SÍMBOLOS DE AÑO NUEVO: La curiosa historia de los fuegos artificiales

fuegos-artificialesComo no podía ser de otra manera, los fuegos artificiales se originaron en la China hace 2,000 años y está relacionada con la invención de la pólvora. La leyenda más conocida es que se originó por accidente cuando un cocinero chino que trabajaba en una cocina al aire libre mezcló carbón, ácido sulfúrico y nitro (todos productos conocidos en la cocina de esa época). La mezcla se quemó y cuando fue comprimida en un tubo de bambú explotó. Desde entonces, a los fuegos artificiales se les atribuyo el poder de evitar a los espíritus malignos y los fantasmas, que eran ahuyentados con los estallidos que originaban. Precisamente el Año Nuevo chino es un evento muy popular que se celebra con fuegos artificiales los cuales se dice que sirven para ahuyentar a los malos espíritus y traer el bienestar y la buena suerte a quienes nacieron bajo su influjo. Generalmente se acredita a Marco Polo de traer el conocimiento de la pólvora a Europa en el siglo XIII, donde se le dio uso con fines militares, como cañones y armas de fuego. Los italianos fueron los primeros en producir la pólvora con esos fines y los alemanes no tardaron en seguir su ejemplo, siendo en Nüremberg donde se alcanza un mayor adelanto científico. De otro lado, los ingleses también estuvieron fascinados por los fuegos artificiales que fueron muy populares durante el reinado de Isabel I, quien incluso nombro a un responsable para que se encargue especialmente de la realización de esos eventos. Merece destacarse que los fuegos artificiales fueron monocromos hasta el siglo XIX, ya que se utilizaba el sodio casi en exclusiva. Se necesitaron determinados adelantos químicos para introducir los vivos colores que disfrutamos hoy. Los fuegos artificiales tienen una importante presencia en la vida actual, ya que se utilizan en celebraciones de todo tipo, especialmente las que se llevan a cabo en diversas ciudades del mundo la noche del 31 de diciembre para saludar la llegada del Año Nuevo, iluminando el cielo con sus luces de colores. Asimismo, el avance de la tecnología ha marcado un punto clave en este arte y es que ahora (a diferencia de sus inicios en que todo se hacia manualmente) mediante un ordenador se puede programar su lanzamiento, creando así disparos sucesivos con unos intervalos de milésimas de segundo. Con esta técnica se comenzaron a disparar las conocidas “secuencias digitales” o de “fuego progresivo” en las que los fuegos artificiales van formando movimientos como abanicos, recorridos, etc. Estos avances han logrado que actualmente podamos ser testigos de bellísimas creaciones impensables con los medios tradicionales. Venga ya ¿que nos deparara el futuro en este campo?

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