UNA DELICIOSA TENTACIÓN: El conejo de chocolate de Pascua

Conejo de chocolateEs Semana Santa y que mejor ocasión para saborear un conejo de chocolate. Pero, te has hecho la pregunta ¿de dónde viene esa tradición, y por qué suelen estar huecos? La verdad es que no me había hecho la pregunta antes, pero luego de hacer las averiguaciones correspondientes, he aquí su historia. Ante todo es bueno saber que como suele ocurrir con la mayoría de las fiestas “cristianas”, la Pascua tiene sus raíces en la época pagana. Y es que la llegada de la primavera europea luego de un duro invierno, fue celebrada en prácticamente todas las culturas, normalmente relacionándola con divinidades de la fertilidad, ya que supone el renacer de la tierra con el que vuelve a despertar la vida. Para los cristianos, la Pascua marca una de las festividades más importantes, ya que es el día en el que se conmemora la “resurrección” de Jesús tras haber sido “crucificado”; se mantiene por lo tanto el paralelismo con el sentido de “renacer”. Las distintas ramas del “cristianismo” celebran de formas diferentes el domingo de Pascua, pero es curiosa la forma en la que elementos como los huevos decorados o el conejo de chocolate parecen haberse extendido por todo el planeta. Como sabéis, el conejo es un animal que siempre se ha relacionado con la fecundidad, probablemente debido a su gran capacidad de procreación. El final del invierno marca también la época de cría de los conejos, que se multiplican con facilidad. Así, se relacionan con la fertilidad, y esta simbología no tardo en ser absorbida por el “cristianismo”. Sin embargo, ¿desde cuándo se vistió el conejo de Pascua de chocolate? Parece ser que la costumbre de convertir al simbólico animal en un dulce capricho se originó en el siglo XIX, y aunque su creación no está del todo clara, se sabe que fue gracias a la iniciativa de unos pasteleros alemanes. Durante las primeras décadas del siglo, comenzó a extenderse por los países centroeuropeos la moda de crear conejos con masas dulces, aunque finalmente se impondría el chocolate como material predilecto para tentar a los más golosos. El conejo de Pascua de chocolate no tardó en propagarse en los Estados Unidos gracias a que los emigrantes europeos, mayoritariamente alemanes, quienes trasladaron la costumbre al país americano, donde terminó por popularizarse. La tradición cuenta que el conejo llega durante la Pascua cargado de cestas con huevos de colores, caramelos y chocolates para los niños, que deben buscarlos por el jardín antes de darse el atracón dulce. Y, ¿por qué los conejos de chocolate suelen estar huecos? La pregunta puede parecer algo tonta, pero cuando eres un niño devorador de chocolate la verdad es que supone un chasco hincarle el diente a un gran conejo de cacao y descubrir que está vacío por dentro. Uno de los motivos se relaciona con las décadas convulsas de principios del siglo XX, especialmente con la Segunda Guerra Mundial, que dejaron a Europa y Estados Unidos con problemas económicos y de abastecimiento de muchos productos. En años de penurias, el chocolate no era una prioridad, así que cuando comenzó a recuperarse el mercado, se impusieron las figuras huecas para ahorrar costes. Es evidente que una figura de chocolate que está vacía por dentro supone un gran ahorro para el fabricante, y aunque hoy en día también se pueden encontrar conejos macizos, predominan los huecos. Más allá del ahorro, las compañías defienden las figuras huecas ya que permiten utilizar chocolate de mayor calidad, y también resultan mucho más agradables para el consumidor. En efecto, al morder las orejas al conejito de chocolate y descubrir que esta hueca, resulta fácil de consumir al tener una textura más agradable y normalmente con mucho más sabor. Venga ya, en estas fiestas ¿te comerás un conejo de chocolate?

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