MERCEDES-BENZ 500K SPECIAL ROADSTER: Un clásico por siempre

Mercedes-Benz (W29) 500 K Special RoadsterA veces, en la Historia del Automóvil, encontramos injusticias que vienen desde muy atrás, como lo que le pasó al fundador de Renault. En esta ocasión nos tenemos que remontar a la floreciente Alemania nazi, antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial. En esa época se dijo mucho lo “Deutschland über alles”, lo que significa Alemania por encima de todos. Uno de los iconos de la industria alemana era el Mercedes-Benz 500K Roadster. Producido en Sindelfingen (donde continúa existiendo una fábrica de Mercedes en la actualidad) fue presentado en el Salón de Berlín en 1934. Era un prodigio tecnológico, suspensión independiente a las cuatro ruedas, motor 5.0 L8 (en línea) con 160 CV, velocidad y confort, descapotable, lujoso, etc. Resumiendo, un cochazo para gente acaudalada, de los más caros de la época. Por entonces, Hans Friedrich Prym era un industrial que había hecho dinero en Aquisgrán (cerca de Bélgica). Fabricaba botones y cremalleras, y con las ganancias de su trabajo se compró un 500K, pero no uno cualquiera, sino un Spezial Roadster, del que solo se fabricaron 29 unidades, con número de chasis 105380. Un mal día, se lo robaron, en los últimos meses de la II Guerra Mundial. Con el III Reich invadida por sus enemigos en todos los frentes, su suerte quedo sellada. Es así como en marzo de 1945 entraron desde Bélgica las tropas del General Maurice Rose el cual ordeno el arresto de Hans Friedrich Prym como otros tantos patriotas alemanes que defendían su país de la invasión enemiga. Solo por ello, sus propiedades fueron usadas por el ejército norteamericano temporalmente como base. Cuando salió de la cárcel se percató que su coche había sido robado y declarado ‘botín de guerra’ por lo que fue llevado a los EE.UU. Tuvieron que pasar varias décadas para que su hijo consiguiera, luego de un largo juicio, recuperar el coche. Este se encontraba en manos de un coleccionista holandés que pagó por él casi 3,8 millones de dólares en California en el 2011. Por su escaso número y condición, este coche está muy apreciado en el mercado de históricos. Como sabéis, estos autos suben de precio cada vez que cambian de manos. Cuando el coleccionista quiso exhibirlo en la Techno Classica de Essen (Alemania) en marzo, ya había una reclamación puesta por la familia Prym, y el coche fue requisado por orden judicial. Luego de un largo juicio, un tribunal regional de Hamburgo consideró como legítima la reclamación de la familia y al fin pudieron recuperarlo. Hans Friedrich Prim ya podía descansar en paz.

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