LONDRES 2012:¿Sabia que el encendido de la llama olímpica tiene un origen nazi?

Con los Juegos Olímpicos a escasos días de su inicio, en El Rincón de las Telarañas no podíamos estar ajenos a dicho evento. Coincidiendo con la llegada de la antorcha olímpica este domingo a Londres, es bueno recordar que la liturgia original del encendido y relevos no se remonta a las antiguas competiciones griegas como puede creerse, sino que es una invención nazi que perdura hasta nuestros días. Como sabéis, la antorcha olímpica es uno de los símbolos más reconocibles de los Juegos Olímpicos, si no el que más. Pero es curioso señalar que no pertenece a su parafernalia original, sino que se creó con bastante posterioridad al inicio de los mismos y tampoco por iniciativa de Pierre de Coubertin, que sí ideó el emblema, bandera y juramento olímpicos. En cierto modo su institución podría considerarse casi como casual, pues partió de la idea del arquitecto holandés Jan Wils, que en su diseño del estadio olímpico de Amsterdam 1928 incluyó una torre y se le ocurrió que podría situarse un pebetero sobre ella, para encender una llama que ardería mientras durasen los Juegos. El elemento figuró también en los Juegos de 1932, pero pese a que la ceremonia inaugural, dirigida por el director de superproducciones de Hollywood Cecil B. De Mille fue especialmente fastuosa, la misma no incluyó una ceremonia especial de encendido. Todo el proceso que hoy en día asociamos a la llama, su encendido en Olimpia por medio de los rayos solares y su traslado procesional a la sede de los Juegos, culminando con el encendido del pebetero como señal de inicio de las competiciones, data de cuatro años después, durante las Olimpiadas de 1936 realizadas en Berlín, gracias a una genial idea del ministro de Propaganda Joseph Goebbels quien lo vio como elemento básico para reivindicar la germanidad de los Juegos. Según la historia, cuando los dorios llegaron a Grecia desde el norte hacia el año 1.200 A.C, fue fundamental para la eclosión su civilización y por tanto, de la creación de los Juegos. Para los nazis, al llegar del norte es que eran germánicos, por lo tanto los Juegos eran germánicos, porque eran griegos, y la civilización griega era en origen germánica y el III Reich su heredera natural. Pocos aspectos de los Juegos del ´36 ejemplifican mejor la misión de la propaganda nazi que el relevo de la antorcha olímpica y su ceremonia, escribió al respecto Max Fisher en The Atlantic: “Aunque los propagandistas dijeron que el relevo de la antorcha, era una antigua tradición que se remontaba a la Grecia clásica, el evento fue una creación nazi, típica de la afición del III Reich por las ceremonias vistosas y alusiones históricas a los grandes imperios, del cual se consideraba depositario” agregó. Así, el relevo de la antorcha encajó perfectamente dentro de la propaganda nazi. Iniciarlo en Olimpia – la original sede olímpica ubicada en Grecia- desde donde recorrió 1.500 kilómetros de distancia hasta Berlín que reforzó la idea de un patrimonio compartido entre el poder ario antiguo y el nuevo y floreciente Reich. Demás está decir que su realización fue un éxito rotundo y es por ello que se decidió repetirlo en las próximas ediciones, dándole un nuevo sentido para enviar un positivo mensaje de cooperación internacional. Es por ello que este viernes, durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos al verla encendiendo el pebetero que permanecerá así hasta la finalización de los juegos, será la continuación de una tradición – moderna al fin y al cabo – impuesta por los nazis que ha terminado siendo aceptada unánimemente por todos. Aun estas a tiempo de ser testigo de ello. Londres te espera.

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