A QUE VIVE SU ÚLTIMO ALIENTO: El CD cumple 30 años de vida

A muchos les parecerá que el CD es un invento relativamente nuevo… quizás 10 o 15 años, sin embargo son 30 los que acaba de cumplir ésta unidad de almacenamiento. Inicialmente, a pesar de la alta calidad de sonido que ofrecían los discos ópticos frente a otros sistemas de la época, no tuvo el éxito que esperaban sus fabricantes – Philips y Sony- aunque con el trascurrir del tiempo, acabaría convirtiéndose en uno de los inventos más utilizados en todo el mundo. En efecto, a lo largo de la década de los 80 la calidad, durabilidad, resistencia y practicidad del disco compacto fue sustituyendo por igual al disco de vinilo y a la cinta de cassette (de hecho en el 2010 dejaron de fabricarse radiocassetes para coche) Durante los 90 se instituyó en rey absoluto como soporte musical, a lo que se añadió la versatilidad del formato para servir también a los fines audiovisuales e informáticos del CD-ROM y el DVD, (que llegaron respectivamente en 1985 y 1990) que pese a albergar contenidos diferentes y necesitar de otros aparatos para reproducirlos, confirmaron el acierto del conocido disco de 12 centímetros de diámetro.Un formato físico que ha sido capaz de albergar un buen número de formatos lógicos: discos de audio CD y Super Audio CD (el equivalente sonoro del BluRay con respecto del DVD), de texto, CD-ROM, Video CD, Super Video CD, Photo CD, CDi (el primer contenedor de información interactiva) además de los formatos escribibles y reescribibles CD-R y CD-RW. Sin embargo, la década del 2000 ha supuesto la cesión de terreno en las ventas de discos en soporte CD merced al auge de los formatos en MP3 y similares y la industrialización de la venta de canciones, más que discos, popularizado por iTunes. Con todo, y frente a soportes como los cassettes o los vinilos, más susceptibles a soportar el paso del tiempo, al menos con el CD, que aún sigue siendo la referencia musical porque seguimos hablando de “discos” (y esto en un futuro próximo quizá tenga tanto sentido como que el icono de “guardar” sea el dibujo de un disquette) al menos nos proporciona el consuelo de que podremos seguir guardando nuestros “viejos” CD durante años – década quizás – sabiendo que seguirán ofreciendo un sonido inmaculado. Curiosamente mientras el CD, concebido como el primer soporte que permitió digitalizar la música, vive su ultimo aliento, resurge de sus cenizas el disco de vinilo, aquel formato que el CD trató de dejar obsoleto. La cultura del DJ, el coleccionismo y la mejora de la calidad sonora de los discos y los reproductores durante la última década han llevado al vinilo a vivir una segunda juventud. El pasado año se vendieron casi dos millones de discos. Aún son muy pocos en comparación con las ventas de CD. Pero mientras el disco óptico cae, el analógico dobla su mercado cada año. Es la nostalgia de un sonido cálido, imperfecto y único; el único disco que, contra todo pronóstico, quedará en los catálogos de las casas discográficas y que todavía se resiste a terminar en el Rincón de las Telarañas.

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