FORD MODELO T: Cuando el coche dejo de ser elitista

Ford Modelo T En esta oportunidad nos referiremos a un automóvil que por su diseño simple y bajo precio se hizo inmensamente popular en los EE. UU. a inicios del siglo XX. Se trata del Ford Modelo T, producido por Henry Ford en su Ford Motor Company – ubicado en Detroit, Michigan – desde 1908 hasta 1927. .En general, se considera como el primer automóvil asequible, el coche que “puso América sobre ruedas”, gracias a la producción en línea de montaje en serie. Henry Ford dijo que construiría un vehículo para las grandes mayorías, que sea bastante amplio como para la familia, pero lo suficientemente pequeño como para que el mismo propietario pueda mantener y reparar. Se construyo con el diseño más simple que la ingeniería de ese entonces pueda concebir, para que tenga un bajo precio y ser adquirido por la mayor cantidad de gente, tal como en efecto ocurrió. Sí bien la producción del Modelo T se inició en 1908, los modelos de gama fueron 1909 a 1927.El Modelo T tenía un motor montado adelante de 2,9 lts. de cilindrada, de cuatro cilindros en línea y válvulas laterales que producía 20,2 CV (15 kW ) con el que lograba una velocidad máxima de 64-72 km / h. El consumo de combustible era del orden de 5 a 9 kilómetros por litro o 11,1 a 18,7 litros por cada 100 km. No era cosa sencilla conducir un Ford Modelo T: En primer lugar había que “darle manija”, esto es ponerlo en marcha manualmente y con gran cuidado ya que si no se atrasaba manualmente el avance del encendido. Tenía asimismo una palanca debajo del volante a la izquierda, para evitar el retroceso del motor si no arrancaba rápidamente, con posibles graves consecuencias para la mano del arrancador. Por otra parte, si el tiempo era frió y, a pesar de estar en neutral (punto muerto), el aceite frío de la caja de velocidades provocaba un arrastre que hacía arrancar intempestivamente al automóvil, con peligro para el conductor o sus acompañantes Salvados estos problemas, se comenzaba el viaje. El acelerador se operaba manualmente con otra palanca debajo del volante, ahora a la derecha. Empujando suavemente hacia delante el pedal de la izquierda se accionaba la velocidad “baja” y el vehículo comenzaba su marcha, para pasar al “alta” había que empujar hacia delante la palanca que se hallaba en el piso a la izquierda del conductor y luego soltar el pedal de la “baja” y así se circulaba regulando la velocidad con la mano derecha. Para frenar se empujaba el pedal izquierdo hasta la mitad de su recorrido y se accionaba el freno con el pedal derecho. Antes de bajar del auto había que tirar hacia atrás la palanca de la izquierda para que trabe el pedal y quede en punto muerto. Manteniendo esta disposición se podía utilizar la marcha atrás haciendo presión sobre el pedal central. No era nada sencillo manejarlo. Venga ya, a que era un asesino en potencia. Los primeros modelos tenían un magneto que generaba corriente para alimentar las bujías de encendido y las luces funcionaban a gas de acetileno por lo que había que cargar el gasógeno con carburo y agua y esperar que genere el gas, luego encender los faros con fósforos Después de 1915 se agregó una batería de 6 voltios, luces eléctricas y motor de arranque (que no era muy confiable ya que podía explosionar o incendiarse si se sobrecalentaba). Las ruedas eran de rayos de madera (ruedas artilleras), hasta 1926 y 1927 en que se reemplazaron por ruedas metálicas con rayos de acero y capacidad para gomas mas anchas. Hubo pocos cambios importantes durante toda la vida útil de este modelo aunque fue evolucionando de acuerdo a su época. A pesar de su tecnología obsoleta y su peligrosidad a la hora de conducirlo, su bajo precio en relación a otros coches, posibilito su permanencia en el mercado hasta 1927, llegando a fabricarse más de15.000.000 de unidades. Hollywood inmortalizó el Modelo T durante su existencia y fue el automóvil más popular utilizado por estrellas como Laurel y Hardy, los Keystone Cops, Ben Turpin y Clara Bow, y fue el coche protagonista en algunas de las mejores películas de cine mudo. Existe la creencia popular de que todos los Modelos T eran negros – como el que ilustra nuestra nota – pero también había de otros colores. Hoy incluso existen muchos Modelo T en manos de coleccionistas que saben apreciarlo.

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