QUIEN LO IBA A IMAGINAR: La Pluma Fuente es un éxito de ventas en pleno siglo XXI

Para muchas personas, la pluma fuente es sinónimo de la época en la que fueron estudiantes con dedos manchados de tinta. A muchos les trae a la memoria los libros de ejercicios llenos de borrones y pilas de papel secante color blanco o rosa.Para otros, sin embargo, una gruesa Montblanc o una Parker plateada son elementos preciados que se asocian con las largas y sinuosas líneas de la escritura cursiva. T s que pese a todos los pronósticos, las cifras de ventas van en alza. Parker, que fabrica plumas estilográficas desde 1888, asegura que ha habido un “resurgimiento” en todo el mundo durante los últimos cinco años. Su rival Lamy señala que el volumen aumentó en más del 5% en 2011 Asimismo, Amazon asegura que las ventas de este año se han duplicado en comparación con las del mismo período en 2011 y cuatro veces mayores que 2010.Pero el afán por este tipo de plumas no forma parte de un boom de la escritura en general. Las ventas de bolígrafos continúan estables. La estilográfica es el perfecto ejemplo de cómo un objeto clásico se ve afectado por la nueva tecnología. Aunque alguna vez fue la regla, a partir de 1960 el bolígrafo se impuso como un rival despiadado. Solo un alma optimista hubiese podido predecir otra cosa que la extinción de la pluma fuente y su viaje al rincón de las telarañas junto a la pluma de ave.Sin embargo, la estilográfica no murió. Lo que la gente piensa sobre ella ha cambiado y sigue cambiando. “Lo que antes era una herramienta de trabajo ahora es más un accesorio”, asegura Gordon Scott, vicepresidente de productos de oficina de Parker en Europa, Medio Oriente y Asia.”La gente quiere revivir el recuerdo de la estilográfica con una pluma contemporánea”, dice.De alguna manera, la pluma se ha convertido en un artículo de lujo y encontró un nicho. Un presidente no firma un tratado con un Bic Cristal. Al momento de obsequiarle una pluma a un ser querido -de regalo de graduación o para desearle buena suerte en su primer día de trabajo- es muy probable pensar en una pluma fuente y no en un bolígrafo común.Y quienes las compran para ellos mismos realizan una elección consciente. Piensan: “Quiero escribir a la manera antigua” aseveró Scout, y vaya que no le falta razón. Y es que en pleno Siglo XXI, la pluma estilográfica encontró su camino. Según Eva Pauli, del fabricante alemán Lamy, la digitalización de la vida cotidiana ha provocado un cambio en la escritura a mano.”La escritura es cada vez más exclusiva y personal. Probablemente esa sea la razón por la que algunos hablan del regreso de la pluma estilográfica” puntualizó. Sin duda alguna que se trata de una buena noticia para los amantes de lo retro ¿no os parece?

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