JAGUAR SS 100 1937: Una joya con historia

jaguar ss 100 Ante todo bueno es recordar que el SS 100 no es de la época en la que la marca Jaguar existía. A partir de 1933, SS Cars Ltd., cuyas siglas se extienden de la fabricación de los sidecars de las motos Swallow Sidecar Company, produjo coches completos en vez de simples carrocerías de coches deportivos. El SS 100 Jaguar fue así la evolución lógica del SS 90 en 1935: de estilo deportivo, con un comportamiento en carretera impecable, potente y con un precio accesible. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la empresa SS cambiaba de nombre para llamarse Jaguar. El SS 100 fue, por tanto, el primer golpe de Jaguar, un golpe maestro. Ya desde el punto de vista óptico gustaba con sus ruedas de radios, sus alas redondeas, sus grandes faros protegidos contra roturas por imponentes rejillas, sus portezuelas escotadas, el cuero y las maderas de la cabina, un estilo perfectamente conforme con la elegancia de las líneas británicas. El chasis, creado especialmente para el SS 100 se componía de un marco de fresno reforzado con paneles en aluminio. Con sus ejes rígidos y sus muelles semielipticos, la suspensión, con amortiguadores de fricción de aceite, era relativamente dura, como en todos los deportivos británicos de la época. Ninguna concesión al confort de los pasajeros. Pero el comportamiento en carretera, la dirección, los frenos de tambor de las cuatro marchas complacían al conductor deportivo amante de circular de forma regular. El motor tenía una potencia generosa gracias a sus carburadores y a sus válvulas en cabeza. En el primer año, el SS 100 se entregaba exclusivamente dotado con un motor de 2,7 litros de desarrollaba 100 caballos. En cambio, en 1937, el capot largo encerraba una variante de mayor cilindrada y más potencia. Su volumen de 3.485 cc le proporcionaba 125 caballos, una velocidad máxima punta de 162 km/h y una aceleración de 0 a 100 kmh en 12 segundos. Así, el SS 100 atendía a los deseos de su clientela en materia de aceleración y de velocidad. El rey Miguel de Rumania fue uno de los fervientes defensores de este Jaguar de excepcional belleza. El SS 100 había demostrado sus cualidades en diversas pruebas deportivas. En carreras de clubes y en numerosos rallies, tanto en la versión 2,7 litros como la de 3,5 litros, obtuvo notables éxitos. Este media 3,81 mm de largo, 1, 60 mm de ancho y 1,25 mm de alto. Su peso era de 1.190 kg. Desgraciadamente, solo se fabricaron poco mas de 300 ejemplares (las cifras exactas no son conocidas) de este biplaza tan seductor como apreciado. En efecto, la fiera de Coventry cerró los ojos definitivamente en 1940, con Londres y otras ciudades inglesas bombardeadas por la Luftwaffe, haciendo volar por los aires literalmente a los SS 100 aun en producción. Hoy es una joya del automovilismo, atesorada celosamente por sus afortunados propietarios.

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