POLAROID ONESTEP + i-TYPE 2018: Una clásica de toda la vida

POLAROID ONESTEP + i-TYPEComo sabéis, Polaroid es una de las firmas más prestigiosas en lo que a fotografía se refiere. Tienen una seña de identidad propia que se ve reflejada en cada uno de sus productos. Por lo visto, parece que han decidido adaptarse a los tiempos que corren, y su nueva creación da fe de ello. Si hace un año Polaroid presentó su OneStep 2, en el 2018 la compañía americana decidió actualizar su instantánea clásica con nuevas adiciones de conectividad móvil para aumentar las posibilidades creativas con la nueva OneStep + con cámara i-Type. Presentada en el IFA 2018 realizado en Berlín, la instantánea está inspirada en el modelo original de la OneStep de 1977. Su diseño no deja lugar a dudas y la franja con los colores del arcoiris nos muestran que estamos ante una auténtica cámara Polaroid. El dispositivo cuenta con una cámara de alta calidad, perfecta para obtener un estilo vintage con calidad de detalle. La versión OneStep+ ha sido mejorada integrando conectividad bluetooth además de una nueva batería recargable por conexión micro-USB. Se puede conectar un smarphone con la cámara mediante la app de Polaroid Originals (disponible para iOS y Android) ofreciendo “más formas de jugar”, como dice la compañía. Con la app, podrán controlar varios aspectos de toma como: Disparo remoto, temporizador, doble exposición, larga exposición para pintar con luz, disparador activado por sonido y modo manual. La app también tiene algunas funciones adicionales como escaneador de imágenes y funciones sociales para compartir contenido. La cámara cuenta con un objetivo fijo de 106 mm de distancia focal con ángulo de visión de 40°; su diseño permite hacer capturas de acercamiento y autorretrato desde los 30 cm de distancia. Es compatible con la película tipo 600 y la i-Type de Polaroid. Cuenta con una batería de 1100mAh que le da el aproximado de 60 días de autonomía. Tiene un peso de 493 gramos y unas dimensiones de 150 mm de largo, 111 mm de ancho y 97mm de alto. Cuenta con un flash de descarga integrada. También cuenta con controles manuales para controlar la exposición si no se quiere o puede manejar con el móvil. ¿Y qué hay del precio? Ya se encuentra totalmente disponible y por un precio de 159,99 euros en su página oficial. Si eres nostálgico y amas la fotografía, ya estás tardando en hacerte con una de las nuevas Polaroid.

 

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JUNKERS JU 52: El mítico avión que se resiste a abandonar los cielos

JUNKERS JU 52Una noticia dada a conocer el pasado mes de agosto en Suiza, da cuenta del accidente de un Junkers Ju 52/3m de matrícula HB-HOT que se estrelló en los Alpes, el cual había sido fabricado en 1939 y era un icono de la aviación mundial. Lo resaltante del asunto es que se trataba de uno de los ocho que aun siguen en funcionamiento en el mundo. De los restantes, tres pertenecen a la misma empresa suiza que operaba la nave siniestrada, que realizan vuelos recreativos sobre la cadena montañosa europea, mientras que los otros cuatro se encuentran repartidos en Alemania, EE.UU., Sudáfrica y Francia, todas en condiciones de vuelo. Como sabéis, el Junkers Ju 52 fue un avión de transporte alemán utilizado ocasionalmente como bombardero (en la Guerra Civil Española); era un monoplano de ala baja con tren de aterrizaje fijo y revestimiento metálico, descendiente del Junkers F 13. A pesar de sus rasgos arcaicos, con tren de aterrizaje fijo, líneas angulosas y revestimiento corrugado, el Ju 52 no solo estuvo presente en todas las operaciones bélicas alemanas de la Segunda Guerra Mundial, sino que también participó en algunas de las denominadas “guerras de posguerra”. Fue asimismo uno de los aviones preferidos de Adolf Hitler, quien utilizó uno de estos modelos para su uso personal, y que se convirtió no solo en su modelo favorito, sino en el más famoso avión representativo del transporte del III Reich . El mismo Fuhrer usó una versión civil, matrícula D-2600 en color plateado para hacer sus recorridos durante su campaña electoral de 1932 que lo hizo famoso, ya que posibilito que en un mismo día podía estar en varias concentraciones políticas – algo inédito en esos tiempos – y al comienzo de la guerra hizo adaptar un ejemplar para utilizarlo como transporte personal. A pesar de las rigurosas restricciones en materia de armamento impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles, desde 1919 se habían llevado a cabo experiencias secretas y programas de entrenamiento militar a personal escogido en instalaciones clandestinas fuera del territorio alemán, especialmente en la URSS a raíz del Tratado de Rapallo de 1922. A partir de la retirada alemana de la Conferencia de Desarme de Ginebra en octubre de 1933, comenzaron a sentarse las bases para un auténtico rearme. La futura Luftwaffe debía estar inicialmente equipada con aviones militares adaptados de versiones civiles ya existentes. En 1927 los ingenieros de Junkers se ocupaban del desarrollo de un nuevo y gran monomotor de transporte en el que se resumía toda la experiencia acumulada en diseños anteriores y que estaba destinado en principio a trabajos de carga. Como sus predecesores, la construcción del nuevo modelo Ju 52 era típicamente Junkers, con revestimiento metálico en duraluminio corrugado y con la clásica “doble ala Junkers”. El primer Ju 52/1m voló el 13 de octubre de 1930. Al año siguiente el equipo de diseño Junkers (encabezado por el ingeniero Ernst Zindel) comenzó a evaluar y a trabajar en la adaptación de otros dos motores en las alas, y motivó que la séptima célula fuese extraída de la cadena de montaje y convertida en el prototipo del Junkers Ju 52/3m (3m por Dreimotoren, trimotor); estaba propulsado con tres Pratt & Whitney Hornet de 550 CV, y realizó su vuelo inaugural en abril de 1931. Las prestaciones de este Ju 52/3mce fueron tan marcadamente superiores a las de la versión monomotor, que se decidió suspender la producción de esta. La evaluación del potencial militar de este aparato por parte de la entonces clandestina Luftwaffe condujo a la construcción de una versión de bombardero provisional, la Ju 52/3mge y posteriormente a un mejorado Ju 52/3mg3e. La conversión para misiones de bombardeo apenas alteraba la fisonomía usual del aparato por lo que podía ser fabricada con la mayor rapidez sin modificar las líneas de montaje ya existentes. Esta última versión, propulsada por tres motores radiales B.M.W. 132-A-3 de 725 CV, podía transportar una carga interna de seis bombas de 100 kg y estaba defendida por dos ametralladoras MG15 de 7,92 mm en posición dorsal y en un puesto ventral escamoteable. Las entregas del Ju 52/3mg3e a la recién estrenada Luftwaffe totalizaron unos 450 ejemplares en 1934-35; la primera unidad equipada con ellos fue el Kampfgeschwader 152 “Hindenburg”. Fue un modelo básico para transporte de tropas, operaciones de control nocturno y lanzamiento de paracaidistas en Polonia, Noruega, Bélgica, Holanda, Creta, Norte de África y el frente del Este; en algunos casos se usó como transporte personal de oficiales. Precisamente en 1942, en las bases aéreas de Pitomnik y Gumrak fue donde el Ju 52 realizó su máximo esfuerzo en la lucha por esta ciudad ayudando a llevar pertrechos y tropas de refresco, así como a evacuar a los heridos del VI Ejército de Friedrich Paulus durante la Batalla de Stalingrado. La versatilidad del Ju 52/3 motivó que fuese utilizado exhaustivamente por la Luftwaffe durante todas las hostilidades. Su historia no acabó el día de la victoria aliada, cuando solo unos 50 ejemplares de los 4.835 construidos permanecían en estado operativo. El principal usuario de posguerra fue Francia, con casi 400 ejemplares construidos por Ateliers Aéronautiques de Colombes (anteriormente Avions Amiot) con la designación AAC 1 Toucan (Tucán), de los que 85 prestaron servicios comerciales en la posguerra con Air France y otras muchas líneas aéreas francesas. Asimismo, tuvo destacada participación durante la guerra de Indochina. Llama la atención que los enemigos de Alemania decidieran seguir utilizándolas luego de la guerra, reconociendo su valor y superioridad sobre sus propios aviones. Aparte de las que aun están operativas, existen otras que ya no vuelan, pero se exhiben en los museos donde podemos admirarlos como se debe.

RETRO-BIT GENERATIONS: Una consola en miniatura con 100 juegos clásicos

RETRO-BIT GENERATIONSVaya uno a saber porque motivos, pero en los últimos tiempos a muchos les ha entrado un ataque de nostalgia con las consolas de los años 80 y 90. Esto ha sido propiciado por la vuelta al mercado de algunos modelos míticos en versiones en miniatura. Aunque lo cierto es que nunca han dejado de estar de moda. Como sabéis, el mundo de los emuladores de consolas clásicas está muy vivo y miles de personas disfrutan a diario de títulos de su infancia en la comodidad de su ordenador. También ha contribuido la irrupción de los mini ordenadores, que permiten tener una consola retro de forma sencilla. En este caso se trata de sobre Retro-Bit Generations, una consola en miniatura con 100 juegos clásicos en su interior. Con un precio de tan sólo 60 euros, es la consola más completa para hacerle la competencia a las otras similares que han salido al mercado. Motivos no le faltan. La consola se conecta a nuestro TV mediante un puerto HDMIo bien mediante los tres conectores RCA clásicos, e incluye dos mandos de control USB con 6 botones, con el mismo diseño de los mandos de Megadrive (o Sega Genesis). Si hasta aquí os pica la curiosidad, veréis su impresionante catálogo de juegos, ya que incluye 90 juegos clásicos instalados, licenciados de compañías como Capcom, Data East, Irem o Jaleco, los auténticos dominadores de las máquinas recreativas en los años noventa. De este modo podremos disfrutar principalmente de títulos de Arcade, aunque hay alguno que se ha colado de SNES o MegaDrive. La lista completa de juegos incluye joyas como 1942, Bionic Commando, Captain Commando, Mercs, Super R Type, Super Earth Defense Force, Super Ghouls´ Ghosts, Jim Power, Kung Fu Master, Forgotten Worlds… con calidad de 16 bit. Su cómodo precio es otro motivo para querer tenerlo y poder revivir aquellos momentos que no volverán.

LEGO: Una historia que inspira a superar los límites

LEGOLa prehistoria del ladrillo más famoso del mundo se ubica en 1932, con la puesta en marcha de una fábrica familiar en el corazón de un ‘pequeño bosque con abejas’. Eso es exactamente lo que significa Byllundt —ahora Billund—, la localidad danesa donde empezó a construirse el relato de LEGO. Aquí vivía Ole Kirk Christiansen, padre fundador del ahora imperio, carpintero y ebanista de oficio, con su esposa Kirstine y sus cuatro hijos: Godtfred, Gerhardt, Karl y Johannes. El mismo año que Christiansen abrió su taller de carpintería, Kirstine murió. Él entonces empezó a fabricar juguetes de madera para intentar distraer a sus hijos de la pena. Y lo logró. Los niños se divertían tanto con ellos que decidió probar suerte y dedicarse a la fabricación de estos. ¿Por qué no? Christiansen era muy minucioso en su trabajo, y la calidad de sus productos no pasó inadvertida en el mercado local, que pronto se vio invadido de patitos y carritos de madera de excelente acabado. Toda la familia se involucró en el negocio, pero fue Godtfred el más interesado en participar. Había empezado a los 12 años como aprendiz en el taller, y, aunque solo asistió a la escuela primaria, llevó varios cursos de artesanía. A fines de los treinta, cuando aún no cumplía 20 años, creó nuevos diseños de carritos y otras piezas. Así se convirtió en la mano derecha de su padre, y en el responsable de que la compañía creciera. Los Christiansen avanzaron con constancia, dedicación y compromiso, aun en plena Segunda Guerra Mundial, o cuando el negocio se enfrentó a libros de cuentas en rojo, o incluso la devastación total tras el incendio de su fábrica en los cuarenta. Hubo que volver a empezar. El impulso para regresar luego del desastre fue también el inicio de la historia que ahora conocemos. En 1947, buscando nuevos rumbos para el negocio, Christiansen padre conoció una máquina de inyección de moldes para producir bloques plásticos de construcción. Si bien esto era una novedad para él, la compañía británica Kiddicraft, también dedicada a los juguetes, ya trabajaba con ella desde la década anterior. En 1939, Hilary Page, fundador de Kiddicraft, solicitó una patente para lo que él llamó toy building blocks, un juguete de construcción basado en cubos de madera tradicionales, pero hechos de plástico con un interior hueco y cuatro postes en la parte superior. Aunque los Christiansen empezaron trabajando con este modelo, luego introdujeron mejoras a los cubos, y los convirtieron en ladrillos de perfecto encaje automático. Esto dio pase, en pocos años, a la elaboración de un sistema estructurado de construcción que desafiaba la imaginación de los niños para crear diversas formas con las piezas disponibles. El modelo del ladrillo fue patentado en 1958. Ese mismo año Ole Kirk Christiansen murió de un infarto al corazón. Godtfred Christiansen tomó las riendas de la compañía tras la muerte de su padre, y es bajo su mando que esta creció de manera definitiva e imparable. En 1962 se incluyeron ruedas – sumando movimiento al juego – y en 1964 se presentó el primer producto con manual de construcción. En este tránsito los bloques fueron ampliando su oferta en cuanto a tamaño y posibilidades. La pasión del público tendrá un hito en 1968, con la inauguración del primer parque Legoland del mundo, ubicado, por supuesto, en Byllundt. Al abrir una oficina de ventas en los Estados Unidos en 1975, la historia de la familia que fabricaba juguetes de madera cambió definitivamente. Los niños que crecieron armando sencillas figuras de camioncitos con ladrillos son ahora los adultos que se maravillan ante la minuciosidad necesaria para encajar pequeñas y versátiles piezas y armar complejos barcos piratas. Además, otro acierto de la marca ha sido asociarse con franquicias para desarrollar productos exclusivos con figuras de Avengers o de Star Wars. Así, el Halcón Milenario o la Estrella de la Muerte son de los productos más cotizados. Por cierto, LEGO es la abreviatura de dos palabras danesas, leg godt, cuyo significado es ‘jugar bien’. Superando desde el 2015 a Mattel como la mayor juguetera mundial de ventas, la empresa mantiene su sede social en Billund, cuenta 7800 empleados y está presente en más de 130 países.

CREEPSHOW: Un clásico del terror que vuelve como serie de TV en el 2019

CREEPSHOW‘Creepshow’ una deliciosa antología que unía comedia y terror estrenada en 1982 con Stephen King y George A. Romero como grandes impulsores del proyecto – con una secuela en 1987 y una tercera entrega en el 2007 – resurge como una serie de televisión avalada por Greg Nicotero, quien ya se encargó de los efectos de maquillaje de la segunda entrega, y quien acaba de cerrar un acuerdo con el servicio de streaming Shudder para dirigir, producir y supervisar artísticamente la serie. Conviene recordar que Shudder es una plataforma propiedad de AMC especializado en thrllers, obras de suspense y propuestas de terror. Nicotero se encargará de realizar el primer episodio y la idea es que cada nuevo capítulo sea rodado por un director diferente. Está previsto que ‘Creepshow’ llegue a Shudder en el 2019, aunque todavía es demasiado pronto para anunciar una fecha concreta. El que sí ha querido expresar su entusiasmo ante el proyecto ha sido el propio Nicotero: ‘Creepshow’ es un proyecto muy cercano a mi corazón. Es uno de esos títulos que abraza el verdadero espíritu del terror… las emociones y escalofríos celebradas de sus auténticas formas artísticas; ¡el cómic traído a la vida! Me honra continuar esta tradición siguiendo el espíritu en el que fue creada. Como sabéis, ‘Creepshow’ nació en 1982 como un homenaje a los cómics de terror de los años cuarenta y cincuenta que tanto DC como EC editaban con plena libertad antes de la creación del Comics Code Authority que regularía desde entonces el contenido que podía aparecer en las páginas de los tebeos americanos. Con títulos clave como ‘House of Mistery’,’Vault of Horror’ o ‘Tales from the Crypt’ aquellos cómics habían encendido la imaginación de unos jóvenes Romero y King hasta tal punto que tomaron la determinación de rendirles pleitesía en un filme que refleja de forma fidedigna la espléndida mezcla entre humor negro y caústico y terror “a lo bestia” que plagaba las páginas de las citadas cabeceras. Con tal idea en mente, y queriendo trasladar al espectador sentado en la butaca de cine la sensación de estar leyendo una de esas revistas que tanto habían marcado a varias generaciones de lectores, Romero y King deciden vertebrar la cinta a través de varios segmentos completamente independientes, unidos por transiciones animadas de la revista ficticia ‘Creepshow’ volando por un típico vecindario de los suburbios de cualquier ciudad norteamericana y con un prólogo y un epílogo centrados en un chaval – Joe Hill, el hijo de King y autor de la imprescindible ‘Locke & Key’, una de las mejores series de cómic que se editan actualmente – obsesionado por la misma que hará lo que tenga que hacer para poder seguir leyéndola. Contando con un reparto relativamente estelar para el modesto presupuesto que maneja la producción, por los “capítulos” de ‘Creepshow’ veremos pasearse a nombres de toda índole, desde intérpretes con carreras completamente asentadas que poco o nada tenían que ver con el género de terror como George Kennedy, Leslie Nielsen, Hal Holbrook, E.G.Marshall o Viveca Lindfors a actrices como Adrienne Barbeau, musa del horror y el fantastique ochentero en títulos tan indispensables como ‘La niebla’ (‘The Fog’, 1980) o ‘1997: rescate en Nueva York'(‘Escape from New York’, 1981), ambas del maestro Carpenter, pasando por caras por aquél entonces casi desconocidas como las de Ted Danson o Ed Harris, ambos en uno de sus primeros papeles para la gran pantalla tras una dilatada carrera televisiva. De tremendo éxito en su año de estreno – considerada un sleeper generó una taquilla de algo más de 21 millones de dólares para los 8 de presupuesto con los que había contado -,’Creepshow’ conocerá dos secuelas cinco y veinticinco años más tarde. La primera, fechada en 1987 y aun con la implicación de Romero, que cederá la labor de dirección a un tal Michael Gornick, y King, aunque ahora no con historias originales, atesora todavía en sus tres historias parte del encanto que se deriva de su predecesora, consiguiendo que el filme vuelva a ser un éxito de taquilla. Lo mismo no se puede decir, en ningún aspecto que queramos considerar, de la muy olvidable segunda secuela del 2007, un sub-producto carente de imaginación y editado directamente en formato doméstico en el que se nota la ausencia de los dos creadores originales, siendo inmerecedora portadora del nombre de ‘Creepshow’, una producción que siempre estará completamente atada a su tiempo y que, no obstante, sigue mostrándose igual de simpática hoy, a como lo hizo a finales de 1982. Han pasado 36 años de su estreno marcando una época y hoy se anuncia su regreso, para alegría de muchos que lo extrañaban, quienes esperan que Shudder busque ir en esa misma línea. Ya solamente falta que acierten con los guionistas y que cada director sepa imprimir su sello a cada uno de los episodios.

AGFA CLICK: Cámaras sin fronteras

AGFA CLICKImprescindible en cualquier colección de cámaras antíguas, la Agfa Click fue fabricada durante los años 70. Las fotografías que realizaba eran en formato cuadrado, similar al de las cámaras de 126. Para su correcto funcionamiento, necesitaba dos pilas PX625 que alimentaban el fotómetro. La cámara era de lo más básica ya que no tenía ningún tipo de posibilidad de elegir velocidad de obturación ni apertura de diafragma. Simplemente era cargar y disparar. Además tenía la posibilidad de acoplarle un flash tipo cubo. Hay que agregar además que la Agfa Click utilizaba una película de 35 mm con el sistema de carretes Rapid. Cabe destacar que este sistema apareció en 1964 para competir con los carretes 126 de Kodak. La película era la habitual de 35 mm pero iba introducida en unos cartuchos especiales de metal. Comparada con el sistema habitual de 35 mm el sistema rapid era mucho más sencillo de cargar en la cámara. El funcionamiento era el siguiente: Se compraba uno de los cartuchos de metal que contenía la película, se metía a un lado de la cámara y el extremo de la película simplemente se introducía en otro cartucho vacío que había al otro lado. Una vez terminado no era necesario rebobinar, el cartucho vacío ahora estaba lleno y listo para llevarlo a revelar mientras que el que se había comprado ahora estaba vacío y se usaba como receptor de la próxima película que uno comprara. Esto tenía otra ventaja y es que, si por accidente se abría la cámara, ni la película expuesta ni la virgen se echaban a perder. Como podéis imaginar, con estas características, el diseño de la cámara era sencillo, pero proporcionaba a su vez una sensación de robustez que combinada con ese aspecto tan retro lo cual daba como resultado una cámara de lo más atractiva. Como curiosidad, la película utilizada en los carretes Rapid es la misma que las recientemente descontinuadas de 35mm. Es por ello que hoy en día, todavía se pueden seguir usando estas cámaras y su precio por lo demás, es de lo más económico, por lo que no habría ningún problema de hacerte con una de ellas.

EL MICROFONO: Un dispositivo acústico diseñado para amplificar sonidos

EL MICROFONOEs increíble que la hayamos pasado por alto hasta el momento, pero el micrófono tiene una interesante historia que vale la pena destacar. Ante todo, debemos decir que se trata de un transductor electroacústico, cuya función consiste en traducir las vibraciones debidas a la presión acústica ejercida sobre su cápsula por las ondas sonoras en energía eléctrica, lo que permite por ejemplo grabar sonidos de cualquier lugar o elemento. En 1827, Charles Wheatstone utilizó por primera vez la palabra “micrófono” para describirlo, la cual procede de los vocablos griegos “micrófono” (pequeño) y “phon” (sonido). Para el año de 1876 el famoso Alexander Graham Bell, registraba su revolucionaria patente del teléfono que él llamaba “Telégrafo hablado” que incluía un micrófono funcional utilizando un electroimán. Una definición muy conocida del micrófono es, dispositivo electromecánico que utiliza vibraciones para crear una señal eléctrica proporcional a la vibración que suele ser una onda de presión de aire. A partir de ahí el desarrollo de los micrófonos fue una sucesión de aplicaciones que permitieron el aparecimiento en 1877 del micrófono de “contacto suelto” o “carbón”, un diseño no magnético que tomaba como base el uso de partículas conductoras de carbón que también se usan en los teléfonos. El año siguiente se mostraba al mundo el nuevo micrófono de bobina móvil. Y se seguía investigando todo su potencial, así que la llegada del siglo XX mostró a los sorprendidos humanos, muchos nuevos modelos y aplicaciones del micrófono como el micrófono de condensador práctico que fue exhibido en 1917. Los inventores dejaron de ser solitarios experimentando sobre la microfonía porque para el año 1931 la empresa Western Electric que se había dedicado a la investigación en este sentido desde años atrás, patentó el primer micro dinámico: el modelo 600, serie 618. Ese mismo año la famosa RCA, hizo lo propio ocn el primer micrófono de cinta bidireccional: 44ª de imán permanente. No solo en Norteamérica se progresaba en sentido de microfonía porque para 1947 se inauguraba la que con el tiempo se convertiría en un gigante en la producción e investigación de los micrófonos la AKG de Viena, Austria. En 1948, Neumann lanza el micro a válvulas U47, Un micro de condensador con patrón conmutable entre cardioide y omnidirecciona, con válvulas U47 fue presentado por Neumman en el año de 1948 y el que como anécdota se puede mencionar que lamentablemente hizo famoso al mafioso Frank Sinatra que lo prefería por sobre el resto de micrófonos y tal preferencia contribuyó a su difusión. Para más allá de mediados del siglo XX, irrumpieron los micrófonos de fabricación asiática, con la presentación en 1962, de los denominados AT.1 y AT.3 MM que usaban cápsulas estereofónicas que también comenzaron a venderse a los fabricantes de productos de audio y que eran producidas en la fábrica Audio.Technica Corporation fundada en Tokio por Hideo Matsushita. Esta fábrica también contribuyó a la microfonía con la fabricación de los auriculares de condensador ATH-8 y ATH-7, que supusieron toda una novedad en el campo de la microfonía y audio. Es sorprendente la gran cantidad de micrófonos que se producieron en esos años y que cada uno se convirtió en un suceso de ventas, debido a las cualidades que cada uno mostraba y que era claro está resultado de la constante investigación que se llevaba a cabo en todo el mundo. El 1978 fue el año que el mundo conoció los micrófonos de la llamada Serie 800 producidos por Audio-Technica Ltd. de Leeds, Inglaterra. Y en los años 90 el micrófono de condensador AT 4033, y por primera vez una planta de producción de micrófonos, auriculares, mezcladores de micrófonos y sistemas inalámbricos logra ser catalogada dentro de la certificación de calidad ISO9002. Fue Audio-Technica la que tuvo un gran crecimiento durante esa década con sus productos, debido a su constante innovación que la convirtió en todo un referente para los especialistas en microfonía, tanto que le valió ser la marca oficial de micrófonos y auriculares en el evento deportivo del 1996, los Juegos Olimpicos de Atlanta, Estados Unidos, lo sería también en los juegos de Sydney Australia en el 2000. Liderazgo mundial que confirmaría con el lanzamiento en 1998 del micrófono con condensador a válvulas de estudio AT4060. Hoy en día existen toda una suerte de micrófonos de todo tipo y para toda exigencia y actividad lo que en alguna medida sirvió también para permitir que los costos que del mismo eran muy altos en los principios de la microfonía se fueran abaratando aunque debido a la tecnología empleada de los nuevos micrófonos algunos modelos sigan siendo muy caros, sobretodo los destinados a la amplificación de gran alcance, y pese a ello como hemos dicho antes, hay toda clase de micrófonos al alcance de todos, de uso doméstico hasta uso industrial y con el nuevo siglo, algunos de tecnología de punta que hacen parecer muy obsoletos los primeros micrófonos que se vislumbraron cuando Graham Bell hacía sus primeros inventos. Con tal versatilidad los micrófonos se convirtieron en parte de la vida diaria, tanto que llegaron a crearse y convertirse en muy populares los micrófonos de juguete con la misma técnica pero adecuados al uso infantil. ¿Qué nos deparara el futuro?

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