LAIKA: Una Heroina del Espacio

Laika El 3 de Noviembre de 1957. la hoy desaparecida Unión Soviética lanzó la primera nave tripulada al espacio. El nombre de la nave era “Sputnik 2” y el de su única tripulante: Laika, la famosa perra rusa. Uno de los objetivos de la misión era investigar los rayos cósmicos y la radiación solar, analizar la temperatura y presión. La cápsula estaba presurizada y tenía forma elipsoidal. Laika se encontraba asegurada en su posición por un arnés especial, que le permitía tener acceso a comida y agua dentro de la cabina presurizada con paredes acolchadas. Electrodos colocados en su cuerpo permitieron a los científicos medir sus signos vitales y constataron que no tuvo problema alguno en el ascenso y la entrada en órbita. Relata la historia, que una vez que el Sputnik dejó la órbita terrestre, Laika ladró y usó los dispensadores a bordo para alimentarse y tomar agua. De todos modos, no se conoce cuánto tiempo duró viva y existen varias versiones sobre su final, algunas de ellas un poco crueles. Hay historias que cuentan que su última comida contenía veneno para ponerla a dormir eternamente, otras cuentan que se soltaron intencionalmente gases en la cabina para que muriera sin dolor, y hay quienes relatan que murió por asfixia al acabarse el oxígeno. Gyorgi Grechko, un cosmonauta que había trabajado previamente como ingeniero en el proyecto, sugirió que Laika murió cuando su nave alcanzó altas temperaturas por un problema técnico. Actualmente se estima que fue entre 5 y 7 horas luego del lanzamiento, aunque se suponía que debía vivir alrededor de una semana. Aún sin conocer con certeza el motivo de su deceso, no podemos dejar de destacar cuanto brindó esta perra para que el hombre avance en el objetivo de la conquista del espacio. El viaje del “Sputnik 2” duró 163 días completó 2.370 órbitas viajando alrededor de 100 millones de kilómetros. Rodeó el globo cada hora y 35 minutos en una órbita elíptica. El 14 de abril de 1958, el satélite entró nuevamente en la atmósfera terrestre y se quemó con el cuerpo de Laika dentro. Laika significa “Barker” en ruso. Según se ha sabido, fue recogida de las calles de Moscú junto a otros perros y luego de una rigurosa selección ingresó al proyecto espacial soviético. Antes del lanzamiento, Laika fue adiestrada y tratada cuidadosamente. Para los preparativos previos, fue lavada con una solución de alcohol y peinada. Las áreas de su cuerpo donde se colocaron los electrodos fueron pintadas con yodo. Ella no era el primer animal en tripular un cohete. Anteriormente, perros, monos y ratones habían viajado a las capas superiores de la atmósfera a bordo de cohetes experimentales. Pero el viaje de Laika al espacio fue diferente, porque ella capturó la imaginación del mundo. A pesar del hecho de que no lograra salir con vida, el experimento confirmó que una criatura podía sobrevivir al lanzamiento orbital y a la ingravidez. “El retrato de Laika fue publicado en las primeras planas de los principales periódicos de todo el mundo”, contó Olesia Túrkina, coautora del libro ‘Perros Espaciales Soviéticos’. “Fueron producidas innumerables tarjetas postales, la marca de cigarrillos ‘Laika’, cajas de fósforos, cajas de dulces, sellos, alfileres, calendarios, todos con el retrato de Laika”, recordó. Pero, ¿por qué se eligieron principalmente perros para los viajes espaciales y no chimpancés, por ejemplo? Adilia Kotóvskaya, una de las científicas involucradas en la misión de 1957, sostuvo que había tres simples razones. “En primer lugar, los perros callejeros eran perfectos para la misión. Tuvieron una vida bastante dura. Significa que estaban acostumbrados a diversas condiciones ambientales. En segundo lugar, los perros nos aman. Los humanos somos sus dueños, ellos son entrenados fácilmente. En tercer lugar, la fisiología de los canes ha sido ampliamente estudiada desde los tiempos de Iván Pávlov”. En aquel momento, la perra tenía 2 años. Quedaban menos de 4 años para el histórico vuelo de Yuri Gagarin, el primer ser humano en viajar al espacio exterior. En Ciudad de la Estrella, hay un monumento que conmemora a los cosmonautas rusos que dieron su vida en la carrera espacial. Allí también existe una estatua que recuerda a la inolvidable Laika. El sacrificio de esta perra ayudó a la humanidad a lograr grandes aventuras espaciales y explorar lo desconocido. Laika es sin lugar a dudas, una verdadera heroína del espacio.

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