¿QUE LO HACE TAN ESPECIAL? : Rolls Royce, simplemente ser los mejores

Rolls Royce 1905A lo largo de los años, las palabras Rolls-Royce han sido la muralla que separa dos mundos. A un lado, la maravilla, al otro, la realidad. La maravilla, el espectáculo, la belleza superlativa han sido patrimonio de Rolls-Royce desde que se fundó la marca en 1906. Rolls-Royce nació por y para el lujo. Tuvieron siempre la más elitista de las vocaciones, la ambición de ser simplemente los mejores, los más exclusivos y los más caros. Todo esto quedó claro desde el primer día, desde que la empresa se presentó públicamente bajo el eslogan “los mejores automóviles del mundo”.Eso sucedía en marzo de aquel año , cuando la recién nacida Rolls-Royce presentaba su primer coche, el 30 CV. Aquel día fructificaba por fin el proyecto nacido en Manchester, en el Hotel Midland. En aquella jornada memorable se conocieron dos pioneros de la automoción, Henry Royce y Charles Rolls. El primero había fundado 20 años antes una fábrica de equipos eléctricos y mecánicos y en 1904 presentaba su primer automóvil. Por su parte, Rolls regentaba una empresa de venta de coches de lujo de marcas históricas, como Minerva, Mors y Panhard. Charles Rolls había oído maravillas de los coches de Henry Royce y le pidió algunas unidades para evaluar su calidad. Así fue como ambos emprendedores se conocieron y surgió el flechazo. Seducido por la exquisitez de los coches de Royce, Rolls dejó de lado su empresa y se unió a su nuevo amigo. La técnica y la exclusividad se daban la mano para que naciera Rolls-Royce, un nombre que siempre ha sido bandera del refinamiento y del glamour. El acuerdo entre ambos se cerró muy rápido. Venía a decir que Rolls tendría la exclusiva para vender los coches que fabricase Royce. Eso permitió que en el Salón de París de ese mismo año la nueva firma exhibiese varios modelos, entre ellos los 10 CV, los 15 CV y los 20 CV. También se pudo ver un motor de seis cilindros y 30 CV.El éxito del Salón de París llevó a la firma de un contrato entre ambos socios para unirse todavía con más fuerza. En ese documento se decidió que todos los coches, a pesar de ser todavía modelos de Royce, se llamasen Rolls-Royce. Después, en 1906, llegaría el primer coche de desarrollo conjunto y, a partir de ahí, décadas de éxitos.En la época en que nació Rolls-Royce era habitual que lo que hoy son los logotipos de las marcas fuesen unas originales mascotas que, a modo de mascaron de proa de un barco, se colocaban sobre las parrillas de los radiadores. Sin embargo, a Royce no le gustaban nada aquellos alegóricos animalitos fundidos en bronce, porque los propietarios de los coches tendían a cambiarlos por creaciones más vulgares. Por eso, en Rolls-Royce esperaron hasta 1911 para decorar sus frontales con un distintivo que, andando el tiempo, se ha convertido en bandera de la exclusividad. La estatuilla representa a una mujer inclinada hacia delante que se echa los brazos atrás para sujetar una capa o túnica arrebatada por el viento.Desde entonces, los Rolls-Royce montan sobre su radiador (que siempre recuerda a las columnatas de un templo griego) esta elegante pieza. Si bien ha sufrido algunas modificaciones, mantiene la estética inicial. Al principio estaban bañadas en plata, aunque, tras muchos robos, decidieron hacerlas en otro metal y niquelarlas. Esta es la historia de Rolls Royce, sinónimo de innovación, integridad y confiabilidad.

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