MERCEDES BENZ 770 K: El coche favorito del Fuhrer

Sin lugar a dudas se trata de una joya automovilística de gran valor histórico ya que fue nada menos que del coche personal de Adolf Hitler, en el cual realizaba sus desfiles triunfales tal como podemos ver en las películas propagandísticas de la época. En efecto, el automóvil oficial que utilizaba en esas ocasiones era un Mercedes-Benz 770 K de edición limitada, del cual sólo se fabricaron 205 ejemplares entre 1938 y 1943. Pesaba cinco toneladas, debido al blindaje, y fue encargado para uso exclusivo del Fuhrer en 1938. Fue el primer gran Mercedes que estaba construido sobre un chasis tubular oval, equipado con suspensión independiente y frenos hidráulicos. Los 770K fueron evolucionando con el tiempo y tenían más de 6 metros de longitud. Su distancia entre ejes era de 3,88 metros, usaba un motor de 8 cilindros y 7,6 litros utilizaba un sobrealimentador que le dotaba de 230 caballos de potencia. Antes de 1938, el sobrealimentador ya formaba parte del equipamiento estándar y permitía alcanzar una velocidad máxima de 170 kilómetros por hora; no obstante, las versiones blindadas – como la usada por Hitler- estaban limitadas a 80 kilómetros por hora debido a sus neumáticos a prueba de balas. El destino que tuvieron esos coches luego de la guerra fue distinto: Trasladados gran parte de ellos al oeste de Alemania a fin de evitar que cayeran en manos de los invasores rusos, estuvieron a buen recaudo hasta que fueron encontrados y robados por los aliados, quienes los trasladaron a sus países de origen para exhibirlos en sus museos o bien fueron a parar a manos de coleccionistas particulares. Muchos se vanaglorian de tener al auto favorito del Hitler , pero en realidad este se conserva en Alemania, específicamente en el Auto & Technik Museum Sinsheim , el cual ha demostrado que el coche que tienen en su poder – negro 1938 W150 / 770K – fue enviado por Mercedes Benz a la Cancilleria del Reich para uso exclusivo del Fuhrer. Sin embargo, los actuales “poseedores” de los otros coches – menuda panda de ladrones que no tienen la mas mínima intención de devolverlos adonde pertenecen legítimamente, esto es Alemania, insisten en que el “suyo” es el original, cuando en realidad aquellos fueron usados por los jerarcas nazis, ya que eran de uso oficial. Como podemos ver – tanto en la imagen que ilustra la nota como en los vídeos adjuntos – el auto del Fuhrer no lleva los estandartes nazis que usaba originalmente y es una verdadera lastima que no hayan sido repuestos. Sea como fuere, a pesar del tiempo transcurrido, el Mercedes Benz 770K aún da mucho que hablar.

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