CASIO SL-880: De regreso en el tiempo

Casio SL 880Hoy en día, si queremos hacer alguna cuenta matemática y no somos muy duchos en números, basta con coger el móvil, abrir la app de calculadora que iOS y Android tienen por defecto, y calcular. O incluso si estamos por ejemplo con un MacBook basta con llamar a Siri y darle las cifras y acciones para que ella misma nos informe del resultado. Sin embargo, hace 30 años, en los vetustos 80, no había esas opciones, pero sí una herramienta que a los que somos de Letras nos solucionó muuuuchos exámenes de Mates: la calculadora. Sí, había profesores que te obligaban a guardarla, pero siempre existía una manera de usarla. Y de entre todos los modelos, la Casio MG-880 era uno de los más populares. ¿Por qué? No sólo porque era solar y te duraba media vida, sino porque tenía dos cosas que la hacían ideal para el ambiente escolar y practicar la procrastinación total durante las aburridas y soporíferas clases: música y además un videojuego implementado. Una versión rudimentaria de un matarmarcianos tipo Space Invaders que consistía en disparar a cifras de números. En plena fiebre retro -nada da tanto dinero como la nostalgia-, Casio, que sigue vendiendo sus míticos relojes de hace 3 décadas en Amazon, ha anunciado que sacará una versión de su mítica calculadora al mercado. Cambia el número de modelo, que esta vez será la Casio SL-880 para adaptarla al mercado actual, con una pantalla más grande de lo que solíamos estar acostumbrados. Pero vamos, que por lo demás es lo mismo: una calculadora básica con función de porcentajes, batería normal y energía solar. De momento la SL-880 saldrá sólo para el mercado japonés a partir del 23 de marzo, a un precio de unos 2000 yenes, unos 15 euros solamente. Un precio estupendo para que los treintañeros tengan de vuelta toda una joya retro de esa década, los años 80, que se ha convertido en algo más que una moda que volvió. Y es que, ¿quién quiere una aburrida app en un móvil todo pantalla cuando puede sacar en el curro una mítica calculadora Casio? ‘Poser’ total, pero con estilo. Ojala Casio se decida a estrenarla fuera de Japón.

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FOKKER Dr.I: Un icono de la aviación que hizo historia

Fokker Dr.IVenga ya, habría que ser valientes para subirse a uno de esos aeroplanos sin estar seguro que se podía regresar con vida luego de haberlo conducido en solitario por los cielos. Sin embargo, los había. Como sabéis, el Fokker Dr.I (Dreidecker, ‘triplano’ en alemán) fue un caza alemán de la Primera Guerra Mundial construido por la compañía de Anthony Fokker. Cuando irrumpió en el frente occidental a finales de 1917, pilotado por ases legendarios como el “Barón Rojo”, Manfred von Richthofen, su reducido número alcanzó un impresionante palmarés de victorias en combate. Gracias a la tremenda agresividad y habilidad de sus pilotos, sembraron la inquietud entre sus enemigos. Precisamente el del “Barón Rojo” se hizo muy conocido ya que estuvo pintado de un rojo brillante y era tan temido que el solo aparecer en combate, provocaba la huida de los ingleses…. menudos cobardes estos piratas. Hacia la primavera de 1917, casi todas las compañías importantes de aviación trataban de fabricar un caza triplano. Pero fue el astuto neerlandés Anthony Fokker quien consiguió el éxito. Estaba tan ansioso por aventajar a sus rivales que no descanso hasta conseguirlo. El último prototipo de los talleres Schwerin era el D.VI (una designación de la compañía, no relacionada con el D.VI que más tarde se fabricaría) proyectado para la Luftfahrtruppen (fuerza aérea) del Imperio Austrohúngaro. En junio de 1917 el jefe de diseño Reinhold Platz con la colaboración del ingeniero jefe Möser rehízo rápidamente los planos, y el D.VI surgió a la luz hacia primeros de julio de 1917. Era el primer triplano alemán, y fue inmediatamente evaluado por el teniente Werner Voss, ya por entonces un famoso as. Platz había diseñado anteriormente biplanos de caza extremadamente avanzados, con alas completamente cantilever, y proyectó de igual manera el D.VI, ya que la corta envergadura del triplano facilitaba el uso de alas sin riostras. Los dos planos inferiores iban unidos a la parte superior e inferior del fuselaje, y los únicos montantes eran tubos de acero en ” V ” invertida que soportaban un plano superior situado muy por encima del fuselaje. Este plano era el único que disponía de alerones, controlados por medio de ligeras varillas. Movido por un motor rotativo Oberursel Ur.II de 110 cv, el D.VI se comportó excelentemente en las pruebas de vuelo, pero antes de ser enviado en agosto a Hungría, se aumentó la envergadura del plano superior y de los alerones. Para eliminar ligeras vibraciones alares, se añadieron montantes de madera ligera y sección currentilínea en ” I “, que unían los planos cerca de la punta. El armamento consistía en dos ametralladoras LMG 08/15 de 7,92 mm. El D.VI a menudo denominado incorrectamente V3, fue seguido por el primero de los Fokker en poseer un número Versuch (experimental), el V4. El 11 de junio de 1917 se encargaron dos triplanos V4, con alerones contrapesados y desescuadrados en las puntas alares. En agosto se pidió un cierto número de triplanos V7 con motores más potentes, tales como el Siemens-Halske Sh.III de 160 cv, el Oberursel Ur.III de 160 cv, el Le Rhône fabricado por Steyr de 145 cv y el Goebel Goe. III de 170 cv. Todos ellos tenían alas modificadas, con envergadura incrementada en pasos iguales de abajo arriba. Mantenían los montantes interalares en ” I ” y tenían alerones y timones de profundidad con contrapesos; los de los alerones se extendían hacia fuera de las puntas alares. Pese a la falta de datos disponibles, la potencia de su motor indica que los prototipos V de caza fueron probablemente superiores a los triplanos de serie. Se construyó aún otro triplano de investigación, el D.VII, con una designación que se haría famosa aplicada a un caza completamente diferente, seis meses más tarde. Fokker era de la opinión de que el mejor motor de caza era el Mercedes D.III, de seis cilindros en línea refrigerados por agua, y una potencia de 160 cv. Convencido como siempre de que los fabricantes alemanes estaban “en contra suya” a causa de sus fantásticos éxitos y de su nacionalidad neerlandesa, Fokker se lamentaba de que, al tener la compañía Albatros un contrato en exclusiva para la totalidad de los motores D.III, él se veía obligado a utilizar motores rotativos de inferior calidad. De hecho, los rotativos eran más apropiados para el ligero triplano, como demostró el D.VII. Este triplano único, construido en julio-agosto de 1917 al tiempo que los prototipos con motor rotativo, tuvo un motor D.III y resultó inevitablemente más grande y pesado. El diseño parecía estar equivocado en todas partes; el fuselaje debió ahondarse en el punto de unión con el plano inferior, el motor quedaba demasiado alto y la cabina hubo de desplazarse hacia atrás para compensar la masa del motor refrigerado por agua. La visibilidad y maniobrabilidad eran malas y el triplano D.VII fue rápidamente abandonado (para hacer justicia al motor, debe decirse que fue utilizado en el soberbio, y por otra parte distinto, caza biplano Fokker D.VII de 1918). El teniente Voss empleó más de 20 horas en la evaluación de los dos prototipos triplanos V4 en agosto de 1917, hasta que a finales de ese mes los encontró satisfactorios. Por entonces ambos habían entrado en acción en el frente, pilotados en alguna ocasión por el propio Fokker (utilizando el uniforme de un oficial alemán, voló en misiones operativas para probar su mecanismo de sincronización, a pesar de ser ciudadano de un país neutral). Fokker recibió un pedido inmediato de 318 triplanos, designados Dr.I (Dr. de Dreidecker, triplano), excepto los tres primeros, denominados F.I. Voss realizó su primer vuelo operacional en el Fok.103/17 (Fokker nº 103 del año 1917), el segundo prototipo V4, el 30 de agosto de 1917. En esta misión reclamó una victoria. Dos días después, el 1º de septiembre, von Richthofen consiguió su 60ª victoria pilotando el V4 original (102/17). Volando con la Jaddgeschwader 1 (JG1) de von Richthofen, los dos prototipos consiguieron éxito tras éxito. Voss monopolizó el segundo Dr.I (103/17) y consiguió un destacado palmarés de 20 victorias confirmadas en 24 días, antes de morir derribado en una lucha clásica, el 23 de septiembre, contra no menos de seis cazas Royal Aircrarf Factory S.E.5 a del 56º Squadron. Los Dr.I de producción llegaron a la JG1 a partir del 12 de octubre de 1917. Su fama se había extendido ampliamente, y los pilotos de von Richthofen los esperaban ansiosos. La estructura del Dr. I era típica de Fokker y Platz, con una construcción mixta muy resistente. Los planos eran casi totalmente de madera, con acero en las juntas principales y en las uniones de las riostras. Cada plano tenía una única caja de vigas, con largeros principales de madera dura ahusada (perforada según un patrón para aligerarla) unidos por costillas empotradas. Los bordes de fuga eran de cables, y de ahí su característica apariencia festoneada cuando el recubrimiento textil se barnizaba y estiraba. El corto fuselaje y la cola estaban cuidadosamente soldados en hormas de tubos de acero preconformado, añadiéndose carenajes de madera ligera previamente a su recubrimiento en tela. El tradicional tren de aterrizaje con resortes de caucho tenía el eje carenado con una aleta característica de muchos de los cazas Fokker. Otro rasgo común de la época era la ausencia de deriva; la única superficie vertical de cola era un simple timón redondeado que pivotaba en el extremo final de fuselaje. El pequeño depósito de combustible se encontraba inmediatamente detrás del motor y debajo de las ametralladoras; el armamento usual, raramente alterado en la práctica, consistía en dos ametralladoras LMG 08/15 (comúnmente apodadas “Spandau”) con tolvas de munición en el fuselaje, detrás del depósito, y las culatas dentro de la cabina. Todos esos elementos juntos componían un caza sencillo, relativamente barato y muy ágil, que con el motor estándar sde 110 cv podía trepar más rápidamente que muchos aviones más potentes y girar con menor radio, un factor vital en el combate evolucionante. En los años veinte, los monoplanos sin riostras iban a convertir a Fokker en el mayor fabricante mundial de aviones civiles de transporte. Durante un año escaso a partir de octubre de 1917, los 318 triplanos Fokker Dr.I, más los dos prototipos, se auparon a un lugar de privilegio en el panteón de la fama de la aviación militar. Como en el caso del Sopwith Triplane en el que se inspiraba, la razón principal de ello estribó en los brillantes aviadores que los pilotaron. Nunca ha existido en la Historia de la Aviación una unidad tan famosa como la JG1 de Richthofen, denominada a menudo ” el circo volante de Richthofen ” a causa del gran número de cazas bajo un mando único, de sus cuidadosamente planeadas y organizadas técnicas de combate y, principalmente, de sus brillantes y a menudo personalísimos esquemas de color. Naturalmente los 318 Dr.I de producción equiparon no sólo los cuatro Jagdstaffeln (escuadrones de caza) de la JG1, sino algunas otras Jagdgeschwader. Desde finales de noviembre el Dr.I empezó a ser numéricamente significativo en el frente occidental; y no deja de sorprender que un número relativamente pequeño de aviones de un diseño básicamente anticuado llegara a alcanzar una reputación tan enorme. Esa reputación está, por supuesto, íntimamente ligada a la del “Barón Rojo” Rittmeister Manfred Freiherr von Richthofen, un aristócrata alemán que fue el as de mayor palmarés de la I Guerra Mundial y quizá el más famoso piloto de caza de todos los tiempos. Aunque la mayoría de sus victorias las había obtenido en otros tipos de avión, prefirió el Dr.I a otros biplanos más rápidos y continuó volando en él, casi siempre exclusivamente en misiones de combate durante 1918. Precisamente en uno de los Dr.I en que volaba regularmente encontró la muerte el 21 de abril de 1918, cuando fue derribado casualmente por los australianos, cuando volaba a tan baja altura en persecución de un Sopwith Camel sobre el frente del Somme. Fue enterrado con honores militares por sus enemigos; mientras que los restos de su Dr.I fueron recogidos por la RAF en Valheureux, y parte de ellos se conservan en el museo Richthofen de su ciudad natal. El último Dr.I fue entregado en mayo de 1918, época en que empezó a fabricarse con urgencia el marcadamente superior Fokker D.VIII para reemplazarlo. Nunca hubo más de 171 triplanos en servicio (el punto más alto se alcanzó a primeros de mayo de 1918, y el número había descendido a 125 hacia mediados de junio), y durante el verano la mayoría de los Dr.I supervivientes fueron transferidos a los Jastas de defensa del territorio en Alemania. A pesar de ello, muchos ases continuaron utilizándolos; Josef Jacobs , del Jasta 7, aún conservaba dos ejemplares pintados de negro para su uso personal a finales de septiembre de 1918, mientras el resto de su Staffel volaba el D.VII. Otros famosos pilotos del Dr.I fueron Hermann Göering (22 victorias), Kurt Wolff (33),Werner Voss (48), Erich Löwenhardt (53), Ernst Udet (62), y naturalmente Manfred von Richthofen (80). El hermano de Manfred, Lothar, fue también un famoso piloto de caza, que sobrevivió a la guerra sólo para morir en un accidente aéreo en 1922. Muy pocos triplanos sobrevivieron al armisticio. El avión serie 152/17, en el cual Manfred von Richthofen obtuvo tres victorias, estuvo en exhibición en el museo Zeughausen de Berlín, pero fue destruido por un bombardeo aliado durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, sólo unos pocos Dr.I originales sobreviven en los museos, pero si muchas replicas, ya que su fama ha crecido con el paso del tiempo y se han hecho muy populares, no extrañando verlos volar, emulando a su famoso antecesor.

MOTOROLA RAZR 2018: La resurrección de un sueño

MOTOROLA RAZR 2018No cabe duda que la nostalgia está arrasando en estos últimos tiempos, y este tipo de terminales ‘retro’ están teniendo más repercusión de lo que podríamos esperar, algo que ha llamado la atención de varias compañías por las ganancias que pueden obtener. Es por ese motivo que Lenovo anunció el relanzamiento de uno de los modelos emblemáticos de Motorola. El Razr, que equipará algunas nuevas tecnologías para las pantallas plegables. Hará lo mismo que Nokia que apostó por la nostalgia con los modelos 3310 y 8810, fabricados por HMD Global. El CEO de Lenovo, Yang Yuanqing, ha explicado en el Mobile World Congress (MWC) realizado en Barcelona que “nuevas tecnologías”, especialmente las pantallas plegables, facilitan “más y más innovación” en el diseño de ‘smartphones’. En declaraciones al portal TechRadar, el directivo aseguro que “la tecnología de las pantallas plegables cada vez aportan más innovación al diseño de nuestros teléfonos inteligentes. Así que en referencia a la marca Motorola Razr, es posible que el teléfono se desarrolle o sea una realidad muy pronto”, aunque ha declinado ofrecer más detalles sobre los planes de la compañía. Como sabéis, la familia Motorola Razr fue comercializada entre 2004 y 2007, y a ella pertenecen modelos como V3, V3i, V3c, V3m, V3x, V3xx o maxx. Se caracterizó por su diseño tipo ‘clamshell’ o concha con tapa y su escaso grosor, lo que la convirtió en una de las series más populares de Motorola, con millones de unidades vendidas en todo el mundo. De confirmarse la información avanzada por Yang Yuanqing, Lenovo prevé emular a otros fabricantes de teléfonos como HMD, que ha lanzado reediciones actualizadas de móviles clásicos como el Nokia 3310 o el 8110, esta última presentada, precisamente, en el último MWC 2018. Las primeras noticias sobre una posible actualización del Motorola Razr la tuvimos en mayo de hace 2 años, cuando el fabricante sugirió que podría lanzar al mercado una nueva variante del teléfono en formato smartphone plegable. Desde entonces no habíamos tenido nuevas noticias del posible teléfono… hasta ahora. Por el momento, aunque son muchos los que esperan la llegada de un nuevo Motorola Razr al mercado, la ambigüedad del CEO de la compañía no aclara demasiado, por lo que también podría suceder que simplemente viéramos la marca Razr en un nuevo concepto de móviles plegables del fabricante. A estar muy pendientes al respecto.

TIMEX SINCLAIR: Sensación de vivir

Timex Sinclair 1000Hablar de la empresa Sinclair es muy complejo… una larga lista de entes empresariales creados y renombrados, todo ello aderezado con un variado juego de estrategias empresariales. A finales de los años setenta, la empresa de Clive Sinclair llamada Science of Cambridge, inició un proyecto para fabricar el primer ordenador integrado de Sinclair, el modelo ZX80. Pero, en noviembre de 1979, la empresa cambió de nombre: a partir de esa fecha pasó a llamarse Sinclair Computers. Aunque se afirmó que el equipo ZX80 fue comercializado por Science of Cambridge, la verdad es que bajo esa empresa solo fue diseñado; la comercialización fue efectiva bajo el nuevo nombre de Sinclair Computers. En la mayoría de fuentes que hablan del ordenador ZX80, ese equipo es considerado como el primer modelo fabricado por una empresa de Clive Sinclair… pero antes de ese proyecto, existió un ordenador de tipo «kit» llamado MK-14 diseñado en coincidencia con el momento en el que Clive decidió cambiar el nombre de la empresa Sinclair Instrument por Science of Cambridge. El equipo Microcomputer Kit 14 o MK-14 fue lanzado al mercado en el año 1978, y no se considera un ordenador final al no ser entregado al cliente totalmente ensamblado. También es importante destacar que en el ordenador Sinclair ZX80, el cliente también debía soldar y ensamblar algunas partes. Pagando una cantidad de dinero extra, un cliente podía adquirir el equipo ya ensamblado. En Marzo de 1981 la empresa Sinclair Computers lanzó al mercado la segunda versión del ordenador ZX80, modelo que fue llamado ZX81. Pero ese segundo modelo de ordenador personal también fue lanzado bajo un nuevo nombre empresarial: en ese mes de Marzo de 1981, Sinclair Computers fue renombrado como Sinclair Research. Bajo la nueva nomenclatura fue, poco tiempo después, diseñado y comercializado el histórico ZX Spectrum. Pero antes de la llegada del mítico ZX Spectrum, Sinclair decidió acceder al mercado americano por medio de una coalición… creó una «joint venture» o «empresa conjunta» al asociarse con Timex Corporation. Bajo la nomenclatura Timex Sinclair fue lanzado al mercado en Julio de 1982 el ordenador Timex Sinclair 1000. En realidad, la salida de una versión americana fue anunciada para el Sinclair ZX80, pero realmente salió con la actualización posterior conocida como Sinclair ZX81. Por lo tanto, el Timex Sinclair 1000 era, inicialmente, un ZX81 con un modulador de televisión NTSC, en lugar del PAL europeo. Muy poco tiempo después, los modelos TS-1000 comercializados incluyeron 2 Kilobytes de RAM… el doble de lo que incorporaba el ZX81. Un año después, en Julio de 1983, fue lanzado al mercado un nuevo modelo llamado Timex Sinclair 1500 que incorporó 16 Kilobytes de memoria RAM, y una carcasa del estilo a la lanzada para el ZX Spectrum europeo de la empresa británica Sinclair. En Noviembre de 1983 fue lanzado el modelo Timex Sinclair 2068, la última máquina diseñada para el mercado norteamericano antes de que Timex Sinclair desapareciera en la primavera de 1984. En realidad, el modelo TS-2068 era un ordenador ZX Spectrum adaptado para el mercado norteamericano, incluyendo 48 Kilobytes de RAM más otros 24 Kilobytes de ROM. En los primeros ordenadores personales de 8 bits de los años ochenta el monitor no era un componente más; lo normal en aquellos años «analógicos» era utilizar la televisión de casa con el ordenador. Aquello creó una división entre el mercado: en Norte América, Japón, unos pocos países asiáticos más, y algunos países sudamericanos, se utilizaba el sistema analógico de televisión llamado NTSC; en el resto del mundo se utilizaba el sistema analógico PAL o PAL/SECAM. Por lo tanto, y bajo una simple deducción, se podría obviar la aclaración de que el modelo Sinclair ZX81 incorporaba un modulador de televisión PAL, y el Timex Sinclair 1000 un modulador NTSC. Una empresa llamada Timex Computers of Portugal fabricó ordenadores hasta el año 1984, para Timex Sinclair, pero con la extinción de la segunda, decidieron continuar fabricando aquellos equipos basados en los europeos Sinclair… pero para el mismo mercado europeo en lugar del norteamericano. Llegados a este punto, existen dos versiones: una afirma que fabricaron ordenadores sin consentimiento de Sinclair hasta el año 1989; otra versión afirma que fabricaron ordenadores que únicamente podían ser comercializados en países europeos – o con sistema PAL implantado – donde la británica Sinclair no estuviera establecida. El caso es que el modelo original TS-2068 fue fabricado y comercializado en Europa bajo el nombre de Timex Computer 2068; para ello la empresa portuguesa tuvo que realizar una serie de modificaciones en el equipo para poder adaptarlo al nuevo mercado europeo como, por ejemplo, incluir el modulador PAL. Otra curiosidad es que Timex Computer of Portugal fabricó ordenadores para el mercado polaco, equipos vendidos a través de la empresa PZ PolBrit International… el gobierno comunista vigente en aquellos años no permitió a la empresa portuguesa exportar directamente el equipo a Polonia. Entonces nació un nuevo modelo UK 2086 (Unipolbrit HomeKomputer 2086) vendido por PZ PolBrit International para Timex Computer of Portugal. A finales de la década de los años ochenta, Timex Computer of Portugal pudo comercializar directamente sus equipos en Polonia. Otro dato curioso; la empresa Timex Computer con sede en Portugal lanzó al mercado en 1984 un nuevo modelo Timex Computer 2048 o TC-2048 que, en realidad, era la recuperación del proyecto diseñado por Timex Sinclair para el mercado americano que iba a ser llamado Timex Sinclair 2048. Aquel equipo Timex Computer 2048 era un modelo de 48 Kilobytes totalmente compatible con el ordenador ZX Spectrum 48K, pero incorporando una carcasa y teclado que mejoraba a la incluida en el Timex Sinclair 2068. Volviendo a la americana Timex Sinclair, y a su fallido modelo Timex Sinclair 2048… sobre ese extraño suceso existen dos versiones. Una versión afirma que se inició el proyecto del modelo TS-2048, siendo el tercer equipo de un total de cuatro diseñados para el mercado americano, y nunca fue comercializado porque el TS-1500 había sido fallido; ésta versión no tiene sentido si poco tiempo después fue comercializado el TS-2068. La otra versión, que entendemos como la más lógica, es la que afirma que el modelo TS-2048 es, en realidad, el equipo que finalmente se llamó TS-2068, pero que fue renombrado por una curiosa historia: Lou Galie, vicepresidente de Tecnología en Timex afirmó en una entrevista que Danny Ross, presidente de Timex Computer Corporation, se equivocó en la presentación de aquel equipo y lo llamó TS-2068 en lugar del nombre correcto de TS-2048. Cuando Lou Galie quiso corregir a su presidente, Danny Ross le dio indicaciones de para renombrar el equipo, le sonaba mejor el nombre que había mencionado por error. Aunque diversas fuentes afirman que Timex Sinclair diseñó cuatro equipos «clon» -adaptados al mercado americano – de los modelos británicos de Sinclair, todo apunta a que, en realidad, diseñó los tres equipos comentados en este artículo, y la empresa Timex Computer of Portugal decidió rescatar el nombre del fallido Timex Sinclair 2048 para lanzar un modelo TC-2048, ya adaptado al mercado europeo, y que fue una mejora del Timex Sinclair 2068 americano y del Timex Computer 2068 europeo. Lo que está claro es que la historia de Timex Sinclair se inició porque Sinclair quiso lanzar su ordenador en el mercado americano, y aquella creación, y aquella empresa conjunta creada, acabó en un ordenador diseñado por Timex Computer of Portugal para el mercado europeo, fabricado en Europa y comercializado en cierto modo a espaldas de la empresa británica de Clive Sinclair. La empresa Timex Computer of Portugal tuvo tiempo de lanzar un tercer modelo llamado Timex Computer 3256 – ó TC-3256 – que desapareció en el año 1989 cuando la empresa con sede en Portugal cerró su línea de producción.

FUJIFILM X-A5: Retro por fuera y nueva por dentro

Fujifilm X-A5Fujifilm acaba de presentar la nueva X-A5, una cámara sin espejo (también conocida como CSC o EVIL) que se une a la serie X que protagoniza la gama de entrada del catálogo del fabricante. Esta nueva Fujifilm X-A5 reemplaza a la X-A3, y es la cámara sin espejo más pequeña y ligera de la serie lanzada al mercado hasta la fecha. Mientras que las especificaciones y posibilidades de los modelos X-T2, X-T20 y X100F hacen que a los entusiastas de la fotografía se nos caiga la baba, Fujifilm no ha olvidado el sector más casual. del mercado renovando una de sus cámaras más bonitas que recuerda a las clásicas cámaras de fotos que se usaban en los 80. Envuelto en un cuerpo retro de lo más elegante, nos encontramos con un sensor de imagen APS-C de 24.2 megapíxeles (con un filtro de color Bayer), enfoque automático de detección de fase, transferencia automática de imágenes por Bluetooth y grabación de vídeo en calidad 4K. Todavía tiene una pantalla táctil capaz de inclinarse 180 grados que permite fotografiar escenas desde casi cualquier ángulo y entre sus principales novedades encontramos un conector para micrófono, un claro guiño para todos los youtubers que busquen una cámara económica pero con grandes prestaciones. Además, cuenta con una amplia variedad de modos de película, con 11 opciones para adaptarse a una amplia gama de temas, desde retratos hasta paisajes. El sector más profesional, no obstante, seguro que se fija más en otras características de la cámara como la lente que acompaña a la Fujifilm X-A5. Se trata de un objetivo XC15-45mm f / 3.5-5.6 OIS PZ es el primer lente motorizado de esta línea de la marca, convirtiéndose en la opción de zoom más compacta y liviana para el usuario. Sin ir más lejos pesa solo 136 g (4,8 onzas) y cuenta con una distancia focal de 15 mm. En cuanto a su precio y disponibilidad, la nueva Fujifilm X-A5 ya está a la venta por 599.95 dólares. Si lo deseas también puedes comprar el objetivo de forma independiente por 299.95 dólares.

¿A QUE NO TE DAN GANAS DE ABRAZARLO?: La historia del oso de peluche

Oso de PelucheTodos estamos familiarizados con el juguete más famoso de la historia: el oso de peluche. Se puede ver a este icónico juguete en distintas situaciones, ocasiones y lugares: desde los osos de felpa para los bebés y niños, protagonista de películas, hasta los obsequiados en el día de San Valentín. Como sabéis, desde tiempos prehistóricos el hombre ha buscado formas de entretenimiento y diversión, pero ¿de donde surge la idea de un oso de peluche? Su origen es incierto. Sin embargo, existen varias aproximaciones. Lo que sí es seguro es como obtuvo su nombre “Teddy bear” (nombre con el que se los conoce popularmente a los osos de peluche en Estados Unidos). La historia cuenta que en Noviembre del año 1902(durante el conflicto por la en la frontera entre Mississippi y Louisiana), el ex presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt (cuyo sobrenombre era “Teddy”), había sido invitado para salir de cacería por el gobernador de Mississippi Andrew H. Longino. Había otros invitados a la competencia, la mayoría de los cuales consiguieron matar algún animal. Viendo esto, un conjunto de asistentes de Roosevelt, dirigido por HoltCollier, acorralaron, golpearon y ataron a un sauce a un Oso Negro Americano, luego de una larga y agotadora persecución con una jauría canina. Cuando llamaron a Roosevelt, sugiriéndole que dispare contra el animal para obtener prensa, este se negó indignado, considerando a esta conducta como antideportiva y dio ordenes explicitas de que el se le disparara al oso solo para sacarlo de ese estado de agonía en la que lo habían dejado. Se plasmó este incidente en una tira cómica, con el diseño de un oso maniatado por un cazador y un Roosevelt enojado, pero muy pronto se dejó de lado este dibujo y se optó por un modelo de un cachorro de oso. Este último, es el que le sirvió de inspiración a Morris y Rose Michton para la fabricación de osos a modo de juguetes. Ellos tenían una tienda en Brooklyn donde ofrecían dulces y otros artículos. La noche que vieron la caricatura, Rose formó un pedazo de terciopelo de felpa y le dio forma de oso. Le coció unos botones como ojos y lo exhibió en su ventana al día siguiente: era el ‘oso Teddy’. Más de un docena intentó comprar el oso. Los Michton creyendo necesitar un permiso de la Casa Blanca para producir los peluches enviaron el original a Roosevelt como un regalo para sus hijos, además de pedir permiso de ponerle su nombre. La idea fue aceptada y tan famoso que el matrimonio se dedicó a vender los peluches como símbolo del Partido Republicano para la elección de 1904. Y desde entonces conquistaron al mundo entero.

MY BLOODY VALENTINE (1981): Caras vemos, corazones no sabemos

MY BLOODY VALENTINEDurante el día de San Valentin de 1961, se produce un accidente en una mina de Canadá, dejando varios muertos. Sin embargo, sólo uno de ellos sobrevivió, Harry Warden, según relata una leyenda local. 20 años después, el alcalde decide volver a celebrarlo el 14 de febrero, que no se había repetido desde aquel trágico suceso. Al dar a conocer la noticia, algunos habitantes comienzan a recibir unos extraños paquetes que contenían corazones humanos. Ese es el argumento de la cinta canadiense My Bloddy Valentine (Sangriento San Valentin) realizado en 1981 y que participa del ya hoy famoso recurso de ambientar las matanzas del asesino en una festividad específica (en este caso el Día de San Valentín) y su desarrollo es bastante arquetípico, si bien con algunas ligeras diferencias. La película, para empezar, desecha el acostumbrado rollo adolescente para incluir un elenco de jóvenes adultos pueblerinos en un ambiente bastante logrado. Los integrantes del elenco realmente se sienten como gente de pueblo, y para variar la película está dotada de un argumento interesante y no es simplemente una concatenación de escenas violentas entrelazadas con diálogos. Realmente hay una historia detrás de lo que ocurre y es algo que se agradece. Al igual que en la mayoría de estas películas, casi todas las muertes ocurren en una misma noche, cuando el silente asesino vestido de minero y con pica al hombro se dedica a despachar a todos aquellos que cometen el error de celebrar el día de los enamorados. Los personajes (cosa rara en este tipo de producciones) son agradables y tienen un carisma más allá de servir de mero pasto para las apetencias sangrientas del público. El clímax transcurrido en la mina está muy bien realizado, y es de hecho una de las mejores secuencias de la película al mantenerse dentro de los límites de lo verosímil: aquí los personajes no se enfrentan al asesino más que lo estrictamente necesario para poder huir. La revelación final, si bien un tanto predecible y tirada de los pelos, es al menos lo suficientemente discreta para no chirriar demasiado, y la película incluso se permite el lujo de dejar abierta la posibilidad de una continuación que por supuesto nunca llegó. Su principal inconveniente sin embargo, tiene que ver con un problema común en la mayoría de estas películas producidas durante dicha década, y es que el sistema de censura realizó severos cortes a la cinta omitiendo la mayoría de las escenas de violencia que mostraban, entre otras cosas, el sobresaliente trabajo del creador de efectos especiales Tom Hoerber, sin los cuales la película pierde gran parte de su fuerza. De haber lanzado la película tal como se había realizado, hubiese tenido un impacto mucho mayor y sería recordada hoy en día como un clásico entre las cintas de terror de aquella década. Sin embargo, un remake en 3-D producido en el 2009 trajo la feliz consecuencia de que Lionsgate adquiriera los derechos de la cinta original y sacara una edición “Unrated” en la que recupera todas las grandes escenas gore que originalmente tuvieron que ser eliminadas para su lanzamiento. Esta edición, en el caso de que podáis haceros con ella, es absolutamente recomendable y eleva My Bloody Valentine a la categoría de uno de los pocos slashers ochenteros fuera de las sagas más populares (es decir, aquellas con máscara de hockey o guante de cuchillas) que realmente valen la pena.

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