HORTEN HO 229: El caza furtivo de la Luftwaffe

HORTEN HO 229El Horten Ho-IX (a menudo llamado Gotha Go 229 o Ho 229 debido a la identidad de los elegidos como fabricantes de la aeronave) fue un prototipo de cazabombardero nazi que lamentablemente llegó demasiado tarde a la Segunda Guerra Mundial como para haberse fabricado en forma masiva. Diseñado por los hermanos Horten (pioneros en aviones de ala total sin cola y oficiales de la Luftwaffe) y construido por Gothaer Waggonfabrik AG, se trata del desarrollo favorito personal del jefe de la Luftwaffe alemana, el Reichsmarschall Hermann Göring, y fue la única aeronave en acercarse más a la satisfacción de su requisito de prestaciones “1000, 1000, 1000”. A principios de los años 1930 los hermanos Reimar y Walter Horten, maestros en el diseño de aviones sin unidad de cola se interesaron en el diseño del ala volante como método para mejorar el rendimiento de los planeadores. Realizaron inicialmente, hacia 1931, una serie de veleros. El gobierno alemán estaba financiando clubes de planeadores en ese momento debido a que la producción de aviones militares estaba prohibida por el Tratado de Versalles tras la Primera Guerra Mundial. El diseño de ala volante eliminaba cualquier “resistencia innecesaria”, y las superficies, al menos en teoría, tienen poca resistencia al avance. Un ala volante permite una configuración con desempeño similar a un planeador con alas que son más cortas, y por tanto resistentes, y sin la necesidad de sufrir la resistencia al avance que impone el fuselaje. En 1943, el Reichsmarschall Göring publicó una solicitud de propuestas de diseño para producir un bombardero que fuese capaz de transportar 1.000 kg de carga a más de 1.000 km y a 1000 km/h: el Proyecto 1000×3. Bombarderos convencionales alemanes podrían alcanzar centros de mando enemigos en Gran Bretaña, sin que se sufrieran pérdidas a manos de la RAF. En ese momento no había forma de cumplir estos objetivos. Los Horten consideraban que la baja resistencia de vuelo del diseño del ala podía cumplir todos los objetivos: mediante la reducción de la resistencia aerodinámica, la potencia de crucero puede ser reducida hasta el punto de cumplir otros requisitos. Presentaron su proyecto privado (y celosamente vigilado), el Ho IX, como base del bombardero. El Ministerio del Aire del Reich (Reichsluftfahrtministerium) aprobó la propuesta Horten, pero ordenó la adición de dos cañones de 30 mm, ya que consideraban que los aparatos también podrían ser útiles como cazas debido a que su velocidad máxima estimada seguía siendo significativamente más alta que la de cualquier aeronave enemiga. El Ho 229 fue construido en forma mixta, con una sección central y cabina del piloto en estructura de tubos de acero y el resto de madera. El uso de la madera se debe a la escasez de aleaciones ligeras como el aluminio. Se añadió carbón (conductor eléctrico) a los contrachapados y a la pintura para atenuar su visibilidad ante los radares. Además, el avión tenía un tren de aterrizaje retráctil triciclo y un paracaídas de freno para los aterrizajes. El piloto se sentaba sobre un asiento de eyección impulsado por un resorte. El primer Ho IX V1, voló el 1 de marzo de 1944. Lo siguió en diciembre de 1944 el Ho IX V2 con motor Jumo 004 (el motor BMW 003 era el escogido pero no estaba disponible en el momento). Göring creyó inmediatamente en el diseño y ordenó producir una serie de 40 aviones en Gotha como el RLM Ho 229 antes de que se designara con su nombre definitivo. El programa se resintió cuando el único Ho IX V2 se estrelló después de que un motor se incendiara el 18 de febrero de 1945 tras sólo dos horas de vuelo. De hecho, se ordenó la fabricación de más de 20 prototipos y aviones de pre-producción. El 12 de marzo de 1945, el Ho 229 se incluyó en la Jäger-Notprogramm para acelerar de la producción de armas de bajo costo. Durante las etapas finales de la guerra, militares de los EE. UU. iniciaron la Operación Paperclip, un esfuerzo de diversos organismos de inteligencia para apropiarse de armas avanzadas de investigación alemanas, y para evitar que dicha tecnología cayera en manos de los rusos. Un planeador y el Horten Ho 229 V3, que estaba en el montaje final, fueron capturados y enviados a Northrop Corporation en los Estados Unidos para su evaluación y desde entonces se conservan en el Museo Nacional del Aire y el Espacio. El Ho 229 se asemeja más a un bombardero B-2 actual que a cualquier otro avión de la Segunda Guerra Mundial, lo que deduce que estos últimos – así como los Northrop -fueron construidos con tecnología robada a los nazis. Su parecido con el Ho 229 es verdaderamente sorprendente.

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