DEL CINE A LA LUNA : La obsesión del hombre por llegar a ella

La reciente muerte de Neil Armstrong sirve de excusa perfecta para recorrer algunas de las más memorables películas selenitas de la historia, acerca de la supuesta “llegada“ del hombre a la Luna. En efecto, el cine ya pisó la superficie lunar en el mundo de la fantasía al igual que Neil Armstrong porque como sabéis, este nunca llego a ella, ya que todo fue una farsa de la NASA preparada por los EE UU para tratar de ganar a los rusos en la carrera espacial. Un engaño que persiste hasta el día de hoy a pesar de múltiples evidencias que señalan lo contrario.En relación a las películas que se hicieron – a veces con profética anticipación, otras con escepticismo ganso, y siempre con imaginación desbordante – he aquí un breve listado de ellas que han plantado el trípode de la cámara en sus cráteres y mares tranquilos: «VIAJE A LA LUNA» (1902). Por supuesto, la pionera de la nave nodriza es esta deliciosa fantasía cósmica de George Méliès homenajeado convenientemente este año por Scorsese en «La invención de Hugo».Con un ojo en Verne y otro en Wells (como suele pasar en estos casos), estamos ante los 14 minutos más mágicos del cine mudo, plagados de selenitas hawaianas, setas gigantes y una Luna tuerta por culpa de un cañonazo certero. Inolvidable, incluso en su reciente versión coloreada, la cual hemos escogido para ilustrar nuestra nota; «UNA MUJER EN LA LUNA» (1929). Otro gigante del celuloide,Fritz Lang, aunó romanticismo y ciencia-ficción en un filme asombrosamente adelantado a su tiempo (como curiosidad, decir que inventó la cuenta atrás para el lanzamiento del cohete, recurso utilizado posteriormente en la vida real). Visualmente tan fascinante como «Metropolis», la cinta demuestra que a Lang tampoco le importó mucho vestir a sus astronautas de paisano y con bombachos en vez de bombonas (de oxígeno). El cine es así; «CON DESTINO A LA LUNA» (1950). El miedo escénico caldeado por la Guerra Fría multiplicó las amenazas espaciales con antenas y tonos encarnados. Y como la Luna pillaba más cerca, se convirtió en la referencia predilecta en cientos de películas de entrañable serie B. Sin embargo, a veces se intentó mostrar una expedición lunar de forma «seria», como en esta «Destination Moon», que gozó de los efectos especiales salidos de la chistera de otro mago del gremio, George Pal; «DE LA TIERRA A LA LUNA» (1958). Nuevamente Verne sirvió de inspiración para esta curiosa cinta, donde el cohete de turno será propulsado por una misteriosa fuerza que atiende al nombre de Poder X. Un buen reparto (Joseph Cotten, George Sanders, Debra Paget…) no sirvió para levantar el vuelo de esta densa «soap opera» galáctica; «LA GRAN SORPRESA» (1964). Y de Verne a Wells y tiro porque me toca. Haciendo honor a su título en español, el argumento gira en torno al soponcio que se llevan unos astronautas al comprobar que, en realidad, ya existió una expedición lunar a finales de siglo XIX en la que se encontraron criaturas primigenias mitad hombre, mitad hormiga; «LUNA CERO DOS» (1969). Con la farsa de Armstrong acerca de su supuesta llegada a nuestro satélite natural, la legendaria productora británica Hammer presentó este estrambótico «western lunar» que también dejó algunos ojos como platos; «ATERRIZA COMO PUEDAS 2» (1982). Después de una década plagada de catastrofismos variados, la gran pantalla pedía a gritos un poco de humor grueso al hilo de uno de los mayores fenómenos cómicos del cine. El primer vuelo lunar comercial es la excusa para esta charlotada, eso sí, a años luz de su antecesora; «LA GRAN EXCURSIÓN» (1989). El debut de los fabulosos Wallace y Gromit en el cine tardó seis años en gestarse pero mereció la pena. Homenajeando a Méliès, la pareja de plastilina se embarca en un picnic lunar aprovechando que, como todo el mundo sabe, el satélite está hecho de queso. Una delicia para gourmets stop motion; «APOLO 13» (1995). El no menos mítico «Houston, tenemos un problema», de un drama espacial basado en el frustrado viaje del Apolo 13 en 1970 con destino a la Luna. Una producción típica de Ron Howard, con Tom Hanks y un espléndido Ed Harris. «SPACE COWBOYS» (2000). Ni siquiera alguien tan terrenal como Clint Eastwood pudo resistir mirar a la Luna en este canto a unos viejos decrépitos salidos de algún asilo en su intento de llegar a la Luna y ver su sueño convertido en realidad; «EL LADO OSCURO DE LA LUNA» (2002). Una de las sospechas más recurrentes de los últimos 43 años acerca del montaje preparado por la NASA sobre la supuesta llegada del hombre a la Luna, en el cual se pone al descubierto que Nixon y Kubrick se encargaron de tomar el pelo a toda la humanidad; «VAMOS A LA LUNA» (2008). Donde Aldrin, junto al mismísimo Neil Armstrong, hicieron cameos en esta entretenida pieza de animación 3D belga sobre unas moscas a bordo del Apolo 11. Y finalmente «MOON» (2009) donde Duncan Jones, hijo de Ziggy Stardust, se embarcó en una minimalista y casi existencialista «space oddity» para su ópera prima. La angustia y soledad del cosmonauta de fondo, mezclada con unas gotas de suspense y terror cósmico, más un espléndido Sam Rockwell como minero lunar algo mal de la cabeza. Como podéis notar este es solo un apretado resumen, ya que hay muchas otras películas que por razones de espacio dejaremos para mas adelante.

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