CANON MS300 MICROFILM SCANNER: Fotografía real de un documento original

CANON MS300 MICROFILM SCANNER¿Qué viene a la mente cuando oímos la palabra “microfilm”? ¿Misterio e intriga? ¿Espías y agentes secretos? Lo cierto es que el microfilm no encierra más misterio que una fotografía que haya sido tomada con un rollo de película de 35 milímetros. No obstante, puede influir en la vida cotidiana de diversas formas. El prefijo “micro” que interviene en la formación de la palabra “microfilm” quizás confunde un poco. En realidad, lo que es pequeño no es la película en sí, sino la imagen registrada en ella. Examinemos un poco este asunto. Hay tres diferencias básicas entre un microfilm y una instantánea normal. Primero, la instantánea puede contener imágenes de personas o paisajes, mientras que el microfilm es más bien un almacén de información impresa. Segundo, el tipo de película que se utiliza para una instantánea es diferente de la que se utiliza para un microfilm, porque este ha de reproducir detalles pequeños, como las letras de una página impresa. Tercero, la instantánea acostumbra a terminar positivada en papel fotográfico mientras que el microfilm por lo general termina positivado en película. ¿Has visto alguna vez un lector de microfilms en una biblioteca? muchas guardan en microfilm documentos históricos o que ya no se imprimen, así como libros y revistas que no tienen en existencias. Por ejemplo, si un estudiante quisiera investigar documentos muy antiguos, podría encontrarlos en microfilms, sin necesidad de recurrir al original que generalmente son de difícil acceso. Asimismo tiene aplicaciones en el campo educativo e industrial y se utiliza en compañías de seguros y en los archivos gubernamentales, tanto a nivel nacional, como regional y local. Los beneficios más notables de su uso son la capacidad de limitar el espacio de almacenamiento para los documentos y la reducción de los costos de producción de tales documentos. La microfilmación también reduce el precio de la reproducción, ya que el costo del papel impreso es mucho mayor que los de microfilm. Otros beneficios de la microfilmación y la preservación de documentos es la esperanza de vida de estos documentos. El proceso moderno de microfilmación asegura la preservación de documentos de hasta 500 años. Debido a que el microfilm es una fotografía real de un documento original, se elimina la mala interpretación que viene con las formas tradicionales de la trascripción. También es mucho más fácil acceder y ver un documento microfilmado, ya que el único equipo que necesita es una lente microscópica. En cuanto a su origen, aunque la mayoría de las personas piensa que se trata de un adelanto del siglo XX, se remonta a finales del siglo XIX. Durante la guerra franco-prusiana de 1870-71, René Prudent Dagron utilizó un tipo primario de microfilm para enviar mensajes con la ayuda de palomas mensajeras entre las ciudades francesas de París y Burdeos. Para este microfilm rudimentario, llamado película, se fotografiaban mensajes utilizando una emulsión sobre vidrio; cuando la emulsión se secaba, la desprendían del vidrio y formaban con ella pequeños rollitos que luego ataban a las palomas. Aunque el primer lector-impresor de microfilms salió a la luz en 1928, fue la aparición del primer lector-impresor automático de microfilms en el año 1957 lo que dio comienzo a la revolución del microfilme. Este aparato no solo permitía leer las microimágenes sino que también hacía una copia de tamaño normal sobre papel. En 1958 se produjo otro importante adelanto en la revolución de los microfilms: la Computer Output Microfilming (microfilmadora de salida de ordenador), o C.O.M., método mediante el cual los datos de ordenador se convierten en microimágenes sin necesidad de pasos fotográficos intermedios. Además, hay otros dos campos en los que también se utilizan microfilms. El primero, y mucho más antiguo, es la microfilmación de documentos originales, como por ejemplo mapas, planos, facturas, cheques bancarios, certificados de nacimiento y otros documentos valiosos. El segundo campo es la micropublicación, sistema utilizado cuando se quiere vender o distribuir información nueva que solo está en forma de microfilm, al cual puede accederse a través de un lector de microfilms y Canon a lo largo de los años, siempre ha tenido los mejores. Ahora, ¿qué piensa cuando oye la palabra “microfilm”? ¿Verdad que ha perdido su halo misterioso?

Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: