OTRA JOYA DE LA LUFTWAFFE: Al rescate de un Dornier 17 que cayó en la Segunda Guerra Mundial

Dornier 17 En junio del año pasado dimos a conocer una noticia sobre el hallazgo de un Stuka alemán en el Mar Báltico, considerado el orgullo de la Luftwaffe. En esta oportunidad, la BBC informa que el último fin de semana empezaron los trabajos para recuperar del fondo del Canal de la Mancha otra aeronave alemana de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, se trata de un Dornier 17 que yace junto a la costa de Kent, en el este de Reino Unido, el cual será rescatado del fondo del agua. Será sólo el comienzo de un proyecto de restauración que llevará dos años y estará a cargo del Museo de la RAF (Fuerza Aérea Británica). Corría el verano de 1940 y Gran Bretaña se hallaba sola en Europa contra el éxito militar nazi, por entonces imparable. Durante semanas, filas y filas de aviones alemanes cruzaron la costa inglesa, con órdenes de destruir la RAF y allanar el camino para la llegada de las tropas de la Wehrmacht para liberar el país e integrarlo al Reich. Para ello, el Dornier 17 es uno de los pilares de las flotas de bombarderos alemanes encargados de librar lo que el Criminal de Guerra Winston Churchill, luego bautizaría como la Batalla de Inglaterra. Originalmente diseñado como un avión de reconocimiento rápido, delgado y fácil de manejar, había sido convertido por la Luftwaffe a mediados de la década de 1930 en un bombardero medio. Paso más de 70 años después de las grandes batallas aéreas que salvaron a Gran Bretaña y se creía que ningún Dornier 17 había sobrevivido.Hasta que, hace cinco años, un equipo de buzos descubrió los restos de un avión, recostado a 15 metros de profundidad en el banco de arena de Goodwin Sands. Estudios posteriores confirmaron que era un Dornier 17, casi entero. Es así como el museo de la RAF decidió rescatarlo y ponerlo en exhibición en su base de Hendon, en las afueras de Londres. Para ello gastará medio millón de libras, unos US$780 millones.Para Chris Goss, un historiador especializado en aviones militares, el hallazgo es “históricamente fantástico”: “Este avión va a ser el único de su tipo en el mundo. Hay pequeños trozos y piezas. El Museo de la RAF tiene un fragmento de una cola, por ejemplo, pero este avión está completo y por lo tanto su precio desde un punto de vista histórico es incalculable”.Se cree que el avión, que se estrelló el 26 de agosto de 1940, fue derribado por un caza de la RAF El avión herido voló hacia el sur, para rápidamente perder fuerza y altura. El piloto trató de llevar el avión hacia abajo en el agua. Pero cuando el ala tocó la superficie, perdió el control y el avión aparentemente volcó. El piloto y el observador sobrevivieron, mientras que los otros dos miembros de la tripulación murieron. El avión se hundió hasta el fondo, donde pronto fue cubierto por arenas movedizas. Las imágenes submarinas de los restos muestran que gran parte quedó intacta. Faltan algunas partes: las puertas de la bodega de bombas, el cristal de la cabina, las puertas del tren de aterrizaje. Probablemente éstas fueron arrancadas durante el aterrizaje forzoso. Pero el fuselaje, las alas, los motores y las hélices todavía están allí. Y también el tren de aterrizaje, con los neumáticos completamente inflados.Pero Bob Peacock, el buzo local y arqueólogo marino que encontró por primera vez los restos del avión y tomó las imágenes, dice que la nave está en un estado delicado y que su elevación y conservación no serán fáciles. En el Museo Técnico Alemán de Berlín tienen considerable experiencia en rescatar del agua a los aviones de la Segunda Guerra Mundial. El profesor del museo Holger Steinle declaro que los Dornier estaban hechos de aluminio, por lo que se corroe mucho en el agua de mar. Por eso les advierte a sus colegas británicos que no esperen demasiado. “En 20 o 30 años no quedará nada de ese Dornier. Así que inténtenlo. Pero no sean demasiado optimistas. Háganlo, pero no empiecen a soñar demasiado pronto”, avisa.Sin embargo, Mary Ryan, del Imperial College de Londres, es más optimista. Es la científica a la que el Museo de la RAF le encomendó encontrar una manera de detener la corrosión del avión. Trabajando con un pequeño fragmento ya rescatado, su equipo halló que al sumergirlo en una mezcla de agua dulce y ácido cítrico – más precisamente jugo de limón – se limpia el metal y se detiene la corrosión.Así, el museo ha construido dos túneles en su centro de conservación equipados con un sistema de boquillas de pulverización. Para los próximos 18 meses las dos mitades de la aeronave – las alas y el fuselaje – estarán empapadas en ácido cítrico durante 10 minutos cada media hora.Pero primero tienen que conseguir que el avión salga del agua en una sola pieza. Para ello, el museo le pidió a una empresa de salvamento marítimo, Seatech, que diseñara un marco especial que se construirá alrededor del avión bajo el agua. Buzos capaces de operar por tan sólo 45 minutos cuatro veces al día en aguas quietas – cuando el cambio de las mareas y la fuerte corriente en el banco de arena se retrasa temporalmente – tardarán hasta cuatro semanas en completar la tarea.Luego levantarán la estructura con el avión dentro, la colocarán en una barcaza y la llevarán por tierra por la carretera rumbo a su largo baño de jugo de limón. Si todo va bien, el avión podría ser expuesto en el plazo de dos años. Esperemos que así sea.

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