MENUDA DIVERSIÓN: ¿Que tan bueno eres en el Juego de la Rana?

Juego de la RanaConocido en algunos países iberoamericanos como el juego del sapo, se trata de un juego de lanzamiento de precisión múltiple donde se intenta introducir un determinado número de fichas o discos en los múltiples agujeros que existen en la mesa de la rana. Algunos de ellos tienen obstáculos que dificultan la precisión del lanzamiento. La mesa es de madera, aunque también hay metálicas. En la parte superior tiene varios agujeros, en el centro una rana sentada con la boca abierta, delante de la misma un molino, a los lados dos puentes y dos agujeros, y por detrás tres agujeros. Las fichas son de acero. Las partidas se suelen celebrar a diez tiradas. Si la moneda entra en la boca de ahumada gana 500 puntos. Hay quienes le atribuyen el origen de este juego a una antigua leyenda Inca. En esta cultura los sapos eran venerados por sus poderes mágicos. En los días festivos se arrojaban piezas de oro en los lagos, siendo que si un sapo saltaba y comía la pieza, este se convertía en oro y se le concedía un deseo al tirador. En homenaje a tantos deseos hechos realidad, el Inca manda a construir un gran Sapo de oro, con el cual se divertía toda la realeza. Era un juego de suspenso y destreza, donde la danza y la alegría se mezclaban en un solo rito: PUKLLAY SAPU (jugar al sapo). Otros historiadores sostienen que hace miles de años en el Egipto de los Faraones ya se practicaba un juego similar al de “La rana”. Los egipcios practicaban varios juegos de salón, entre ellos “el juego de los ladrones”, que Martín Walker refleja en su obra “Los Egipcios”. Otro egiptólogo, M. Beltrán del Alisal, también da alguna pista acerca de este juego, que en algunos aspectos coincide con lo expuesto por M. Walker. Sea cual sea su verdadero origen, lo cierto es que en la época moderna, las mesas donde se practicaba el “juego de la rana” fueron unas de las principales diversiones que tenían los pasajeros en la cubierta de los grandes trasatlánticos de principios de siglo. Pero es en el norte de España, y sobre todo en Asturias, donde ‘El juego de la rana’ es más popular, su práctica era habitual en las sidrerías, donde era habitual que se realizaran competencias personales e individuales. Las reglas del juego de la rana son muy sencillas, ya que lo único que se premia es la puntería del jugador. En tanto que el reglamento es para aplicar en competiciones o encuentros cuyo objetivo es alcanzar premios o clasificaciones. La definición que sobre este juego da el Diccionario de la Real Academia Española, dice: “Juego que consiste en introducir desde cierta distancia una chapa o moneda por la boca abierta de una rana de metal colocada sobre una mesilla, o por otras ranuras convenientemente dispuestas’. Es decir, que la finalidad del juego es lanzar unas pequeñas fichas metálicas, haciendo puntería, y meterlas por la boca de la pequeña rana de metal. Las principales cualidades que deben reunir quienes practican el juego, son buena vista, buen pulso y mucha serenidad. En algunos campeonatos se juega sólo con la rana, y la puntuación es fácil, cada ficha que entra por la boca de la rana vale 1 punto o tanto, y las demás cero puntos, ganando el jugador o equipo que sume mayor número de puntos o tantos al final de la partida. Pero si se juega de forma más recreativa con una mesa que tiene varias opciones la puntuación es: Rana 50 puntos, Molinete 25 puntos, Puentes: 10 puntos y agujeros 5 puntos, sumándose los que se vayan consiguiendo en cada tanda de 10 fichas. La mesa generalmente es de madera, aunque también hay metálicas. Sobre ella se colocan, en el centro una rana sentada con la boca abierta, delante de la misma un molino, a los lados dos puentes y dos agujeros, y por detrás tres agujeros. Las fichas son de acero. Cada jugador lanza 10 fichas por tirada. Se suman los puntos obtenidos según dónde se metan las fichas, Rana, Molinetes, Puentes Agujeros. En cada partida, cada uno de los participantes juega diez tiradas y el que acierta más veces, gana. Hoy lucha por sobrevivir en un mundo cambiante pero siempre se encontrará uno, listo para que usarlo y pasar un momento de diversión.¿no os parece?

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