GAME BOY: La consola de bolsillo de toda la vida

Game Boy, la consola que encierra una gran potencia en un sistema tan pequeño, revolucionó el mundo de los juegos cuando se lanzó en Japón en 1989. Desde entonces, la consola de bolsillo ha vendido más de 100 millones de unidades convirtiéndose en una de las más conocidas y exitosas consolas portátiles de la historia: y ha dado a los jugadores de todo el mundo la libertad de disfrutar de sus juegos preferidos estén donde estén. Hablamos de una máquina de 8 bits lanzada por primera vez en Japón el 21 de Abril de 1989 y que había sido creada por el equipo de desarrollo Nintendo Research and Development 1 en colaboración con el diseñador japonés Gunpei Yokoi, creador original de las Game & Watch y responsable, entre otras cosas, de supervisar juegos tan conocidos como ‘Donkey Kong’. Es decir: el proyecto estaba en buenas manos. Tras el primer modelo, el del año 89, le siguieron: Game Boy Pocket, Game Boy Light, Game Boy Color, Game Boy Advance, Game Boy Advance SP y Game Boy Micro. Todo eso durante el período que va desde 1989 hasta el 2005. Por descontado las ventas, si sumamos las de todas las versiones, son alucinantes: 200,20 millones de unidades vendidas a nivel mundial. En cualquier caso el modelo original, a nivel de especificaciones técnicas básicas, contaba con una pantalla en blanco y negro (LCD de 2,6 pulgadas y una resolución de 160×144 px), un procesador Sharp LR35902 de 8 Bits 4,19 MHz (similar al Intel 8080), 8 KB de memoria S-RAM interna que podía ser ampliable a 32 KB, una paleta de colores de 2 bits (4 tonos de grises) y funcionaba gracias a cuatro pilas AA que aseguraban unas 15 horas de juego, aproximadamente, o bien conectando un adaptador AC. También daba la posibilidad de conectarla a otra Game Boy a través de un puerto de comunicación y de jugar con auriculares (con regulador de volumen incluido).Sin embargo, no sólo salieron una cantidad enorme de modelos distintos de la consola, no. En cuanto a accesorios casi se podría escribir una enciclopedia. No es mi intención hablar de todos ellos, ni mucho menos, pero sí quiero rescatar un par de ellos.Me gustaría empezar por un trasto llamado Game Boy Printer que, a su vez, se podía usar junto a la Game Boy Camera. Aunque de forma muy rudimentaria dada la limitada paleta de colores de la Game Boy, la pequeña portátil de Nintendo podía hacer fotos gracias a la Game Boy Camera y, con el uso de la Game Boy Printer, imprimirlas. Incluso más adelante fue capaz de imprimir imágenes de una serie de juegos concretos para Game Boy y Game Boy Color.También podíamos jugar con los juegos de la Game Boy en nuestros televisores si disponíamos de una NES o una Super NES y el Super Game Boy, que no era otra cosa que un adaptador en forma de cartucho de 16 bits en el que introducir los de la Game Boy. A principios de los 90 Nintendo le dio un lavado de cara a la consola Game Boy original, que en principio sólo estaba disponible con la carcasa gris y blanca, y saco una serie de colores nuevos. En 1997, Nintendo dio otro paso adelante al reducir las dimensiones de Game Boy para crear la increíble serie Game Boy Pocket. Sea cual sea su aspecto, Game Boy sigue centrándose en garantizar a los jugadores montañas de diversión en tamaño bolsillo. Nada mal para una consola que fue lanzada en el 89, ¿verdad? ¿Cuántos de vosotros tenéis todavía alguno de los modelos de Game Boy totalmente operativos? Yo tengo uno por ahí que se resiste a terminar en el Rincón de las Telarañas.

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