunes, los niños suelen bajar colinas rodando huevos duros decorados, tratando de ser los primeros en llegar evitando perder el huevo para así ganar un premio de chocolate. Aunque se pueden encontrar a lo largo del año en países anglosajones, los ‘Hot Cross Buns’ son unos panecillos especiados ligeramente dulces que se preparan tradicionalmente en Viernes Santo. Hay muchas supersticiones que rodean a los Hot Cross Buns. Sin embargo la más popular revela que comer uno de estos panecillos de Viernes Santo entre dos amigos asegura la amistad durante el año siguiente. Los niños suelen aportar su granito de arena preparando estos dulces al son de esta vieja rima: “Hot cross buns! Hot cross buns! One a penny, two a penny, Hot cross buns! If you have no daughters, Give them to your sons, One a penny, two a penny, Hot cross buns”. Como podéis notar, se trata de una dulce manera de celebrar la Pascua.

UNA DELICIOSA TENTACIÓN: El conejo de chocolate de Pascua

Conejo de chocolateEs Semana Santa y que mejor ocasión para saborear un conejo de chocolate. Pero, te has hecho la pregunta ¿de dónde viene esa tradición, y por qué suelen estar huecos? La verdad es que no me había hecho la pregunta antes, pero luego de hacer las averiguaciones correspondientes, he aquí su historia. Ante todo es bueno saber que como suele ocurrir con la mayoría de las fiestas “cristianas”, la Pascua tiene sus raíces en la época pagana. Y es que la llegada de la primavera europea luego de un duro invierno, fue celebrada en prácticamente todas las culturas, normalmente relacionándola con divinidades de la fertilidad, ya que supone el renacer de la tierra con el que vuelve a despertar la vida. Para los cristianos, la Pascua marca una de las festividades más importantes, ya que es el día en el que se conmemora la “resurrección” de Jesús tras haber sido “crucificado”; se mantiene por lo tanto el paralelismo con el sentido de “renacer”. Las distintas ramas del “cristianismo” celebran de formas diferentes el domingo de Pascua, pero es curiosa la forma en la que elementos como los huevos decorados o el conejo de chocolate parecen haberse extendido por todo el planeta. Como sabéis, el conejo es un animal que siempre se ha relacionado con la fecundidad, probablemente debido a su gran capacidad de procreación. El final del invierno marca también la época de cría de los conejos, que se multiplican con facilidad. Así, se relacionan con la fertilidad, y esta simbología no tardo en ser absorbida por el “cristianismo”. Sin embargo, ¿desde cuándo se vistió el conejo de Pascua de chocolate? Parece ser que la costumbre de convertir al simbólico animal en un dulce capricho se originó en el siglo XIX, y aunque su creación no está del todo clara, se sabe que fue gracias a la iniciativa de unos pasteleros alemanes. Durante las primeras décadas del siglo, comenzó a extenderse por los países centroeuropeos la moda de crear conejos con masas dulces, aunque finalmente se impondría el chocolate como material predilecto para tentar a los más golosos. El conejo de Pascua de chocolate no tardó en propagarse en los Estados Unidos gracias a que los emigrantes europeos, mayoritariamente alemanes, quienes trasladaron la costumbre al país americano, donde terminó por popularizarse. La tradición cuenta que el conejo llega durante la Pascua cargado de cestas con huevos de colores, caramelos y chocolates para los niños, que deben buscarlos por el jardín antes de darse el atracón dulce. Y, ¿por qué los conejos de chocolate suelen estar huecos? La pregunta puede parecer algo tonta, pero cuando eres un niño devorador de chocolate la verdad es que supone un chasco hincarle el diente a un gran conejo de cacao y descubrir que está vacío por dentro. Uno de los motivos se relaciona con las décadas convulsas de principios del siglo XX, especialmente con la Segunda Guerra Mundial, que dejaron a Europa y Estados Unidos con problemas económicos y de abastecimiento de muchos productos. En años de penurias, el chocolate no era una prioridad, así que cuando comenzó a recuperarse el mercado, se impusieron las figuras huecas para ahorrar costes. Es evidente que una figura de chocolate que está vacía por dentro supone un gran ahorro para el fabricante, y aunque hoy en día también se pueden encontrar conejos macizos, predominan los huecos. Más allá del ahorro, las compañías defienden las figuras huecas ya que permiten utilizar chocolate de mayor calidad, y también resultan mucho más agradables para el consumidor. En efecto, al morder las orejas al conejito de chocolate y descubrir que esta hueca, resulta fácil de consumir al tener una textura más agradable y normalmente con mucho más sabor. Venga ya, en estas fiestas ¿te comerás un conejo de chocolate?

EL CONEJO DE PASCUA: Una leyenda que perdura en el tiempo

Easter BunnySi bien anteriormente nos hemos referido a la historia de la Pascua y posteriormente al de los huevos de colores relacionadas con esa celebración, toca ahora ocuparnos precisamente de quien los lleva el Domingo de Resurrección, el conejo de Pascua. Según la leyenda, la criatura trae canastas llenas de huevos de colores y dulces a los hogares de los niños, y por ello tiene similitudes con Santa Claus ya que ambos traen regalos a los niños en la noche antes de su día de fiesta correspondiente. Como es de suponer, su origen se remonta a los celtas que habitaban el norte de Europa, donde el conejo era considerado el símbolo de la fertilidad y estaba asociado a la diosa Easter, a quien se le dedicaba el mes de abril y el honor de las fiestas de la primavera entre los pueblos escandinavos. Con la llegada – como una plaga de langostas – del “cristianismo” al norte de Europa y al no poder erradicar esta costumbre ancestral, decidió “cristianizarla” introduciendo la figura del conejo de Pascua en sus celebraciones de Semana Santa, para lo cual decidieron inventar una leyenda de lo mas disparatada e inverosímil que uno se pueda imaginar: Sucede que al momento de introducir el cuerpo del tal Cristo en el sepulcro de José de Arimatea – luego de su crucifixión – había dentro de la cueva un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había “muerto”. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo el día y toda una noche, cuando de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús “se levantó” y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Entonces un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva “más vivo que nunca” El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar a todo el mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había “resucitado”. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría. Desde entonces, cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres. Esto dio inicio a un curioso juego infantil consistente en esconder los huevos de Pascua que ha ido dejando el conejo en todas las casas y que se celebra cada año. El Conejo de Pascua fue introducido en EE.UU. por inmigrantes alemanes que llegaron durante el siglo XVIII. La llegada del Conejo de Pascua se consideraba uno de los grandes placeres de la infancia. Los niños creían que si se portaban bien, el “Oschter Haws” pondría huevos de colores. Para hacerlo más atractivo, a partir del siglo XIX se sustituyó los huevos pintados por otros de chocolate. Hoy en día, además de los huevos, también se elaboran conejos de chocolate, que se suelen regalar por estas fechas, y son también un producto que puede verse en muchas de las tiendas de los países del norte de Europa. Como podéis notar, tal como sucedió con la Navidad, la Pascua es otra celebración pagana que termino reconvertida en una fiesta “cristiana”.

LOS HUEVOS DE PASCUA : Un símbolo de nacimiento y fertilidad

Easter Eggss Venga ya, en esta oportunidad no vamos a referirnos al origen de la Pascua – al cual por cierto le dedicamos una entrada el 1 de abril del 2010 – sino a uno de sus símbolos mas representativos como son los huevos ¿Podrías creer que su historia se remonta a la época egipcia? Estamos hablando de hace más de 4 mil años y que sólo siglos después, la corrupta y decadente Iglesia Católica – protector de genocidas y encubridor de curas pederastas – como siempre demostrando su falta de originalidad, se apropio de esta festividad ancestral “cristianizándola” y asociándola a la llamada Pascua de Resurrección como se conoce hoy en día. Pero aquí surge otro enigma: ¿Pero por qué los huevos? Bueno, entre los antiguos egipcios estos tuvieron una gran importancia dentro de su mitología, específicamente, con la leyenda del ave Fénix, el cual se habría quemado en su nido y habría vuelto a salir de un huevo, renaciendo de sus cenizas. De esta manera, el huevo fue considerado desde entonces como un símbolo universal de fertilidad. Respecto al intercambio de huevos de colores, su origen también se remonta al antiguo Egipto, donde en ocasiones especiales era una costumbre regalar huevos decorados y pintados con tintes naturales. Esta tradición paso luego a Grecia y Roma donde se hizo muy popular. Con la llegada del cristianismo, el huevo comenzó a adquirir el significado místico de la resurrección y se empezaron a regalar entre los cristianos como expresión de fe en la inmortalidad y salvación del alma. En lo siglos XVII y XVIII, en Francia, se le ofrecía a los monarcas canastillos cargados de huevos naturales coloreados en señal del nacimiento de una nueva vida o la Resurrección de Cristo. Las tonalidades tampoco eran al azar. En un comienzo los huevos se pintaban de rojo para simbolizar la sangre de Cristo. Luego se agregaron otros tonos con otros significados, como el azul, color de la época pascual de la Iglesia, el amarillo para simbolizar la luz del día de resurrección o púrpura para recordar la Pasión (las últimas horas de vida de Jesucristo).En cuanto a los huevos de chocolate, el primer registro histórico que se tenga memoria se remonta a la Corte del Palacio de Versalles en Francia, donde el rey Francisco I recibió el primer huevo de chocolate documentado. En su interior se dice que había grabada una representación de la Pasión de Cristo. . Para principios del siglo XIX, en Francia, Alemania e Italia, comenzaba a masificarse la tradición de regalar huevos de chocolate en Semana Santa, extendiéndose con el tiempo a todo el mundo cristiano, que ignoraba su origen pagano.¿Y que hay de los conejos que se representan en Semana Santa? Si bien los conejos no ponen huevos. ¿Entonces por qué son ellos quienes los traen? cuenta una leyenda cristiana según el cual “había un conejito en la tumba de Jesús cuando resucitó. Al verlo, el animal salió corriendo a dar la noticia. Como no podía hablar, llevó consigo un huevo pintado como símbolo de vida y resurrección. Desde entonces, se dice, el conejo sale todos los Domingos de Pascua a dejar huevos de colores para que la gente recuerde el día en que Jesús resucitó”. Sin embargo el conejo de Pascua, al igual que el huevo, no tiene un origen cristiano ya que se utilizaba en celebraciones hace miles de años como símbolo terrenal de la diosa Eastre (de la palabra inglesa Easter o Pascua), diosa de la primavera, considerada como la diosa de la Tierra, de la resurrección de la naturaleza tras su prolongada muerte durante el invierno y a quien se le dedicaba el mes de abril. Sus orígenes como símbolo de la Pascua se encuentran en la Alemania del siglo XVI, y en el XIX, en el mismo país, se tienen registro de los primeros conejitos de pastelería. Para el siglo XVIII, los migrantes alemanes llevarían la tradición a Estados Unidos con el nombre de “Oschester Haws”, personaje que, al igual que Santa Claus en Navidad, prometía premiar a los niños que se portaban bien. ¿El premio? Unos deliciosos huevitos de colores. Hoy en día, para algunos, los huevos de Pascua siguen teniendo el significado religioso y místico de antes. Para la mayoría, son simplemente una diversión. Así que el próximo domingo, cuando abras el primer huevo de chocolate, recuerda que más que sólo chocolate, también es historia.Felices Pascuas para todos.

UNA ANTIQUÍSIMA CELEBRACIÓN : ¿Cuándo se origino la Pascua?

Easter BunnyComo sucede actualmente con la Navidad y otras celebraciones “cristianas”,la Pascua es una de aquellas fiestas ancestrales de la cual la iglesia se apropio indebidamente,demostrando su total falta de originalidad. En efecto,la Pascua era una antiquísima celebración anglosajona que se conmemoraba en honor a Eostre, diosa germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio que se celebraba cada 21 de marzo, día en el que se festejaba el fin del frío y la oscuridad así como la vuelta a la vida después del crudo invierno.Parte de la simbología de esta fiesta era el conejo – un animal muy fértil – adoptado como símbolo de fecundidad, que hoy en día se sigue utilizando en las decoraciones de esta antigua celebración. Asimismo, los tan conocidos huevos coloreados como rayos del sol son traídos por el conejito,como un símbolo de la vida que renace. Tanto en Estados Unidos como en otros países anglosajones, las celebraciones de estas fiestas traen aparejadas estas tradiciones que escapan del sentido religioso que en otros países – como los latinos -se le quiere dar.En los Estados Unidos, por ejemplo,el día de Pascua se ha convertido en un fenómeno comercial del que participan familias de diversas religiones.El sentido “cristiano” de la Pascua se ha tergiversado y ha pasado a ser una celebración infantil.Los huevos y conejos de Pascua se venden en variadas presentaciones,desde el tradicional huevo de chocolate, hasta muñecos y juguetes.La llegada del Conejo de Pascua se considera equivalente a una visita de Papá Noel en la Noche Buena,para lo cual se ha adoptado la modalidad germánica de adornar y esconder los huevos; esta se realiza en la tarde del sábado para comenzar su búsqueda en la mañana del domingo.De acuerdo a la tradición, los huevos son ocultados durante la noche junto a otros confites por el Conejito de Pascua en una cesta, que los niños que se han portado bien esperan encontrar cuando despierten. Como puede verse,esta es otra prueba de su verdadero origen, ajeno a las “enseñanzas” de la iglesia.Como es sabido,tras la proclamación del Cristianismo como religión oficial del Imperio Romano,las nuevas autoridades eclesiásticas consideraron prioritaria la erradicación de las llamadas religiones “paganas” y todo lo que ellos representaban, como sus fiestas y celebraciones que traían consigo .Sin embargo,al no poder acabar con algunas de aquellas por estar profundamente arraigadas en la población, decidieron “cristianizarlas”, reemplazando a sus dioses originarios por los suyos.Así pasó por ejemplo, con la Navidad, el Halloween, San Valentín y la Pascua. En el caso de esta última, acordaron que ese día se conmemorara la “resurrección de Jesús” cuando en realidad no existe prueba alguna que esta haya ocurrido en esa fecha, o incluso que haya pasado alguna vez. Todo lo que se dice acerca de el,se basa en suposiciones nunca esclarecidas y sujetas con frecuencia a controversias.Visto de esa forma,era de esperar que la naciente iglesia se hiciera de aquellas celebraciones que le eran totalmente ajenas con el único propósito de ganar adeptos a su causa.Sea como fuere, el desmesurado poder e influencia que tuvo esta durante siglos en la sociedad posibilito que dichas creencias sean asimiladas y aceptadas por todos hasta el día de hoy y sean parte –para bien o para mal– de nuestras vidas.Ya te digo.

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