TODA UNA VIDA: El Cassete cumplió 50 años de existencia

Venga ¿Quién no los ha tenido y lo recuerda con nostalgia y cariño por tantas horas compartidas? Resulta que esta semana el cassete – aquel rectángulo que le puso música a varias generaciones – ha cumplido 50 años de existencia Hasta el lanzamiento por Phillips de la “compact audio cassette” (su nombre técnico completo) en 1962, la principal forma de grabar material sonoro de forma doméstica eran las aparatosas cintas de bobina abierta o los cartuchos de Stereo 8. Los cassettes no solo popularizaron la grabación de música sino que redujeron notablemente el tamaño de los soportes de música desde los gigantescos LPs de 33 revoluciones por minuto. De este modo, durante finales de los 60 y principios de los 70 los reproductores de cassette se introdujeron en casi todos los automóviles, en casi todas las casas del mundo. Antes de la llegada del compact disc, todos los discos salían al mercado en formato cinta y vinilo, e incluso con la llegada del CD, los cassettes se mantuvieron muchos años como el formato secundario. Sin embargo su popularidad se elevo considerablemente con la invención del walkman o reproductor de cassette compacto por Sony, en 1979 el cual revolucionó la forma de consumir música. Se podía correr o viajar en autobús escuchando las canciones que uno quería. Pero si fue importante el formato lo fue más el concepto de grabación. La venta de cintas vírgenes proporcionó una de las primeras formas masivas de piratería. Primero desde los LPs, luego de cinta a cinta (con aquellos aparatos de doble pletina que grababan a velocidad del infierno) y finalmente a partir del CD, los cassettes se convirtieron en la forma favorita de difundir música. La cultura punk y del fanzine utilizó la cassette como forma de difundir su mensaje y socavar las bases del sistema “podrido”. Los grupos la utilizaron para registrar sesiones en el local de ensayo, grabar maquetas o repartir ‘demos’. Definió una variante del pop, el C-86. Fue la gran aliada de los periodistas hasta la llegada de las grabadoras digitales. Y hasta sirvió de soporte a los primeros videojuegos. Hoy, todo eso, se ha perdido para siempre Superado por el CD y las grabaciones en Mp3, quedó atrás incluso del objeto que presuntamente iba a liquidar, el disco en vinilo. No es de avanzada tecnológica como el mp3 y no tiene carácter de culto como el vinilo: su destino esta sellado, pero muchos corazones lo guardarán en su memoria. Con el ocaso del casete se perdieron muchos rituales, como el de los largos minutos de trabajo con un bolígrafo o lapicero para rebobinar manualmente, el esperar a que la radio pusiera nuestra canción preferida para grabarla y el regalar una cinta con tus canciones preferidas.Que tiempos aquellos.

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