MATRIOSKA: De Rusia al mundo

MatrioskaCon el 2018 FIFA World Cup Russia a escasos días de su inicio, toca referirnos en esta oportunidad – para estar a tono con la cita mundialista – de unas curiosas muñecas de origen ruso hechas de madera con varios tamaños y que se guardan una dentro de la otra, como si fuera una sucesión infinita. Es la llamada matrioska y cuyo número mínimo que pueden encontrarse una dentro de otra es de cinco y hasta un máximo de veinte. Ello dependerá de lo grande que el artesano decida hacer la primera de las muñecas, en el interior de la cual irán todas las demás una dentro de otra. “Hay muchas versiones del origen de la matrioska. Según la más acertada, la muñeca apareció en 1898 en Moscú en el estudio de la familia Mamontov, unos famosos comerciantes y filántropos rusos”, dice Vera Polyakova, curadora del Museo Artístico y Pedagógico de Moscú. El juguete recibió originalmente el nombre de matryona, que significa “madre”, pero sonaba tan serio que la gente empezó a usar su diminutivo, “matrioska”. “En este estudio, el artesano que trabajaba con madera Vasily Zvezdochka y el artista Sergey Malyutin diseñaron el primer modelo del juguete. La primera matrioska tenía ocho figuras”.La figura externa de la primera matrioska era de una niña rusa con un vestido y una pañoleta sosteniendo un gallo y los juguetes del interior retrataban niños rusos. La leyenda sobre la historia de estas muñecas está vinculada al libro del búlgaro Dimiter Inkiow, en el que se cuenta que un carpintero de nombre Sergei salía todas las mañanas al bosque y en una de las frías madrugadas rusas encontró un trozo de madera muy bonito, estuvo pensando durante mucho tiempo que tallar y al final se decidió por una muñeca a la que llamo Matrioska. Le salio tan bien que en lugar de venderla y ganar dinero, se la quedo. Todos los días el carpintero hablaba con su muñeca, hasta que en una ocasión esta le contesto. Al cabo de los días, Sergei se daba cuenta de que su muñeca estaba triste y le pregunto a que se debía, Matrioska le contesto que se sentía sola y que ella quería una hija, el carpintero le dijo que podría tallarla pero que le dolería mucho porque tendría que abrirla. Matrioska le dijo que adelante y que las cosas importantes requerían de sacrificios. Sergei creo otra muñeca y la llamo Trioska. Con esta segunda le pasó exactamente lo mismo y talló a Oska. Oska también estaba triste porque quería una hija, pero casi no quedaba madera en ella para poder hacer más muñecas. El carpintero tallo entonces a Ka, le hizo con bigotes y le dijo que era un hombre que no podía tener hijos. De esta manera metió a Ka dentro de Oska, a Oska dentro de Trioska y a Trioska dentro de Matrioska. Debido a su popularidad, las matrioskas empezaron a producirse en masa para venderse a Occidente y como consecuencia de ello han aumentado su variedad, traspasando sus límites tradicionales. Actualmente son el típico souvenir que cualquier turista quiere traerse de recuerdo a su país luego de haber visitado Rusia. Cada artesano hace sus propias muñecas, todas diferentes y convertidas en piezas de autor con mucho valor. De otro lado, regalar una matrioska tiene un gran significado para los rusos. Y es que cuando alguien te la regala, tienes que pedir un deseo y cuando éste se haya cumplido entonces y solo entonces podrás abrirla y ver la otra matrioska que hay en su interior y tendrás que volver a pedir un deseo. Esto lo tendrás que hacer hasta que llegues a la última de las matrioskas, que deberás entregar al descendiente de la casa, como símbolo de que vuela del nido. En un principio esto lo hacían solo las mujeres y encargadas de los hogares, ya que podían pedir los deseos para después ser ellas quienes le diesen la última a su hijo. Por este motivo si alguien te regala una matrioska y además conoce su significado, te está regalando su cariño en forma de una muñeca.

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